¿Por qué las llamadas telefónicas comenzaron a asustarnos?
El término «fobia al teléfono» no es solo una palabra de moda, sino un concepto real en psiquiatría. Es importante comprender que las personas con este tipo de fobia no les temen a los teléfonos en sí y los utilizan activamente. El miedo aparece específicamente en el momento en que necesitan llamar a alguien o responder una llamada.
Por supuesto, la fobia al teléfono no es la única razón por la que alguien evita llamar. Hay otras:
- Invasión del espacio personal: Para muchos, una llamada inesperada se percibe como una agresión. Tienes que desviar inmediatamente tu atención de lo que estabas haciendo para centrarte en la persona que llama. Las aplicaciones de mensajería son mucho más cómodas en ese sentido: puedes leer el mensaje y responder cuando te venga bien. La cuestión se ha vuelto tan delicada que ahora se considera de buena educación enviar primero un mensaje de texto preguntando: «¿Es un buen momento para hablar?».
- Miedo a lo desconocido: Muchas personas se sienten estresadas cuando reciben llamadas de números desconocidos, preocupadas por si se trata de estafadores o malas noticias. Para alguien acostumbrado a comprobar y controlar todo, responder a una llamada de un número desconocido puede resultar especialmente difícil.
- La necesidad de responder rápidamente: a diferencia de los mensajes de texto, una llamada telefónica exige una reacción instantánea. No hay tiempo para pensar, comprobar la información o elegir cuidadosamente las palabras. Los mensajes de texto, por otro lado, te dan un control total: puedes releer el mensaje y formular tu respuesta con calma.
- Falta de privacidad: A la gente no le gusta tener conversaciones personales o importantes cuando no está sola. En la oficina, en el transporte público o simplemente en un lugar público, alguien puede escuchar fácilmente parte de una llamada. Los mensajes de texto crean una sensación de privacidad y seguridad.
Todas estas razones son una defensa psicológica natural. Y si te sientes perfectamente cómodo viviendo sin llamadas, no hay nada de malo en ello. Sin embargo, a veces el miedo a las llamadas telefónicas puede interferir en el trabajo y en la vida en general. Hay momentos en los
que una llamada breve puede resolver un problema mucho más rápido que una larga cadena de mensajes. ¿Cómo superar la ansiedad ante las llamadas telefónicas? Eso es lo que veremos a continuación.
Cómo dejar de tener miedo a las llamadas: consejos prácticos
Los psicólogos recomiendan empezar poco a poco y «enseñar» gradualmente a tu sistema nervioso que las llamadas telefónicas no son peligrosas. Aquí tienes algunos consejos que pueden ayudarte:
- Pide a tus amigos, familiares y compañeros de trabajo que te envíen un mensaje de texto antes de llamarte. De esta forma, podrás prepararte mentalmente para la llamada y tu nivel de ansiedad disminuirá. Ya estarás esperando la llamada, sabrás quién te llama y, más o menos, de qué se trata.
- Busca un espacio privado donde te sientas tranquilo. A menudo, el miedo a las llamadas proviene de la preocupación de que alguien te escuche y parezcas tonto o incómodo. Para superar esto, intenta hablar por teléfono cuando estés solo en una habitación siempre que sea posible. En un entorno privado, es más fácil concentrarse en lo que dice la otra persona y no estresarse por que otros escuchen.
- No tengas miedo de rechazar una llamada si no es un buen momento. La mayoría de los teléfonos inteligentes tienen una función de (respuesta rápida por SMS). Puedes configurar una plantilla como: «Ahora no puedo hablar, por favor, envíame un mensaje». Esto te ayuda a proteger tus límites sin sentirte culpable por «ignorar» la llamada.
Y lo más importante, para superar el miedo, necesitas practicar con regularidad. Nos hemos acostumbrado tanto a enviar mensajes de texto que cualquier llamada nos resulta estresante. La única solución es hacer llamadas con más frecuencia. Empieza poco a poco: pide comida por teléfono, llama para concertar una cita con el médico, habla con tus amigos y familiares por voz en lugar de enviar siempre mensajes de texto. Cuantas más experiencias positivas tengas, más rápido aceptará tu cerebro que las llamadas no son una amenaza, sino simplemente otra herramienta más.
Video chats: superar el miedo a la comunicación en la vida real
Otra forma de lidiar con la ansiedad telefónica es practicar hablando en video chats aleatorios. Allí puedes entrenarte para comunicarte con desconocidos en un ambiente relajado y, con el tiempo, dejar de tener miedo a las conversaciones espontáneas, no solo por teléfono, sino también en la vida real. Esto se relaciona con otro problema común: las personas se han acostumbrado tanto a interactuar en línea que la idea de iniciar una conversación cara a cara puede causarles pánico. Muchos se esconden literalmente en su «caparazón», por miedo al rechazo o a parecer demasiado insistentes.
La principal ventaja de los chats aleatorios es la espontaneidad de la comunicación. No tienes que pasar horas pensando a quién enviar un mensaje. Solo tienes que ir al sitio web, hacer clic en «Empezar» y el sistema te conectará automáticamente con alguien. Y lo que es igual de importante: todos los que participan en un videochat están ahí porque quieren hablar. No tienes que inventarte excusas para iniciar una conversación. Además, el video te permite ver la cara de la otra persona, lo que te ayuda a sentirte más seguro. Por sus expresiones faciales y gestos, puedes saber en qué estado de ánimo se encuentra, si le gusta el tema o si es mejor cambiarlo. Eso reduce notablemente la ansiedad, porque no tienes que adivinar qué piensa de ti.
Otra ventaja de los chats video es lo «viva» que es la comunicación. Interactúas en tiempo real, aprendes a responder rápidamente y dejas de tener miedo a las pausas en la conversación. En estas condiciones, es mucho más fácil superar el miedo a la interacción en la vida real. Estás hablando con una persona real, no solo con un avatar y un texto, pero al mismo tiempo puedes terminar la conversación en cualquier momento si no te gusta. Solo tienes que hacer clic en «Siguiente» y, en unos segundos, el sistema te conectará con otra persona.
Si te interesa específicamente hablar con personas del sexo opuesto, te recomendamos el video chat adulto CooMeet. Este videochat está diseñado especialmente para conocer chicas, y cada nueva conexión es una oportunidad para conocer a alguien interesante. Todas las mujeres de la plataforma deben verificar sus perfiles, por lo que no tienes que preocuparte de que haya un perfil falso al otro lado de la pantalla en lugar de una persona real.
En resumen
No hay nada vergonzoso en no querer hablar por teléfono. Si te sientes ansioso cuando ves una llamada entrante, no hay nada «malo» en ti. Vivimos en una época en la que llamar sin avisar ya se considera de mala educación. Por lo tanto, no es necesario que fuerces tu sistema nervioso ni te obligues a hacer algo que realmente no te gusta. Lo más importante es tu comodidad y tranquilidad. La interacción con otras personas debería darte energía, no agotar tus últimas fuerzas. No tengas miedo de establecer tus propias reglas de comunicación.
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