Fabián Esteban Berrío Molano, docente del programa de Fisioterapia de la Escuela Colombiana de Rehabilitación y especialista en terapia respiratoria y en cuidado crítico, habló con LA PATRIA Radio sobre la hipertensión arterial, sus cuidados, la importancia de la prevención y algunos consejos para la vida diaria. Esto dijo:

Foto l Cortesía para LA PATRIA Fabián Esteban Berrío Molano, docente del programa de Fisioterapia de la Escuela Colombiana de Rehabilitación
El domingo 17 de mayo fue el Día Mundial de la Hipertensión, ¿cómo puede explicarla?
La hipertensión arterial es una patología vascular. Es una enfermedad que afecta a las arterias. Y que principalmente se presenta en personas adultas mayores que son personas que pueden tener este tipo de patologías.
Para explicarlo de una manera sencilla: es entender que los vasos sanguíneos se vuelven mucho más rígidos y hay otros mecanismos por los cuales generan que la presión cuando pasa por las arterias se vuelva mucho más alta.
Esto es importante porque la hipertensión arterial es un factor de riesgo cardiovascular para enfermedades de este tipo.
Realmente las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte a nivel mundial y esto conlleva una alta carga en salud.
Entonces, es importante que las personas reconozcan la hipertensión arterial, tomen un rol activo dentro del diagnóstico y dentro del tratamiento. Es decir, sean partícipes para poder intervenir e identificar.
Se dice que el objetivo principal es que se fomente de alguna manera esa detección temprana, ¿qué recomienda a las personas para esa detección?
Realmente a la hipertensión también se le conoce como una enfermedad silenciosa. Es decir, muchas veces la persona no tiene manifestaciones clínicas, no presenta signos y síntomas y no es realmente hasta que se genera un daño a nivel orgánico cuando realmente se vincula a este tipo de factores de riesgo.
Por eso es importante que las personas por encima de los 40 años tomen medidas. La persona tiene que hacer un chequeo de su presión arterial en casa de manera recurrente y tomar mediciones a lo largo del día. Cabe resaltar que la hipertensión ocurre en diferentes momentos, pero cuando realmente es dañina es cuando es persistentemente alta, es decir, la persona continuamente tiene estos valores altos.
¿Por qué es importante también identificar? Porque en muchas de las enfermedades como los accidentes cerebrovasculares, la enfermedad renal crónica, algunos tipos de infarto y lesiones a nivel de la retina siempre vamos a encontrar la hipertensión como uno de los factores de riesgo.
Dentro de esos factores conductuales, dentro de la manifestación de esta enfermedad, es importante reconocer los hábitos de vida.
Personas sedentarias, inactivas físicamente, con malos hábitos alimenticios, el consumo de alcohol u otras sustancias psicoactivas, por ejemplo, y la cafeína son condiciones o factores que influyen en que se presenten este tipo de enfermedades.
Hay estrategias no farmacológicas y farmacológicas que las personas pueden implementar para poder prevenirlo y también en el momento en que se diagnostique poder intervenir.
¿Cómo cuáles no farmacológicas?
Realmente el ejercicio físico, la actividad física regular, es uno de los mecanismos no farmacológicos más importantes para la prevención y el manejo de este tipo de enfermedad.
El ejercicio físico ha mostrado evidencia significativa para regular la presión arterial.
El ejercicio físico mantiene la elasticidad vascular. Es decir, que esos conductos se mantengan distensibles, se elonguen fácilmente, no sean rígidos y, por ende, evitan este tipo de alteraciones.
El ejercicio físico no solo influye en la hipertensión, sino que, por ejemplo, en el contexto de personas que son hipertensas, la mayoría son adultas mayores. Y el ejercicio físico se ha mostrado como una herramienta eficiente también para prevenir la fragilidad en el adulto.
Las personas que consumen antihipertensivos también tienen un alto riesgo de caídas. Muchos de ellos se ponen de pie y se genera esa sensación de mareo y esto en el adulto mayor conlleva a una caída desde su propia altura que se puede traducir en fracturas y traumas en el cráneo.
Las guías recomiendan hacer actividad física por lo menos de 150 a 300 minutos a la semana. Esto en términos sencillos serían más o menos 30 minutos diarios de actividad física moderada.
La actividad física no necesariamente tiene que ser hacer pesas, o correr. Sino realmente ser más activos, generar más movimiento corporal.
Es decir, en el día tratar de caminar más, montar bicicleta, bailar. Estas estrategias al mismo tiempo son didácticas, permiten que la persona pueda incluir dentro sus hábitos de vida el ejercicio físico regular.
Incluso el ejercicio físico ha mostrado que reduce la presión arterial sistólica en menos 10 mm de mercurio, que muchas veces esto se consigue con fármacos, por ejemplo.
Realmente es una estrategia bastante eficaz para reducir la presión arterial.
Contacto:
Sitio web: https://www.ecr.edu.co/bienestar-universitario/
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