Homenaje a los colonizadores antioqueños
Lo dijimos una vez y hoy lo volvemos a repetir: el Monumento a Los Colonizadores, que dejó inconcluso el maestro Guillermo Vallejo, está en el lugar equivocado, lo que no nos cansaremos de repetir.
Es que viéndolo bien la obra se ve en un sitio inadecuado, al final de una avenida en Chipre, cuando debió haber sido diseñado para un lugar con una mejor y más amplia visual, como por ejemplo la ladera que existe entre la escuela de Bellas Artes y el parque Olaya Herrera o del Agua en la salida hacia Chinchiná. En esa parte de la ciudad como dicen los paisajistas quedarían muy bien las figuras actuales, más las restantes que dejó de construir Vallejo no se sabe por qué. En su lugar, en Chipre, se podría construir un gran parque que albergaría un centro de artes y convenciones para una masiva asistencia de turistas y manizaleños.
No hay necesidad de gastarle dinero al bellísimo paisaje porque de eso tenemos bastante, pero sí desalojar esa cantidad de casuchas y ventorrillos de mecato que invaden el lugar con la tolerancia de las autoridades. La idea es buena y vale la pena que sea considerada por el alcalde, si queremos darle realce al Monumento y recuperar un bello lugar que Manizales ha menospreciado toda la vida.
Bernardo Molina Marulanda