En la zona rural de Manizales funcionan 15 instituciones educativas, que a su vez están divididas en 48 sedes. Y atienden a cerca de 4 mil estudiantes. El olvido histórico, representado en múltiples necesidades, llevó a que un grupo de rectores creará en el 2017 una red que hoy les permite gestionar unidos.
Se trata de la Red de Rectores Rurales (RRR), que gana poco a poco en su propósito de cerrar brechas con lo urbano.

Su presidente actual es David Giraldo Castaño, quien es el rector de la Institución Educativa rural La Trinidad:
¿Cómo nació la Red de Rectores Rurales de Manizales?
De necesidades comunes que encuentran un grupo de rectores amigos. Deciden conformar la Red para unificar esas necesidades y visibizarlas ante la Alcaldía.
¿Qué ventajas les ha dado trabajar en red?
La visibilidad de los colegios rurales y de sus necesidades. Eso facilita alianzas con el Sena, tecnoacademia, Universidad en el Campo, Confa, que llegan con programas complementarios que enriquecen el perfil académico de los estudiantes. También, se puede ver reflejado en resultados en pruebas externas. Hoy podemos decir con orgullo que el 50% de las instituciones rurales está en nivel alto en pruebas Saber.
¿Qué los hace diferentes de otras organizaciones?
Hay otras redes de directivos en el país, pero la Red de Manizales tiene un perfil distinto porque, aunque nace como apoyo académico entre los colegios, se transforma en apoyo y gestión administrativas. Al unificar necesidades y visibilizarlas ante el Municipio, con el reconocimiento de la Secretaría de Educación, nos permite hacer una gestión más óptima de cubrimiento de necesidades. Buscamos que no seamos la cenicienta en educación, sino que tengamos un renglón importante en los presupuestos del Municipio.
Por conectividad
¿Cuáles es la mayor debilidad en los colegios del campo?
La conectividad para vincularnos, como debe ser, con las inteligencias artificiales, la automatización y programas de tecnología. Es necesario que tengamos conectividad, internet, en el campo es difícil. Los mismos operadores que sirven en la ciudad, de pronto aquí no son tan buenos, tienen altas y bajas de señal. Muchas veces eso nos dificulta el plan que tenemos de tecnificar el campo.
¿Qué significado que dos instituciones rurales tengan aulas STEAM?
El colegio Marí Goretti y nosotros en La Trinidad contamos con estas aulas. Nos permite trabajar en automatización e industrialización de productos agrarios. Eso les queremos mostrar a los muchachos para que no tengamos la fuga del campo.
¿Cómo están estas sedes en seguridad?
Por una política gubernamental los caseros que vivieron en las sedes debieron entregar, y se quedaron solas. A hoy debemos brindarles mayor seguridad, ya que en el campo no hay un vecino que les pueda poner cuidado. El año pasado nos robaron 21 equipos. Sabemos que vigilantes por cada una de las 48 sedes rurales, con 3 turnos, sería un costo descomunal. La idea es que se pueda hacer uso de tecnologías a través de una empresa de seguridad con alarma y monitoreo permanente. Hemos hablado eso con la Secretaría.
Población en movimiento
¿Cómo es la estrategia de redes por áreas?

Tenemos una población flotante. Alumnos pasan fácilmente de una sede a otra porque sus padres pueden conseguir trabajo en una u otra vereda. Entonces, estamos en la tarea de hacer redes por áreas para que los contenidos sean iguales y el niño que pasa de un establecimiento a otro no tenga traumatismos.
¿Cómo les ha ido a los colegios rurales con la inversión de la Alcaldía en infraestructura?
Hay que reconocer que por primera vez en muchos años una Administración municipal ha hecho inversión en obras, algo que era difícil. Hoy hay unas sedes más dignas en su planta física. Hemos ganado reconocimiento también en el Concejo y esperamos formar parte de las políticas públicas de educación para el próximo decenio.
¿En ese reconocimiento a la Red qué se ha ganado en alimentación y de transporte escolar?
Han sido programas bandera, ya que les han dado permanencia. Antes llegaban de forma tardía. Con el reconocimiento de la ruralidad, como motor de transformación por medio de la Red, con esta Alcaldía se ha contado con alimentación y transporte desde el primer día en estos años.

¿Qué se puede hacer desde la educación para contrarrestar la migración?
Con la educación rural de hoy, como lo estamos haciendo con la Red, intentamos visibilizar cómo mantenemos al campesino en su tierra. Para ello mezclamos dos cosas que son la tecnología y el trabajo agrario. La formación agraria la comenzamos con los niños desde la transición y va parejo con la formación en tecnología.
¿Cuál es un ejemplo en la práctica?
En varias instituciones estamos haciendo huertas escolares con agricultura de precisión, que es automatizada. A través de una tarjeta se controlan variables como temperatura, la humedad del suelo, la cantidad de abonos. Usamos inteligencias artificiales y con estos programas de automatización se pueden tener medidas en esas huertas todas las variables. Esto permite que el campesino tenga menos trabajo, ya que el riego y el abono sean automáticos. Menor trabajo, mejores y más productos y mejores ingresos. Es decir, fortalecimiento de las labores agrarias.
Los 15 colegios
I.E. Maltería
I.E. José Antonio Galán
I.E. la Linda
I.E. La Cabaña
I.E. Granada
I.E. Giovanni Montini
I.E. Seráfico
I.E. María Goretti
I.E. La Trinidad
I.E. San Peregrino
I.E. La Violeta
I.E. Rafael Pombo
I.E. Adolfo Hoyos
I.E. Miguel Antonio Caro
I.E. La Palma
Unas por otras
David Giraldo Castaño, presidente de la RRR en Manizales dice:
1.
“La educación rural cada vez recibe mejores profesionales y más calidad con todas estas alianzas”.
2.
“La brecha entre lo rural y lo urbano continúa. El mobiliario (pupitres sillas), por ejemplo, lleva muchos años sin recambio, se deja eso a la gestión de los rectores y debería ser un tema centralizado en las alianzas público-privadas”.