El embrujo populista…
El populismo es un destructor de las democracias. El tobogán del populismo nos lleva al autoritarismo y a la dictadura. El caso de Venezuela lo confirma: del populismo de Chavez, “Chavez es el pueblo…”, a Maduro el dictador. ¿Dónde están los puntos de quiebre? ¿Cuáles son los catalizadores que terminan degenerando unas democracias en unas dictaduras?
El Congreso y las altas cortes
El año que termina tuvo, como es natural, varios protagonistas que incidieron y marcaron con su desempeño y comportamiento el curso del acontecer nacional. Para mí el personaje del año fue la Constitución y la institucionalidad, que fue puesta a prueba como nunca en estos más de 30 años de vigencia.
Petro vs. el Congreso
El presidente Petro se ha caracterizado durante su Gobierno por su alto nivel de confrontación. Tiene peleas casadas con la oposición, no acepta contradicciones ni reclamos; también con las altas cortes, que ya le reclamaron oficialmente por los ataques que han recibido, muchos de ellos salidos de tono. Petro, molesto, le ha pedido a su movimiento político que contrate a un grupo de abogados que lo defienda ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, su gran aliada, que recientemente “lo traicionó” con una decisión adversa.