Entrevista con el precandidato presidencial Abelardo de la Espriella. Promete quitar peajes en Caldas y construir Aerocafé. Además, responde a cuestionamientos.

Foto | Luis Fernando Trejos | LA PATRIA

Entrevista con el precandidato presidencial Abelardo de la Espriella. Promete quitar peajes en Caldas y construir Aerocafé. Además, responde a cuestionamientos.

Tres prioridades le promete el precandidato presidencial Abelardo de la Espriella a Caldas: revisar la concesión Autopistas del Café y su sucesora, quitar peajes y concretar el Aeropuerto del Café.

Su gira por el Eje Cafetero tiene la mira puesta en el 12 de marzo, cuando planea inscribirse como candidato presidencial y anunciar a su fórmula a la Vicepresidencia en Cali.

Este miércoles (25 de febrero), en entrevista con LA PATRIA, el líder del movimiento Defensores de la Patria aterrizó sus propuestas para la región, estimó el presupuesto de su campaña, dijo que al Estado le sobran 700 mil cargos, anunció su hoja de ruta económica y respondió a cuestionamientos.

 

Usted está de gira por el Eje Cafetero, ¿qué propuestas trae para esta región?

Los 32 departamentos del país tienen problemas que les son comunes: la inseguridad; la destrucción del sistema de salud, que hay que recuperarlo; la corrupción, que está disparada; la falta de oportunidades para los jóvenes con una educación de calidad que consulte su verdadera vocación y les permita la inserción en el mercado laboral; el hambre, 20 millones de compatriotas se van a la cama con una sola comida; la pobreza; la desigualdad; la ruina económica por cuenta de un Estado gigantesco, y el problema que tienen los empresarios con impuestos asfixiantes. Cada departamento de esos 32 tiene sus propios dolores. En Caldas tenemos problemas de seguridad, de salud. Tengo la ilusión, por ejemplo, de que en mi gobierno se concrete el Aeropuerto del Café. Es increíble que Armenia y Pereira tengan aeropuertos internacionales y Manizales tenga un aeropuerto en el que no se sabe cuándo se puede aterrizar o si se puede salir. Ese sueño hay que materializarlo en el gobierno del Tigre. Hay que revisar quiénes están manejando hoy ese Patrimonio Autónomo. Entiendo que algunos politiqueros del Pacto Histórico que son de Caldas le están metiendo mano. En mi gobierno nadie le va a meter mano al Patrimonio Autónomo, con el cual se va a consolidar y se va a desarrollar el Aeropuerto del Café.

Otra situación compleja que tenemos que resolver en Caldas y en Manizales es Autopistas del Café. Ya se va a vencer la concesión. Hay que revisar los términos. 

 

¿Peajes sí o no?

Hay tres peajes, en Manizales, prácticamente. Eso hay que resolverlo, no puede ser que Caldas tenga una carga de peajes más fuerte que otros departamentos del Eje que comparten esa infraestructura vial. Tenemos que traer seguridad, recuperar el sistema de salud. Tenemos que materializar el Aeropuerto del Café y tenemos que revisar la concesión de Autopistas del Café y quitarle a Caldas esa carga de tres peajes dentro del departamento. 

 

¿Quitaría los tres peajes? 

Hermano, mira, lo que es igualdad no es ventaja. ¿Por qué otros departamentos del Eje que comparten la conexión de la infraestructura de Autopistas del Café tienen menos peajes y le toca entonces la carga más fuerte a Caldas? Eso hay que revisarlo. Aquí todos tenemos que poner, pero con equilibrio. 

 

Sobre concesiones privadas, ¿conoce la IP Conexión Centro, la propuesta que hay para continuar?

Claro, por eso te estoy diciendo. Se vence la concesión el próximo año o a finales de este año. La pregunta es ¿van a seguir cobrando los mismos peajes y a ganar $10 billones a 30 años que es lo que proponen? Eso hay que revisarlo. Estoy de acuerdo con las iniciativas privadas. Cuando este país no tenía concesiones y no se habían adjudicado los privados, no teníamos carreteras, teníamos trochas. Cuando no se habían adjudicado los puertos en el gobierno del presidente [César] Gaviria, no había comercio internacional. Antes de la Ley 100, no no existía cobertura en salud sino del 2% o 3%, con la ley 100 llegó al 98%. Este Gobierno desastroso de Petro ha destruido la salud. Soy un defensor de la iniciativa privada. No solamente tiene que ser un buen negocio para los privados, la concesión, tiene que ser un buen negocio para el Estado y para los ciudadanos. Si se cumplen esos tres requisitos de darle a cada quién lo que le corresponde, tiene mi apoyo. De ninguna manera voy a apoyar nada que ponga en desventaja a sectores de la sociedad y al mismo Estado. Hay que revisar si se prorroga esa concesión y en qué términos se hace. 

