Izquierda vs. derecha
El poder es un galardón que llena de vanidad y enaltece los espíritus poniendo en un trono de oro a sus protagonistas, que sin escrúpulos y con intereses superiores creen haber “cogido el cielo con las manos” y en medio de su envanecimiento terminan embriagados de ilusos espejismos, de egolatría, creyendo ser superiores a sus congéneres.
Es así como los bien llamados políticos en el manoseado y desgastado concepto de democracia se erigen como los salvadores de la patria soñando en su quimérico mundo de mitómanos y de utopías que solo Tomás Moro creyó que podrían hacerse realidades. En el concepto real abundan los politiqueros baratos que asumen como redentores y mesías de causas que ni siquiera conocen, porque nadan en su mundo oscuro de ignorancia y solo saben manipular la escalera para llegar al trono donde está el premio mayor vestido de corrupción para satisfacer sus apetencias y su exacerbada locura en beneficio de sus personales satisfacciones.
Ponen a cantidad de lacayos que incondicionalmente les tienen la escalera para acceder a la cima y apoderarse del botín para su propio beneficio, mientras que los áulicos siguen esperando que Epulón les tire migajas para llenar la pobreza de su propia ingenuidad.
La popular izquierda se une para continuar en el poder en el 2026, la centroderecha se da cabezazos entre los llamados líderes que van a sacar del atolladero a un país que se hunde en el caos histórico de una nueva metodología y estilo de ejercer el poder.
La centroderecha dormida en los laureles promeseros y románticos de su pasado que promete hacer lo que nunca hizo en el transcurso de sus largos años de ejercer el poder y no supo ni siquiera qué era lo que había por hacer.
Mientras que la izquierda pregona: izquierda unida, jamás será vencida, la centroderecha se anquilosa en el maremágnum de su enfermizo caudillismo. Todos quieren ser presidentes y de ahí que los “consensos” no dan luz a la unión que es algo elemental. Es la lucha entre el activismo en la izquierda organizada y la falta de disciplina política en una centroderecha que se queja y se lamenta, pero que no tiene estrategias para ser alternativa de poder.
Elceario de J. Arias Aristizábal