Foto | LA PATRIA Carlos Arturo Gómez Castaño, sacerdote de la Arquidiócesis de Manizales y adscrito a la parroquia Niño Jesús de Praga.
Carlos Arturo Gómez Castaño, sacerdote de la Arquidiócesis de Manizales y adscrito a la parroquia Niño Jesús de Praga, habló con LA PATRIA Radio sobre su proceso de evangelizar por medio de canciones y poemas. Esto dijo:
¿Cómo evangeliza a través del canto y la poesía?
Es una obra que estoy haciendo con la ayuda de Dios. Al fin y al cabo, como el papa Juan Pablo II nos enseñaba, hay que buscar nuevas formas, nuevas expresiones para llevar el mensaje del Evangelio.
Entonces creo que el Espíritu Santo nos ha dado mucho, entre eso el talento para el canto y para las composiciones. Y eso es lo que quiero compartir con mi gente.
¿Cómo lo hace?
Generalmente tomo un texto y de acuerdo con el mensaje que tiene, lo adapto en forma de poesía.
¿Y las personas se han sentido afín con estos nuevos formatos?
Sí, he tratado de ir difundiendo esto porque no estoy muy familiarizado con los medios y las redes, pero poquito a poco se va contagiando uno y en redes, por ejemplo, he lanzado algunos videos y la gente me dice hay que impulsarlo. Eso me ha animado porque busco la gloria de Dios.
¿Puede compartir algunos de sus poemas?
Sí, por lo regular tomo los temas de la Biblia, pero también a veces de la realidad que estamos viviendo.
Por ejemplo, con la noticia de último momento de la muerte de Yeison Jiménez hice una composición donde termino dando el mensaje central del evangelio.
Se fue Yeison sin pensarlo,
murió en la flor de su vida,
después de duras jornadas
y de una exitosa gira.
Se fue buscando la gloria
entre aplausos, ruido y risas,
de multitudes que hoy ensalzan,
pero ya mañana olvidan.
Fue este cantor del pueblo,
el despecho fue su pista,
estimulando así el chupe
y el amor a la cantina.
Lo vimos en Yo me llamo,
en fugaz coquetería
y con Amparo Grisales
nos contagiaba alegría.
A base de mucho esfuerzo
logró llegar a la cima,
llegando a ser para muchos
el ídolo que fascina.
Tuvo un momento de luz
en medio de su rutina,
queriendo entregarse a Dios
por el resto de su vida.
Mas según él confesó,
fue pensamiento de un día.
Más pudo en él el afecto
del mundo y su fantasía.
Por eso la gran lección
que a reflexión nos convida
es la de estar vigilantes
con la lámpara encendida.
También quiero compartir uno sobre la realidad que estamos viviendo en el mundo.
Alta tensión
El mundo hoy se debate
en terrible y cruel dolor
por el odio y la codicia
que han nublado la razón.
Las armas se han vuelto
industria de muerte y gran destrucción,
dejando solo a su paso
la ruina y desolación.
Las potencias ambiciosas
se disputan el control
sobre el orbe y sus recursos
que explotan sin compasión
y los pueblos sojuzgados
en su angustia y desazón
se doblegan al tirano
y al extranjero opresor.
Rusia invadiendo a Ucrania
e imponiendo su rigor,
Israel matando en Gaza
y todo en nombre de Dios
y los Estados Unidos
echando leña al fogón,
patrocinando la guerra
en uno y otro rincón.
La tierra santa se riega
como el profeta anunció
con sangre de nuevos mártires,
¡¡Qué espectáculo de horror!!
Los niños son masacrados
en total indefensión,
todo un pueblo es arrasado
en un genocidio atroz.
Irán se suma a la guerra,
crece la confrontación.
En las Naciones Unidas
se ofrece la mediación,
mas es diálogo de sordos,
lo que contemplamos hoy.
Cada quien muestra sus garras,
su barbarie y su ambición.
La China se queda al margen
esperando la ocasión
de entrar también en el juego
de fuerza y dominación.
Otras naciones se alistan
para jalarle la acción
con misiles y con drones,
ejército y munición.
Ahora, por fin comprendo
por qué Dios se arrepintió
de haber creado a los hombres,
como un autor escribió,
Mas sé también
que por Cristo
que trajo al mundo el amor
aún queda una esperanza
de paz y restauración
También tomo una oración y la vuelvo canción:
Canto a la vida
La vida es el regalo más grande
que a sus hijos ha infundido Dios
mismo cual chispa de su amor
y a todos ha encargado velar porque florezca,
pues la vida del hombre es la gloria de Dios
y a todos ha encargado velar porque florezca,
pues la vida del hombre es la gloria de Dios.
¿Hace cuánto tiempo lo viene realizando?
Hace unos 40 años más o menos, me dio por ir componiendo cositas, pero últimamente ando más dedicado. Dije: "Esto hay que ponerlo al servicio de la evangelización”.
Es una forma de llegar a la gente y hacerles ver la grandeza de la fe que el Señor nos ha permitido tener en él.
¿Hace cuánto tiempo se volvió sacerdote?
Hace muchos años también, yo soy una vocación adulta. Desde niño sentí el llamado, pero con el tiempo uno se va ya encarrilando en otras cosas, yo fui educador y pensionado, duré 28 años en el servicio de la educación, pero el Señor sabe hacer sus cosas y de un momento a otro me brindó el camino para llegar a este servicio en la Iglesia.
Ya voy a cumplir 33 años de ministerio. No es mucho, pero el Señor llama a unos por la mañana, otros al medio día y otros hasta por la tarde.
Entonces no importa en qué momento lo llama el Señor, sino la disponibilidad que uno tiene y él hace la obra.
Youtube: https://www.youtube.com/shorts/7Zvt2Sj9rPo
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