Fecha Publicación - Hora

La difícil pandemia por la covid-19, entre el 2020 y el 2021, es algo que muchos no quieren recordar, pero hay que hacerlo para entender lo que nos corresponde como sociedad. Durante meses, los empresarios y los industriales colombianos con su esfuerzo y resiliencia pudieron mantener el aparato productivo nacional sumando la ayuda del Gobierno de Iván Duque, que, todo hay que decirlo, expidió medidas de contragolpe fiscal para hacerle frente a las dificultades y que el cierre de establecimientos y empresas no fuera tan gravoso. Claro que algunos se vieron obligados a desaparecer, pero muchos se lograron quedar.
Buscar entre lo que fue esta experiencia puede servir ahora, cuando el impacto del ajuste del salario mínimo en un 23% decretado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro, la inflación anual del 5,10% y el efecto de la reforma laboral están hundiendo a los empresarios y a los industriales en una grave crisis que difícilmente podrán superar si no cuentan con el respaldo de todos. En Manizales el alcalde, Jorge Eduardo Rojas, dio un primer paso y reunió a este sector para analizar propuestas que permitan proteger el empleo formal en la ciudad. Esto no se puede echar en saco roto. Deben continuar los encuentros hasta hallar opciones como son los alivios tributarios temporales o si se pueden los préstamos para mitigar esta situación.
Igualmente el resto de sectores debe poner de su parte, incluyendo a los trabajadores, para facilitar salidas que eviten tener que llegar al recorte de puestos de trabajo o al cierre de las empresas. Para el sector hotelero en esta capital y el departamento se incrementaron los costos de operación en cerca del 42% que los presiona a tener que tomar medidas porque su labor es de 24 horas. Entre los 120 hoteles afiliados a Cotelco Caldas se cuentan por lo menos 900 empleos directos. Sería muy lamentable tener que reportar una reducción en un sector como el turismo, que venía recuperándose tras la pandemia.
Es muy inquietante que la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) esté previendo que los sectores con incrementos en precios más significativos por esta indexación obligada serán los restaurantes, peluquerías, servicios de aseo, vigilancia, cuidado personal, mantenimiento, cuidado de niños y adultos mayores, servicio doméstico, consultas médicas particulares, multas de tránsito, trámites de documentos y transporte público. Son sectores en los que muchas personas en Colombia se desempeñan laboralmente y todas estas alzas aumentan los riesgos para conservar el empleo como se venía manejando. Es muy penoso que esté ocurriendo, porque ya son varias las entidades que están teniendo que emprender modificaciones.

En medio de este panorama hay empresarios apuntándole a buscar eficiencia y a la optimización de recursos como medidas para mantenerse, pero no es tan simple si a lo que hay que hacerle frente es a presiones laborales que desbalancean prontamente la operación porque la hacen excesivamente costosa y se tiene que trasladar a mayores precios para los consumidores. Toda esta tendencia inflacionaria ocasiona una reacción en cadena que lleva a reducir el poder adquisitivo y de todas maneras impacta en el empleo. Por eso la prioridad es encontrar salidas colectivas.