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Destacable haber tenido una Feria sin homicidios ni delitos de gran impacto. Dice mucho de lo que como sociedad podemos mantener cuando nos lo proponemos, pero también es evidente que contribuyó en mucho el aumento de la Fuerza Pública con por lo menos 1.200 unidades adicionales de policía y los auxiliares de esta institución que hicieron presencia en las calles y que se sumaron a los 1.855 que pertenecen a la Metropolitana para preservar la seguridad y la convivencia en la ciudad en medio de una semana de fiesta con 302 eventos.
Son los resultados de un plan bien diseñado y ejecutado, aun en los barrios y sectores que no tuvieron programación. Ello está relacionado con la presencia de efectivos en las calles, que de alguna manera permiten disuadir la comisión de delitos y generan una percepción positiva de seguridad. Obviamente no faltaron las riñas producto del consumo de licor y de comportamientos agresivos de algunos, pero para ser un evento de esta magnitud y con la presencia de tanto público, no representan mayores impactos y fueron controlados.
Este plan debería ser replicado para sostener los índices de seguridad en la ciudad. El 2025 terminó con 38 homicidios, aclarando que 2 muertos fueron dados de baja en operativos del servicio policial. El total indica que fueron 11 asesinatos más que en el 2024, cuando la estadística llegó a 27, y con un antecedente delicado puesto que el año pasado fueron 6 los muertos por hechos de sicariato, que no han sido muy frecuentes en esta capital. En estos aspectos de la seguridad hay que enfocarse y seguir previniendo, sea con más efectivos si son necesarios y hay que solicitarlos al nivel central o con más recursos, como los tecnológicos.
El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas, también se deberá centrar desde ya en este tema de la seguridad, ahora que la secretaria del Interior del Municipio (antes Gobierno), Paula Andrea Sánchez, deja su cargo definitivamente a partir de mañana. Se espera que el alcalde Rojas ya tenga escogida la persona que la va a reemplazar y no se dilate el nombramiento en esta importante dependencia, ni se deje en interinidad el cargo por un tiempo prolongado. Esta figura, en la que se deja a un funcionario encargado, lo que hace es dilatar procesos y frenar la toma de decisiones; fuera de la carga laboral que representa a quien se le adjudica. Lo dijo la secretaria saliente, “Este es un cargo que implica mucho sacrificio de orden personal. La verdad es que siento un agotamiento fuerte, pues para poder trabajar en este cargo se necesita estar disponible y con las pilas puestas 24/7”.
La ciudad necesita que a la Secretaría del Interior de Manizales llegue alguien de las mejores calidades y condiciones, un profesional con la experiencia suficiente para saber hacerles frente a todos estos retos que demanda la seguridad en una ciudad que se ha caracterizado por estar entre las de menor comisión de homicidios en el país y en líneas generales por ser un territorio tranquilo, comparado con otros de Colombia.