 

¿Cuánto costaría su campaña y cómo la financiaría? 

¿Cómo así que cuánto costaría mi campaña? Lo que dice la ley, hermano. 

 

Hay campañas más austeras que lo que dice la ley…

No, yo soy un hombre de leyes. Mi marco de acción es la Constitución y la ley. La ley electoral dice claramente cuánto cuesta una primera vuelta, cuánto cuesta una segunda vuelta. Entre las dos son cerca de $70 mil millones. Aspiro a gastarme la mitad porque esta es una campaña que tiene fervor. Aquí no hay buses, no hay politiqueros, no hay tamales. Aquí hay pasión, hay patriotismo, hay ardentía. Con el tigre, el cuento es diferente. Entonces, eso te baja los costos. ¿Cómo la financio? No estoy recibiendo financiación de nadie, ni le estoy recibiendo plata a nadie. Armé un proyecto el año pasado que lancé el 15 de julio, un día antes de anunciar mi aspiración, 53 apartasuites en Bogotá en la Zona T, en un edificio que es de mi propiedad y se llama De la Espriella Collection. Se vendió en 5 meses, vendí $63 mil millones de pesos. Eso está en una fiducia. Pongo ese proyecto como garantía, la reposición y tres bancos prestan el dinero. No recibo un peso de nadie y gasto lo que dice la norma. Espero, con la ayuda de Dios, el fervor y el apoyo del pueblo colombiano, gastarme la mitad. No le recibo plata a nadie. Soy un tipo independiente. Soy de provincia. No me financian los grandes capitales. No pertenezco a la rosca, a la casta política de siempre. Soy doble outsider porque soy costeño. La candidatura mía no se definió en un club de Bogotá, como se hacía antes. No tengo jefes. Vine a resolver los problemas de la gente, del pueblo colombiano. Hice la alianza más importante que tenía que hacer, que es con el pueblo y con Dios. Eso me va a llevar a la Presidencia de la República para salvar y reconstruir la patria.

 

En un eventual gobierno suyo, ¿quiénes serían sus coequiperos, quiénes estarían cerca de usted asesorándolo?

Dios me ha dado algo de inteligencia, un poco de discernimiento y algo de sabiduría como para entender que tengo que rodearme de gente mejor que yo. Soy un tipo que no tiene inseguridades, que no tiene complejos. Puedo rodearme de gente muchísimo mejor que yo, que es lo que voy a hacer y es lo que le voy a demostrar al país. No voy a rodearme de aprendices. Con el Tigre van a estar tigres de bengala, que tengan charreteras. Ojalá del sector privado, que tengan su vida resuelta, que no necesiten nada, que no cobren el sueldo, como no lo voy a cobrar yo. 

 

En Caldas hubo algo llamado el ‘Pacto del Tambor’, que fue convocado por dos jóvenes que actuaban a nombre de Fipaz. Era una asociación entre el Partido Liberal y el grupo del paramilitar Ernesto Báez. Ellos se decían representantes de Fipaz, usted ha negado ese vínculo, pero actuaban usando ese nombre. ¿Qué era Fipaz? ¿Qué aclaración hace usted?

Si tú eres un buen periodista tienes que investigar todo. No lo que te parece sospechoso. Tú tienes que saber que sobre eso hay un fallo judicial, ¿no lo tienes? Y entonces si tienes el fallo judicial, ¿por qué me preguntas qué tengo que decir sobre eso cuando ya la autoridad se pronunció? 

