Educación
03 Jun, 2026

Crean biofábricas en el Eje Cafetero para ser más productivos, $7 mil 360 millones invertidos

12 asociaciones campesinas en La Dorada, Victoria, Marquetalia, Samaná, Belalcázar y Supía avanzan en la creación de biofábricas comunitarias

El Sena indica que impulsa asociaciones campesinas del oriente de Caldas en la implementación de biofábricas comunitarias para la producción de bioinsumos.

Fotos I Cortesía Sena I LAPATRIA 

El Sena indica que impulsa asociaciones campesinas del oriente de Caldas en la implementación de biofábricas comunitarias para la producción de bioinsumos. 

Campesinos caldenses recuperan saberes ancestrales para cuidar sus cultivos y sus suelos”. 

Este es el título con el que el Sena Caldas encabeza un artículo. De inmediato, indica que 12 asociaciones campesinas en La Dorada, Victoria, Marquetalia, Samaná, Belalcázar y Supía avanzan en la creación de biofábricas comunitarias.

Añade el beneficio: “les permitirán producir abonos orgánicos, reducir costos y recuperar la productividad de sus tierras”.

Adiciona que el Sena Caldas, a través del Centro Pecuario y Agroempresarial de La Dorada, avanza en la implementación de la fase II del proyecto de Investigación Acción Participativa (IAP) de Biofábricas de Bioinsumos.

Explica aue se trata de una iniciativa que busca acercar soluciones sostenibles a productores rurales del oriente de Caldas mediante la creación de 12 biofábricas comunitarias.


194, los primeros beneficiados 

Actualmente, el proyecto favorece a 194 productores rurales organizados en asociaciones campesinas, cifra que se espera continúe creciendo con la vinculación de nuevos participantes a los procesos asociativos impulsados en el territorio.

¿Qué es la IAP?

“La IAP es un método de investigación social y, en este caso, hace parte de un trabajo desarrollado por el Sena”, añade. 

Tambien indica que la fase I vinculó comunidades campesinas de Antioquia, Caldas, Quindío y Risaralda, mientras que la fase II amplió su cobertura a departamentos como Boyacá y Chocó”, anotó Diana Cristina Ballesteros, líder facilitadora del proyecto.

Los $1.370 millones de inversión

El Sena, por medio de un comunicaod de prensa, igualmente dijho que la primera fase contó con una inversión cercana a los $1.370 millones, destinados a la validación participativa de abonos ancestrales y microalgas para recuperar la capacidad nutritiva de los cultivos. 

Entre tanto, la segunda fase avanza con recursos por $5.990 millones orientados al fortalecimiento de procesos de innovación social, autogestión económica y cuidado territorial mediante la implementación de biofábricas comunitarias.


Lo que aprenden con las biofábricas

A través de estas biofábricas, ilustra el Sena, las asociaciones aprenderán a elaborar abonos orgánicos, microorganismos y extractos vegetales que contribuirán al mejoramiento de la productividad agrícola y a la reducción del uso de fertilizantes químicos.

En el boletín para medios de comunicación citan a Carlos Ortiz, dinamizador de Innovación y Competitividad y del proyecto IAP Biofábricas de Bioinsumos.

“Más allá de producir bioinsumos, este proyecto busca que las comunidades campesinas se apropien del conocimiento, trabajen colectivamente y encuentren alternativas sostenibles y rentables para continuar produciendo desde sus territorios”


Líneas biotecnológicas 

Finalmente el Sena compartió que como parte del proceso, el proyecto desarrolla cinco líneas biotecnológicas que servirán de base para la implementación de las biofábricas: 


1. 

Compost.


2. 

Bioles o abonos líquidos orgánicos.


3. 

Microalgas.


4. 

Microorganismos eficientes 

5. 

Hidrolatos y extractos vegetales.


 

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