¿Por qué han sido inútiles las advertencias para que no se use pólvora y no haya quemados por su manipulación? De ello se deberán ocupar las autoridades; evaluar con expertos que den luces sobre qué hacer y cómo, si es que se necesita más severidad y efectividad en la imposición de multas; si los alcaldes tienen alta responsabilidad al no expedir decretos que prohíban su distribución, comercialización, venta y uso en los territorios, y si es que deben ser otros los operativos de la Policía para identificar, llegar hasta los sitios donde se está quemando y vendiendo pólvora y actuar conforme a la ley.
Las autoridades aseguran estar cumpliendo con los procedimientos para hacer el control que les corresponde, y entonces no se puede considerar que son laxos frente a los infractores, pero sí es muy evidente que en algo se sigue fallando y las cifras no mienten. Solamente entre la noche del 24 de diciembre y la madrugada del 25 en Colombia se registraron 792 personas quemadas con pólvora, de acuerdo a los reportes del Instituto Nacional de Salud, y lo más doloroso es que serían por lo menos 250 menores de edad lesionados, con concentración de casos en Medellín y Bogotá que sumaron unos 170 en este corto tiempo.
Tristemente el departamento de Caldas tampoco pasó en limpio en esta Navidad y con los hechos presentados aportó al incremento de la estadística nacional. En el actual periodo de vigilancia epidemiológica, que comenzó el 1 de diciembre, ya van 29 quemados con pólvora, 9 menores de edad y 20 adultos, que significan un aumento del 52,6% frente a los del mismo periodo del 2024. Que se tenga ya un poco más de la mitad de los lesionados expresa que hay una urgencia de actuar, porque todavía faltan días que han sido de alto uso de estos elementos, especialmente el 31 de diciembre y sería muy lamentable tener que seguir registrando personas con este tipo de lesiones que dejan tantas secuelas físicas y obligan a largos periodos de hospitalización.
Bastante grave además que el uso de la pólvora se esté haciendo en Caldas en medio de una muy peligrosa combinación con el consumo de licor y de drogas alucinógenas que dejan más expuestos a los que la manipulan y al resto de la ciudadanía, porque bajo la influencia de estas sustancias fácilmente se pueden cometer imprudencias y errores fatales que afectan a todos los que están alrededor. Por eso este llamado al control efectivo. De todo el departamento, Manizales y La Dorada son los que puntean en casos de quemados reportados (9 y 4, respectivamente) y en ello siempre se estima que el subregistro es alto porque muchos son los que se quedan sin consultar institucionalmente en caso de una quemadura con pólvora.
Pero aunque se tengan miles de policías en la calles en labores de vigilancia, de muy poco servirá si la ciudadanía sigue comprando pólvora bajo cuerda y en expendios ilegales y quemándola de manera descontrolada. El deber también es de la sociedad civil, para que se abstenga de hacerlo, denuncie y evite que haya más quemados este fin de año y los primeros días del 2026.
Fecha Publicación - Hora