 

Hay que aclararlo para la audiencia de Caldas…

No, porque en la democracia los jueces hablan a través de sus providencias. Cuando eso hace tránsito a cosa juzgada, eso es lo democrático, respetar lo que dicen los jueces. Un par de muchachos aquí se fueron a una reunión con Báez, que era de Caldas, de Aguadas. Y notifican a la Fundación que van a una reunión política. Hay una carta mía desautorizando esa reunión y diciéndoles que bajo ninguna circunstancia se autorizaba ese encuentro con Ernesto Báez y que si lo hacían era a título personal. A ese muchacho, que entiendo después murió de cáncer, si no estoy mal. Creo que murió, que en paz descanse. Lo procesaron en la corte porque había sido representante o algo así y la corte dictaminó que actuó motu proprio. Ni siquiera ordenaron compulsas en mi contra porque la carta a la que hago referencia se aportó al expediente y hay una decisión judicial sobre eso. Yo no puedo responder por lo que hacen los demás. Respondo por lo que hago yo. Tengo perfectamente claro lo que he hecho en mi vida y cómo lo he hecho. Por eso, después de 22 o 23 años de ejercicio profesional y de vida pública, no tengo ni una sanción penal ni una sanción disciplinaria. No tengo un parte de tránsito. No tengo un ticket en los Estados Unidos, país en el que he vivido. No tengo una sola multa en Italia, donde también viví. Soy un hombre que siempre ha respetado la Constitución y la ley donde sea que esté y que actúa siempre bajo el imperio de la ley y conforme al Estado de derecho. Eso es muy claro, hay una decisión judicial y con mucho gusto, si no la tienes, te la hago llegar. 

 

Para eso es la entrevista…

¿Sí la tienes o viste la decisión o no? ¿La tienes o no? 

 

Me la puede compartir.

O sea que no la tienes. Me habías dicho que sí la tenías. Fíjate, no la tienes. Entonces te la mando. 

 

Mis editores la tienen. Si quiere me la manda, con todo el gusto, candidato. Este es el espacio para que usted pueda hablar de esos temas.

No, el espacio para definir eso es la justicia, yo ya lo definí… 

 

No estoy juzgando, estoy preguntando. 

Yo tampoco estoy diciendo que tú estés juzgando. Lo que quiero decir es que el periodismo no solamente puede ver lo que le resulta sospechoso. El periodismo tiene que hacer una investigación integral. Aquí hay una decisión judicial. Me parece importante que, si hay mención a eso, la gente conozca porque hay que informar en el contexto, con toda la información, con los hechos y más en este caso en donde hay una decisión judicial que me parece sumamente importante. 

 

Por eso se le da la oportunidad de que pueda hablar al respecto. Con respecto a su historial laboral, usted viene del mundo privado, acostumbrado a que las cosas se hagan de manera rápida. ¿Está preparado para lo público, donde las cosas pueden tomar un poco más de tiempo para ejecutarse? ¿Cómo podría afrontar frente a esas frustraciones que se han encontrado otras personas que han llegado al poder? 

Por ejemplo, ¿quién se ha encontrado con esas frustraciones? 

 

Podemos estar hablando de congresistas que han llegado con un historial de empresas. Hay congresistas caldenses con los que hemos hablado en foros en LA PATRIA y nos han dicho pues que se encuentran que al legislar toma más tiempo.

Pero es que un presidente no legisla.

 

Cierto, pero le pregunto por el cambio entre el mundo privado y el mundo de lo público. 

