La endometriosis y los miomas uterinos son dos de las afecciones ginecológicas más frecuentes. Aunque presentan diferencias importantes, también tienen aspectos en común. Ambas pueden provocar complicaciones graves, afectar a la fertilidad y causar síntomas relacionados con el ciclo menstrual.
Hoy "ambas son objeto de innovaciones médicas destinadas a ofrecer a las mujeres mejores opciones terapéuticas", explica Megan Wasson, jefa de ginecología en Mayo Clinic, Arizona - Estados Unidos (EE.UU).
"Son relativamente frecuentes. Puede haber cierta superposición de síntomas, pero la mayoría de los síntomas varían y las enfermedades progresan de forma diferente. Los miomas y la endometriosis pueden tener un componente familiar. Ninguna de las dos afecciones puede prevenirse", subraya la experta.
Miomas
Estos crecen en el útero y, por lo general, no son cancerosos. Se puede tener uno o varios miomas: pueden ser demasiado pequeños para verse a simple vista o crecer hasta alcanzar el tamaño de un pomelo o incluso más, llegando a ocupar la pelvis o la zona abdominal y haciendo que la persona parezca embarazada.
"No se trata solo de pequeñas molestias. Son masas muy grandes y muy significativas que realmente pueden afectar a la calidad de vida", afirma Wasson.
Muchas mujeres no presentan síntomas y solo descubren que tienen miomas durante una exploración pélvica o una ecografía. Otras pueden presentar síntomas como menstruaciones abundantes, dolorosas, más largas o más frecuentes; además de dolor en la pelvis, el abdomen o la zona lumbar; micción frecuente o dificultosa; o dolor durante las relaciones sexuales.
"Cuando los miomas crecen, incluso pueden palparse a través de la pared abdominal. Con el tiempo, la ropa puede dejar de quedar bien, puede experimentar una hinchazón abdominal considerable y los miomas pueden presionar otros órganos, como la vejiga, provocando micción frecuente, entre otros síntomas. También puede producirse estreñimiento, ya que los miomas presionan los intestinos e impiden el tránsito intestinal", expone.
En el pasado, a las mujeres cuyos miomas causaban problemas se les decía con frecuencia que una histerectomía (cirugía para extirpar el útero, que también elimina la posibilidad de quedarse embarazada) era la única opción de tratamiento.
Los avances médicos están minimizando el impacto de la cirugía de extracción de miomas en las pacientes, preservando con frecuencia el útero y la fertilidad. Otras opciones de tratamiento incluyen medicamentos que reducen el tamaño de los miomas y procedimientos que no requieren cirugía.
LA PATRIA conoció que los radiólogos intervencionistas pueden realizar una embolización de miomas uterinos para bloquear el aporte sanguíneo a los miomas y hacer que disminuyan de tamaño. Las pacientes suelen recibir el alta el mismo día. Reducir el tamaño de los fibromas y disminuir los síntomas puede ser de gran ayuda.
Otros procedimientos mínimamente invasivos incluyen la ablación por radiofrecuencia, que utiliza energía para destruir los miomas. Entre las cirugías mínimamente invasivas se encuentran la miomectomía robótica o laparoscópica, una intervención destinada a extirpar los miomas y conservar el útero.
Endometriosis
En la endometriosis, un tejido similar al revestimiento interno del útero crece fuera de el. Los síntomas más frecuentes son dolor pélvico y calambres, incluso durante la menstruación; menstruaciones abundantes o sangrado entre periodos; y dolor durante las relaciones sexuales, las deposiciones o la micción.
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A veces, las mujeres con endometriosis no presentan síntomas y solo descubren que la padecen cuando tienen dificultades para quedarse embarazadas o se someten a una cirugía por otro motivo.
"Los síntomas de la endometriosis suelen comenzar mucho antes en la vida que los de los miomas. La endometriosis aumenta el riesgo de cáncer de ovario. También puede causar infertilidad", detalla.
El tratamiento de la endometriosis suele incluir medicación o cirugía. La cirugía conservadora extirpa el tejido de endometriosis con el objetivo de preservar el útero y los ovarios, además de proteger la fertilidad. Esta cirugía puede ser mínimamente invasiva, utilizando un laparoscopio y una pequeña incisión. En ocasiones, la cirugía laparoscópica se realiza con ayuda de dispositivos robóticos.
Wasson, asegura, que trabaja con un equipo de investigación para desarrollar una vacuna destinada a prevenir la endometriosis. Ella, junto con colegas, también está explorando formas de facilitar la detección de la endometriosis mediante pruebas de imagen médica.
"Podría administrarse una molécula durante las pruebas de imagen que hiciera que la endometriosis se iluminara, facilitando así la visualización del tejido endometriósico", explica Wasson.
Para ayudar a detectar la endometriosis o los miomas lo antes posible, Wasson recomienda que, desde el inicio de los ciclos menstruales, las niñas y las mujeres presten atención a cualquier irregularidad, como menstruaciones inusualmente abundantes, ciclos anormalmente largos o cortos, ausencia de menstruación o síntomas como dolor menstrual.
"La menstruación no debería representar más que una leve incomodidad. Si falta al trabajo, a clase o a otras actividades, si tiene que quedarse en cama debido a la menstruación, eso no es normal. Si hay síntomas que le obligan a cambiar cualquier aspecto de su vida, eso merece una conversación con el profesional de confianza", concluye
* Con información de Mayo Clinic.
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