La confirmación de tres casos de sarampión en Colombia encendió las alertas del Instituto Nacional de Salud. Especialistas advierten que el virus tiene una alta capacidad de transmisión y llaman a reforzar la vacunación para evitar brotes.
La aparición de tres casos de sarampión en Colombia llevó al Instituto Nacional de Salud (INS) a activar alertas epidemiológicas. Aunque la cifra puede parecer baja, especialistas advierten que el virus tiene una capacidad de contagio muy alta y puede expandirse con rapidez si la población no cuenta con inmunización suficiente.
El infectólogo Diego Sánchez Rodríguez explica que la alarma no responde solo al número de casos, sino al comportamiento del virus.
“El sarampión es una infección que aparece con poca frecuencia en el país, pero tiene una capacidad de transmisión muy alta. Tener tres casos ya implica un riesgo de que el número aumente rápidamente”, afirma.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por gotas respiratorias y aerosoles expulsados al toser o estornudar. El virus también puede permanecer activo durante varias horas en superficies contaminadas.
Según cifras del Instituto Nacional de Salud, Colombia mantiene vigilancia permanente para evitar la reaparición de brotes. En los últimos años el país logró controlar la enfermedad gracias a campañas de vacunación masiva. Sin embargo, el ingreso de casos desde el exterior mantiene el riesgo.
Sánchez Rodríguez señala que los contagios detectados hasta ahora no corresponden a transmisión local.
“Los casos reportados en Colombia son importados. No se originan dentro del país, sino en personas que han estado en zonas donde el virus circula, como Estados Unidos, México o Canadá”, explica.
El especialista advierte que el reconocimiento temprano de los síntomas resulta clave para evitar nuevos contagios. Durante los primeros días la enfermedad puede confundirse con otras infecciones respiratorias.
“En la fase inicial el sarampión puede parecer una infección viral común. Aparecen síntomas como tos, conjuntivitis, rinorrea, congestión nasal o fiebre”, indica.
Sin embargo, días después surge el signo más característico de la enfermedad: un exantema o brote en la piel. “Ese brote inicia generalmente en la cara y la cabeza, y luego se extiende hacia el tronco y otras partes del cuerpo”, precisa el infectólogo.
El riesgo de transmisión aumenta porque muchas personas no identifican los síntomas en la fase inicial y continúan con sus actividades habituales.
Ante este panorama, las autoridades sanitarias insisten en reforzar el esquema de vacunación. Colombia cuenta con la vacuna contra el sarampión dentro del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), lo que permite acceder a ella de forma gratuita en centros de salud públicos.
“Sí existe la vacuna y está disponible en todos los centros de vacunación del país. El llamado es a que las personas revisen su esquema y acudan a vacunarse si no tienen claridad sobre su inmunización”, señala Sánchez Rodríguez.
El esquema incluye la aplicación en la infancia y refuerzos en la edad adulta. Los niños reciben la vacuna a los 12 y 18 meses, mientras que los adultos entre 18 y 64 años pueden aplicarse una dosis de refuerzo si no cuentan con registro de vacunación.
El infectólogo aclara que existen algunas excepciones médicas. “Las personas mayores de 65 años solo deben vacunarse en situaciones especiales y bajo indicación médica. También se debe evaluar el caso de quienes tienen trastornos de inmunidad”, indica.
Otro punto clave es saber cómo actuar ante una sospecha de contagio. Las autoridades recomiendan evitar acudir directamente a lugares concurridos para reducir la posibilidad de transmisión.
“Si una persona sospecha que tiene sarampión, lo primero es revisar si ha estado en contacto con viajeros o si visitó países con circulación del virus. Si aparece un brote en la piel que no tiene explicación, debe consultar a un servicio médico”, afirma Sánchez Rodríguez.
El especialista sugiere utilizar servicios de atención domiciliaria cuando sea posible. Si la consulta presencial resulta necesaria, recomienda acudir usando tapabocas para reducir el riesgo de contagio.
“El virus se transmite por gotas y aerosoles. Además, puede permanecer activo en superficies durante varias horas”, advierte.
Las autoridades sanitarias reiteran que la vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar brotes y proteger a la población.
“Lo más importante es reforzar la vacunación en niños y adultos. Una dosis puede ser suficiente para reforzar la protección”, concluye Sánchez Rodríguez.
Mientras el país mantiene la vigilancia epidemiológica, los expertos insisten en que la prevención y la vacunación resultan claves para evitar que el sarampión vuelva a convertirse en un problema de salud pública en Colombia.
Síntomas más comunes del sarampión
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Fiebre alta
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Tos persistente
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Conjuntivitis
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Congestión nasal
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Brote en la piel que inicia en rostro y cabeza
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Expansión del exantema hacia el tronco
Voces de quienes padecieron sarampión
María López, 34 años:
“Primero pensé que era una gripa fuerte. Luego apareció el brote en la cara y todo el cuerpo”.
Carlos Herrera, 41 años:
“La fiebre fue muy alta durante varios días. El cansancio era extremo”.
Andrea Pardo, madre de un paciente:
“Mi hijo comenzó con tos y ojos rojos. Después el brote se extendió rápidamente”.
* Esta información es producto de la alianza entre el periódico LA PATRIA y el Canal Regional Telecafé.
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