Son dos cosas: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Funciones definidas por el marco legal y constitucional. Un presidente gobierna, un congresista legisla. Cuando tú gobiernas y tienes determinación, carácter, ardentía y —perdóname el castizo— cojones, tú haces lo que hay que hacer. Al final del día todo es voluntad política. Vengo del mundo privado, donde no hay lugar para los discursos, para la habladera de carreta y la perdedera de tiempo. Tú en el mundo privado tienes que dar resultados. Si no, vas para fuera. En el mundo público, gente que nunca ha administrado ni una tienda, que no ha generado riqueza, que no ha pagado una nómina y que no sabe lo que es hacer empresa termina malgobernando. Por eso Colombia y la política necesitan más empresarios y menos políticos. Necesitamos trasladar la visión empresarial del mundo privado a la empresa más importante que tiene un país, que es el Estado. ¿Para qué? Para hacerlo más pequeño, para hacerlo más efectivo y para que no se convierta en una mula muerta en el camino del desarrollo, para que no sea un problema y un enemigo para los empresarios, sino el mejor aliado. Esa visión empresarial de resolver las cosas, de ponerlas en tiempo y de dar soluciones nos va a permitir llevar a Colombia por la senda del desarrollo, el futuro y la prosperidad. Le he dicho a Colombia y lo sostengo, no voy a salir del país en cuatro  años. No hago nada hablando paja en foros internacionales y gastando plata que no hay cuando Colombia está llena de problemas, de una inseguridad terrible. Los territorios tomados por los bandidos, narcoterroristas; las ciudades, por los extorsionistas, por los asesinos. No hago nada viajando cuando tengo 20 millones de compatriotas que se van con una mala comida a la cama. Hay gente en Colombia que cocina periódico para comer. Eso no debería dejarnos tranquilos al resto de 33 millones de colombianos. ¿Qué hago yo viajando cuando tengo tanta violencia, pobreza y corrupción? Tengo que concentrarme en Colombia. Voy a venir a cada uno de los 32 departamentos de la patria. Me van a ver una semana en cada departamento, con las autoridades locales, el mando policial, el mando militar y los ministros resolviendo los temas de Caldas: “Esta es la lista. Ustedes, señores generales del Ejército y de la Policía, me entregan a los bandidos que están azotando el departamento de Caldas. Vivos o muertos, sino los que se van son ustedes en 25 días”. “Señor ministro, ¿cómo hacemos para que de una se materialice el sueño del Aeropuerto del Café? Deme un tiempo, plazos y el que no lo cumpla se me larga”. Vamos a revisar la concesión de Autopistas del Café. Esto lo hacemos en tanto tiempo. Así sucesivamente con todos los temas. El que no me funcione se va. En el sector privado tenemos que dar resultados. Esa es mi visión para Colombia. La empresa más importante, que es el Estado colombiano, hacerla efectiva, que les resuelva los problemas a la gente y que no sea, además, un enemigo para la iniciativa privada, que es la que genera desarrollo porque el Estado no crea riquezas. El Estado crea condiciones para que los particulares creemos riquezas. Con el pago de los impuestos de nosotros los empresarios es que se hacen los programas sociales. Esto es un círculo virtuoso si nosotros damos seguridad física y jurídica. Además de eso viene la confianza inversionista y con esa plata es que se hace la inversión social sin que se pierda un peso. El que se coja un peso en mi gobierno se va a arrepentir y va a saber lo duro que muerde el tigre. Yo mismo voy a dirigir el bloque de búsqueda contra la corrupción. Todo eso se hace con voluntad política, con carácter y siendo independiente. No vengo de la rosca, no tengo a nadie a quien proteger, no tengo intereses distintos a los del pueblo colombiano que cuidar. Vengo con toda, a hacer lo que se necesita para que este país se salve y podamos reconstruirlo entre todos. 

 

Usted ha planteado reducir el Estado. ¿Cuáles ministerios eliminaría?

El Estado colombiano tiene 700 mil funcionarios y contratistas que le sobran, amén de los ministerios que tienen las funciones duplicadas y hasta triplicadas. Podemos hablar de la mitad de ministerios que hay hoy, nueve o 10 ministerios. También tenemos que cerrar una cantidad de embajadas que no sirven para un carajo. Los embajadores míos van a vender los productos colombianos. El embajador que no me venda café, esmeraldas, petróleo, cacao, aguacate, cítricos o palma, con un registro al mes, se va de la embajada. Se acabaron las embajadas, los coctelitos sociales, la tomadera de whisky, la habladera de paja. Conmigo, resultados como gerentes de banco. Al final del mes, le hago la medición de cuántas toneladas de los distintos productos de Colombia se vendieron y, si no, se va para afuera. Por eso no necesito políticos en esas embajadas, necesito empresarios que se sacrifiquen y vengan a pagar el servicio militar con el Tigre para defender a Colombia en sus horas más oscuras.

 

¿Qué casos puntuales de ministerios y de embajadas ha analizado que serían eliminadas?

