Editoriales
05 Jul, 2025

El Eje Cafetero necesita que sea en colectivo

No se puede mezclar lo que sería la conveniente operación bajo el esquema de IP con otros puntos que deben ser motivo de diálogos regionales.

Nos unimos a la solicitud que hicieron los comités intergremiales de Caldas, Quindío y Risaralda a la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas Mantilla, y al presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Óscar Javier Torres Yarzagaray, para que como autoridades agilicen la decisión que deben tomar sobre cómo será a partir del 2027 y por otros 30 años la administración y el manejo de los 256 kilómetros de vía que unen a estos tres departamentos, en reemplazo de la concesión Autopistas del Café.
Se están expresando en representación de los sectores productivos y empresariales de toda esta región, muy preocupados por los tiempos que se vienen tomando -ya demasiado extensos también en consideración de otros sectores sociales de los tres departamentos- para la evaluación y la adjudicación de la Iniciativa Privada (IP) Conexión Centro, que forma parte del Grupo Odinsa y es accionista mayoritario del actual contrato de Autopistas.
En el 2027 se completarán 30 años del manejo de estas vías bajo el modelo de concesión, y por lo que ha sido esta experiencia se ratifica que una IP es la figura que mejor representa y garantiza que la operación de todo este corredor siga siendo eficiente y de calidad, además de estar proponiendo construir y mantener infraestructura que se considera clave para la competitividad, la conectividad y el desarrollo económico de todo el Eje Cafetero. También consideramos, como lo expresan los intergremiales, que sería un grave retroceso para la región volver a modelos de administración pública directa a través de entidades como el Instituto Nacional de Vías (Invías), que no cuenta con las mismas posibilidades para sostener esta infraestructura y en iguales o mejores condiciones.
Por ello no se puede mezclar lo que sería una conveniente operación bajo el esquema de IP con otros puntos que deben ser motivo de diálogos regionales y de revisión. Nos referimos a los siete peajes ubicados a lo largo de todo este corredor, de los cuales cinco están en el departamento de Caldas, que han sido motivo de crítica a la concesión Autopistas del Café y lo que sería el manejo de la IP. Si se elimina o se reduce la cantidad de peajes son asuntos que se pueden resolver con unas tranquilas y participativas discusiones, obviamente entre el Gobierno, pero también dándole cabida a lo que tengan que decir los comités intergremiales porque para eso existen, la academia, los expertos, los gobernantes, los sectores políticos y la ciudadanía.

Se trata de un corredor vial que es del interés general, nada tiene que ver con intereses particulares; por eso la lucha no puede ser atendida a través de una sola persona. Lo que venga debe ser una construcción colectiva que deje tranquilos y seguros a todos los actores. Nadie puede ser excluido de las decisiones que se tomen y mucho menos si es por intereses politiqueros o por el afán de figurar y quedar bien ante el Gobierno nacional. Ya padecimos las graves consecuencias de quienes intentaron vender argumentos falsos con otros proyectos, como Aerocafé, y no podemos dejar que esa historia se repita. De por medio está el desarrollo de todo el Eje Cafetero.