el Gobierno Nacional activó los protocolos de atención a desastres y coordina acciones con autoridades locales y la UNGRD

Foto | EFE | LA PATRIA

Las lluvias dejan nueve fallecidos y más de 300.000 afectados en el país, especialmente en el departamento de Córdoba donde 24 miunicipios han sufrido inundaciones.

Las fuertes lluvias que azotan al departamento de Córdoba mantienen en emergencia a miles de familias, especialmente en Montería, donde el desbordamiento del río Sinú ha provocado inundaciones superiores al metro de altura en varios barrios.

La situación, de acuerdo con reportes oficiales de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres(UNGRD), ha dejado miles de damnificados y cuantiosas pérdidas materiales en la región Caribe.

Entre los afectados se encuentra el marmateño Mario García Quiceno, un sargento primero pensionado de la Policía Nacional, cuya vivienda en el barrio El Dorado permanece bajo amenaza constante por el aumento del nivel del agua.

La historia de Mario García Quiceno refleja la incertidumbre que viven miles de familias cordobesas

“Nunca pensamos que se fuera a complicar así”: Mario García Quiceno:

Mario García Quiceno nació el 18 de junio de 1960 en el centro poblado San Juan de Marmato, Caldas. Hace 35 años llegó a Montería junto a sus hermanos Edward y Helmer, quienes, al igual que él, ingresaron a la fuerza pública tras culminar el bachillerato en la capital cordobesa.

Hoy, pensionado con el grado de sargento primero del Ministerio de Defensa, observa con preocupación cómo el agua amenaza su vivienda ubicada en el barrio El Dorado.

“Nunca pensamos que la situación se fuera a complicar de esa manera”, comenta con serenidad desde Tuluá, Valle del Cauca, donde se encuentra visitando a sus padres, de 94 y 88 años.

Su hija, que reside en el primer piso de la casa, alcanzó a subir enseres al segundo nivel ante la inminente inundación. “Afortunadamente nada se ha perdido hasta el momento. Pero las aguas han subido más de un metro en el sector donde vivo. Mi solidaridad para todos mis compañeros y amigos que lo han perdido todo”, explica.

Paradójicamente, su vivienda permanece sola, al igual que muchas otras casas del barrio, cuyos propietarios han debido evacuar ante la creciente del río Sinú.

En Montería, los mayores estragos se concentran en la margen izquierda del río Sinú, donde barrios como El Dorado han resultado gravemente afectados. En contraste, residentes de la margen derecha, como el contador Fabio de Jesús García Ortiz —también oriundo de Marmato— no han sufrido daños de consideración.

Esta diferencia evidencia la vulnerabilidad histórica de ciertos sectores urbanos construidos en zonas de mayor exposición a inundaciones.

La historia de Mario García Quiceno refleja la incertidumbre que viven miles de familias cordobesas: casas deshabitadas, enseres apilados en segundos pisos y la esperanza de que el agua no avance más.

Mientras los organismos oficiales continúan monitoreando el comportamiento del río Sinú, los damnificados esperan soluciones estructurales que mitiguen futuras tragedias.

En Córdoba, la ola invernal no solo deja pérdidas materiales; también reabre el debate sobre prevención, planeación y responsabilidad institucional frente a desastres naturales que, año tras año, afectan a las comunidades más vulnerables.

 

Una emergencia que golpea a miles en Córdoba

Según cifras oficiales publicadas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y los reportes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la actual temporada de lluvias ha generado crecientes súbitas y desbordamientos en distintas cuencas del país, entre ellas la del río Sinú.

En Córdoba, los organismos de socorro han reportado:

  • Miles de personas damnificadas en Montería y municipios ribereños.

  • Viviendas anegadas con niveles de agua que superan el metro de altura.

  • Afectaciones en vías rurales y pérdidas en cultivos.

El Ideam ha advertido que los niveles del río Sinú se mantienen en alerta roja en varios tramos, lo que incrementa el riesgo para las comunidades asentadas en la margen izquierda del afluente.

 

Señalamientos sobre el manejo de la represa de Urrá

En medio de la emergencia, Mario García cuestiona el manejo preventivo del embalse de la Urrá S.A. E.S.P., empresa operadora de la hidroeléctrica Urrá I.

“Ya estaba anunciado el invierno fuerte. Lo correcto hubiera sido evacuar las aguas de la represa cuando el río estaba seco. De esa manera se hubiera podido minimizar el conflicto ambiental”, afirma.

La central hidroeléctrica Urrá I, ubicada en el alto Sinú, es una de las principales generadoras de energía del país. Sin embargo, las decisiones sobre sus niveles de operación suelen generar debate en épocas de intensas lluvias, cuando las comunidades aguas abajo temen aumentos súbitos en el caudal.

Ante la emergencia, el presidente Gustavo Petro ha reiterado que el Gobierno Nacional activó los protocolos de atención a desastres y coordina acciones con autoridades locales y la UNGRD para asistir a las familias afectadas.

El mandatario ha insistido en la necesidad de fortalecer la adaptación al cambio climático y revisar los modelos de ordenamiento territorial en zonas de alto riesgo, señalando que las temporadas de lluvias serán cada vez más intensas y frecuentes.

 


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