Te doy un par. El tal Ministerio de la Igualdad. Eso es una farsa, no ha funcionado ni va a servir. Hay que ver cómo se fusionan ministerios, cómo se eliminan otros y las embajadas que han abierto en países con los que no hay absolutamente nada. Esto lo vamos a organizar y eso solamente lo puede hacer un tipo independiente como yo, que no tenga que estar cuidando los intereses de la misma casta, de la misma rosca política de siempre o que quiera ser políticamente correcto para quedar bien con todo el mundo. No quiero ser premio nobel de la paz ni secretario general de la ONU ni secretario general de la OEA ni dar charlas internacionales y hablar huevonadas después de que termine mi gobierno. Vine a pagar el servicio militar, a organizar a Colombia, a liberarla de los bandidos. Bandido que no se someta, lo voy a dar de baja, como en derecho corresponde. Si se somete, lo voy a mandar a una cárcel de verdad. En la que no entre ni siquiera la señal de la Santa Cruz para que no pueda seguir extorsionando. El 75% de las extorsiones del país vienen de las mal llamadas cárceles, que en realidad son universidades del crimen. Yo vine a recuperar el sistema de salud para llevarlo a que sea un sistema de salud de talla mundial. Tengo un plan de choque con $10 billones para que nadie se quede sin tratamiento, para darle la medicina a la gente y para pagarle a esos héroes de bata, que son nuestros médicos y nuestro personal médico y hospitalario. Vine a llevar la universidad a casas de de esos 200 mil jóvenes que no pueden ir a la universidad porque no tienen plata. Les voy a llevar un computador, conexión a internet. Eso se hace con voluntad. Un presidente coge el teléfono. llama a Elon Musk y le dice: “Compa, necesitamos internet aquí. Véngase o voy y vemos qué resolvemos”. Necesito cobertura total, un computador y una plataforma digital avalada por el Ministerio de Educación para que si los jóvenes no pueden ir a la universidad, la universidad vaya a casa de los jóvenes. Con las carreras de siempre, pero con las carreras que necesitamos hoy: tecnología, inteligencia artificial, innovación. No me interesan muchachos llenos de cartones, me interesan muchachos con plata en el bolsillo, que sean productivos, que se eduquen en un año y medio o dos años y salgan a facturar. Vengo a acabar con el hambre. Tengo un programa que se llama “Matemos el hambre”. Y a darles casa a los colombianos, pero no con los créditos de los bancos del 17%. Banco que no preste al 2% real al año, les abro la puerta a los bancos de afuera y los traigo aquí. ¿Tú crees que eso lo puede hacer un tipo que esté financiado por los bancos o que pertenezca al establecimiento? Eso lo puede hacer un tipo como yo que es independiente, libre y que no lo financia nadie. 

 

A propósito de esa reducción del Estado, el sector de la construcción está golpeado y hoy no es jalonador del empleo. Uno de los principales generadores de empleo es el Estado. Habría que tener un plan de choque para esos empleos que dejan de estar. ¿Cómo se reemplazaría esos cupos en el mercado laboral?

Fíjate que se parte de una premisa falsa. Estás partiendo de una premisa falsa y es que el Estado tiene que ser empleador. En ningún país serio del mundo el Estado es el mayor empleador. 

 

No digo que el Estado deba ser el empleador, pregunto cómo reemplazar ese empleo.

Ojo porque hay una premisa que no me cuadra. No puede ser que nosotros creamos o que alguien crea, porque no lo creo yo, que el Estado debe ser el gran empleador. Un país cuyo gobierno y Estado es el mayor empleador no tiene futuro. Tenemos que incentivar la empresa privada. No que la gente viva de la teta del Estado, mamando gallo o no haciendo el trabajo que tiene que hacer. Lo que hace uno cuando llega a una empresa quebrada es reducirla. El Estado se puede reducir en un 40%. Si tú haces una reducción del 40% del Estado, automáticamente el gasto público baja. Hay que activar los principales motores de la economía. Infraestructura y construcción, que generan muchísimo empleo. Hidrocarburos, minería y energía, en mi gobierno, a lo que dé, con respeto por la norma ambiental.

 

¿Sí o no al fracking?

Por supuesto, se hace en Estados Unidos, en Australia y en otros países. El fracking es una obra civil. La gente todavía no sabe, lo volvieron un discurso político. El fracking es una obra civil civil. Si tú haces bien un edificio, una casa o un puente, no se va a caer. Si haces bien el fracking, no va a contaminar. Después de la tecnología militar, la segunda tecnología más importante y más desarrollada es la tecnología de petróleos. Fracking sí, pero con las empresas que son. Activas la minería, los hidrocarburos, la energía. Activas el motor de la construcción, la infraestructura y del agro, porque el futuro y el presente de Colombia está en el agro colombiano, hay que ampliar nuestra frontera agrícola, pasar del 14% al 50% para que esto sea otro Mato Grosso, podemos ser la despensa agrícola del mundo. Si activas el turismo con seguridad y activas la innovación, la tecnología y la inteligencia artificial, con una reducción del Estado, activando los principales motores de la economía, puedes automáticamente bajar los impuestos. ¿Qué impuestos hay que bajar? Los dos primeros son los más repelentes, el 4 por 1000. Tienes que pagar una plata por mover tu propia plata. Los impuestos a la gasolina, el 52% del valor de un galón de gasolina corresponde a impuestos. Eso hay que bajarlo. Se puede hacer si activamos los motores de la economía y si hacemos una reducción del Estado. Y si activamos el motor, uno de los más importantes, que es el sector de hidrocarburos, pasamos de 700 mil barriles a un mes a 1 millón 300 mil diarios. Con fracking y gas. Eso nos ayudará a cerrar el déficit fiscal. No solamente pienso en reducción, baja de impuestos y déficit fiscal. No podemos seguir pensando en el sobregiro. Hay que pensar en el crecimiento de la economía. Sueño que en la era del Tigre estemos por arriba de 6%. Hay que cerrar el hueco, pero hay que crecer. Eso se hace con esta ecuación que te he planteado, que no es no es tan compleja. Se necesita voluntad política y carácter y yo lo tengo. 

