Foto | www.freepik.es | LA PATRIA | Busque ayuda para evitar la ansiedad y la depresión en los niños.
La ansiedad y la depresión son trastornos que, además de generar algunos síntomas, alteran la calidad de vida de las personas. Sucede con niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad. Los más pequeños, los más afectados.
El médico Julián Mateo Benítez Medina, psiquiatra de la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud (FUCS), conceptuó al respecto en entrevista con LA PATRIA. Pidió especial atención a los menores de edad.
“La ansiedad es un estado de angustia, preocupación y alerta constante que dura más de dos semanas y genera síntomas físicos como palpitaciones, dolores de cabeza, malestar en la boca del estómago, deposiciones diarreicas, dificultad para conciliar el sueño, irritabilidad y cambios del apetito, del humor y del funcionamiento”, explicó.
Cuando se habla de un trastorno depresivo, según el profesional, se valora que -durante más de dos semanas- hay un ánimo predominantemente triste la mayor parte del tiempo, acompañado de otros síntomas.
“Alteraciones del sueño, del apetito, de la concentración, ideas negativas de inutilidad o minusvalía. En niños y adolescentes esto se manifiesta como disminución del rendimiento académico y del disfrute de actividades sociales y curriculares”, dijo.
Al detalle
Benítez, adscrito al Hospital Infantil Universitario de San José, respondió:
- ¿Cómo explica que la depresión y la ansiedad infantil se manifiesten hoy de forma más evidente?
Es un fenómeno global. El incremento de los trastornos afectivos se ha dado en todos los grupos poblacionales. Los niños tienen menos recursos para afrontar problemas económicos, familiares y sociales; y además pasan menos tiempo con sus padres. Las condiciones socioeconómicas precarias dificultan su capacidad de adaptación. A esto se suma una sociedad más conectada, donde los dispositivos electrónicos y las redes sociales generan estimulación constante y recompensas inmediatas, lo que disminuye la tolerancia a la frustración y dificulta posponer gratificaciones. También hay comparaciones constantes con referentes irreales que muestran estilos de vida y éxitos poco realistas, lo que genera una visión competitiva y desventajosa.
- ¿Por qué la irritabilidad y los cambios de conducta pueden ser señales emocionales y no solo mal comportamiento?
Los niños se deprimen de manera diferente a los adultos. Suelen mostrar más irritabilidad, rechazo a la autoridad y pataletas. No siempre es solo comportamiento infantil, puede tratarse de síntomas de depresión o ansiedad. Es importante observar si esa irritabilidad y conducta oposicionista se presenta en todos los contextos (casa, colegio, actividades extracurriculares) o solo en uno. Si es generalizada, es clave descartar un trastorno depresivo o de ansiedad.
- ¿Cómo reaccionan al estrés?
El cerebro reacciona al estrés activando los sistemas de alarma de lucha o huida, cuando percibe amenaza real o imaginaria. Esto hace que se libere adrenalina y cortisol, lo que aumenta la frecuencia cardíaca, la tensión muscular y redistribuye el flujo sanguíneo. Esto puede causar malestar gástrico, diarrea, cefaleas, temblores e incluso, a largo plazo, otras alteraciones del organismo. Desde edades tempranas pueden presentarse síntomas neurovegetativos asociados a la ansiedad y depresión.
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- ¿Influye en estos estados el uso de pantallas?
Los efectos no siempre se ven de inmediato. A mediano y largo plazo se observa mayor irritabilidad, impulsividad, menor tolerancia a la frustración y conductas agresivas cuando se retiran las pantallas. También se reduce la capacidad de adaptación al entorno real. Algunos contenidos generan sentimientos de menor valía y visiones utópicas y materialistas de la vida. Además, la estimulación excesiva altera el sueño, disminuye la atención en clase, el interés por actividades sociales y académicas; y aumenta el riesgo de trastornos mentales a futuro.
- ¿Qué riesgos a largo plazo tienen estos cuadros?
A nivel académico, bajo rendimiento y posible pérdida de años escolares. A nivel emocional, mayor riesgo de conductas suicidas, consumo de sustancias y otros trastornos mentales. Por eso es fundamental la valoración temprana por psiquiatría infantil o psicología, para un diagnóstico preciso y una intervención oportuna.
- Cuando un padre identifica estos problemas, ¿qué debe hacer?
Mejorar la comunicación con los hijos, identificar factores puntuales, observar los síntomas en diferentes contextos y buscar acompañamiento oportuno por psicología y psiquiatría infantil para evaluar riesgos e intervenir a tiempo.
- ¿Qué medidas de prevención recomienda en esta era digital?
Evitar la exposición a pantallas antes de los 14 años o regularla de forma responsable. Muchos países están regresando a modelos educativos tradicionales, porque evidenciaron mayores síntomas afectivos y menor capacidad de análisis en niños expuestos tempranamente a pantallas. La exposición debe ser gradual, supervisada por adultos y acompañada de educación sobre responsabilidad digital. Es fundamental dedicar tiempo de calidad a los niños, escuchar sus problemas y generar espacios constantes de comunicación familiar.

Foto | Cortesía | LA PATRIA
“Es frecuente confundir la tristeza y la angustia, que son síntomas de la ansiedad y la depresión, con los trastornos como tal. Pero es normal que a veces todos estemos tristes, angustiados, preocupados, alegres o enojados a lo largo del día”: Julián Mateo Benítez Medina, psiquiatra.
Busque ayuda
La Secretaría de Salud Pública recuerda a los habitantes del municipio su estrategia Estamos contigo, con la que ofrece acompañamiento psicológico gratuito a quien considere necesitarlo: Línea 123, opción 3, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Centros de Escucha: 320 562 0449.
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