 

Impuestos a grandes capitales, ¿se quedan como están, menos o más?

No estoy pensando en más impuestos para nadie. Estoy pensando en bajarles los impuestos a todo el mundo. No puede ser que tengamos la carga tributaria que tenemos. Tú sabes que la ganancia, por ejemplo, de una gran empresa le tiene que dar el 71% al Estado colombiano. El Estado colombiano se atraviesa con legislación, regulación que no hace sino detener la libertad empresarial y, además, tienes que pagarle el 71%. Eso no lo aguanta nadie. Tenemos que bajar los impuestos para que haya más confianza inversionista, para que los capitales colombianos que se han ido retornen y para que los inversionistas extranjeros quieran invertir con tasas razonables de impuestos, lo que va a traer desarrollo y futuro para nuestro país.

 

Usted ha expresado su admiración por presidentes como Trump, Bukele y Milei. ¿Cuál es su modelo de gobernante? 

Me voy más atrás. 

 

¿Cincinato?

Lo que pasa es que Cinchinato es un ejemplo de virtud republicana. Es una maravilla y por supuesto me inspiró mucho. Más recientemente, Margaret Thatcher, Winston Churchill, el general De Gaulle en Francia, el presidente Richard Nixon, el presidente Ronald Reagan, el presidente Trump, el presidente Milei, el presidente Bukele y, en Colombia, el gran colombiano, Álvaro Uribe Vélez. Yo soy yo. Soy Abelardo de la Espriella. Las fotocopias siempre son malas. Salen medio grises.

 

¿Qué diferencias hay con la “mano firme” en su propuesta?

El principio de autoridad aplica para todo, no solamente para el manejo del Estado. Tienes que tener autoridad con tus hijos para educarlos correctamente. Si tú eres presidente, tienes que ejercer la autoridad para que sepan los bandidos que contigo no pueden jugar y para que la gente de bien sienta alivio y tranquilidad si tú estás en el Gobierno. La autoridad no es para maltratar. No es para perseguir, es para hacer lo que corresponde, en el momento en que corresponde, con quien se lo merece. La gente que está trabajando y le aporta al país tiene que ser protegida y tener garantías. A los bandidos que quieren desangrar a Colombia hay que caerles con mano de hierro y, si no se someten, darles de baja, como corresponde el derecho. Sin contemplación, aplicando la ley. Cuando los bandidos están ganando la partida es porque el gobierno de turno es socio de ellos. Porque cuando un gobierno se decide nunca pierde. El bandido más grande que tuvo Colombia fue Pablo Escobar. El día que el Estado decidió enfrentarlo, terminó en el tejado de una casa en Medellín. Hay que ejercer la autoridad, a eso no hay que tenerle miedo, con respeto por los derechos de todo el mundo y con estricto con estricta sujeción a la Constitución y la ley que es mi marco de acción. Soy un hombre de leyes, un demócrata y respetuoso de la ley. Conmigo no habrá modificación constitucional, no habrá constituyente. No me quiero reelegir, pago mi servicio militar cuatro años, trabajando 20 horas por esta patria. Luego me retiro y salgo para siempre de la vida pública. 

 

Sobre esas referencias que mencionaba, la migración. Colombia ha recibido una ola de migrantes venezolanos causados por la crisis…

Te lo dije clarito, mi marco es la Constitución y la ley. Migración legal, todas las garantías. Al que quiera entrar de manera ilegal aquí, lo saco al día siguiente. Punto. Legalidad para todo. El que entre legalmente es bienvenido. El que quiera venir aquí de manera ilegal, lo devuelvo a su país sin contemplación de ninguna clase. Primero Colombia, segundo Colombia, tercero Colombia y cuarto Colombia. Colombia para los colombianos. Si nos sobra algo, ayudamos a los demás.

 

En un país donde hay altos niveles de pobreza, que en este Gobierno se han mantenido, ¿por qué escoger la estrategia de lo ostentoso? Usted decía en una entrevista con Bocas que se quería desmarcar, que usted ya no le presta tanta atención a eso. ¿Por qué escoger esa estrategia de lo ostentoso en un país con tanta necesidad?

¿A qué te refieres? Aclárame esa pregunta, formúlala bien.

 

A los relojes, las camionetas, las obras de arte lujosas.

¿Te parece que el arte es ostentación?

 

Depende.

Tienes un concepto bastante retorcido de lo que es el arte, pero bueno, te la voy a pasar. 

 

Depende de cómo se exhibe. Si es para apreciarlo o presumirlo…

El arte no es ostentación. Estás confundido. Te falta entender un poquito de qué se trata. Te falta tener un poquito de sensibilidad artística. Cada momento de la vida y las circunstancias ameritan una visión y un comportamiento. Lo importante no es cambiar de principio, sino saber cuándo cambiar de opinión, dependiendo de cómo se vayan dando los temas. Antes de aspirar a la Presidencia era un abogado litigante. Hice todo mi patrimonio con mi ejercicio profesional. Fui exitoso en eso, fui el abogado que más cobró. Podía hacer con mi vida, después de que no violara la ley, lo que me viniera en gana. Podía vivir mi vida como quisiera, my way, a mi manera, como la he vivido. Hoy aspiro a la Presidencia de la República. Cuando una persona está a punto de morir, el cuerpo se va perfilando, te va preparando y va cogiendo cara de cadáver. Cuando tú te metes en esto de la Presidencia, esta responsabilidad y este compromiso con el país exigen ciertos comportamientos y una gran madurez que yo tengo. Escuché toda la vida que la política saca lo peor de la gente. De mí ha sacado lo mejor. Yo he recibido todos los agravios, no he respondido uno solo. He tenido toda la prudencia. Me he alejado por completo de esa vida que tú señalabas, en el sentido de tener una vida que era vistosa, por decirlo de alguna manera. ¿Por qué? Porque estoy en otro tema ahora y tengo que ser responsable con esto. Es decir, cuando tú eres soltero, tienes un comportamiento. Cuando te casas, debes asumir otro. No estás siendo un farsante o no estás posando de algo, es que cada responsabilidad amerita un comportamiento y una madurez y yo la tengo. He entendido cuál es el momento, cuál es mi responsabilidad con el país, cuál es mi responsabilidad con las personas que me siguen y he asumido ese rol con toda la dignidad, la entereza y la inteligencia emocional para cumplirle a mi país. Un verdadero liderazgo de un país debe tener la sabiduría de un filósofo. La convicción, en unos principios y valores fundacionales. No defiendo ideologías. Defiendo principios y valores fundacionales. La convicción sobre esos principios, como la convicción que tiene un hombre de fe profunda y la fuerza de un guerrero. La palabra empuja, pero el ejemplo arrastra. Colombia necesita un liderazgo que arrastre con el ejemplo, que sea virtuoso. Es lo que creo que debo hacer. Es lo que mi mente, mi espíritu y mi corazón me piden. Por eso cuando un tipo estaba soltero y era desordenado, el día que se casó se desmovilizó, como me pasó a mí. Sigo siendo el mismo, pero entiendo cuál es la responsabilidad y la actitud que debo mantener en un momento absolutamente extraordinario. El pueblo colombiano me ha honrado con la posibilidad de que pueda ser el presidente de la República.

 

La Flip emitió un comunicado cuestionando que usted ha hostigado a la prensa. ¿Qué responde? Hablan de los casos de Daniel Coronell, que entrevistó a David Murcia Guzmán hace unas semanas, y de Ana Bejarano.

En se comunicado la Flip dijo que su director tuvo un litigio conmigo que yo le gané. En Colombia respeto al periodismo serio. A los periodistas militantes, como al médico abortista o al Policía que se tuerce con los bandidos, no los respeto. Respeto al Policía que lucha por la patria, al militar que pone el pecho, al médico que cumple el juramento hipocrático y respeto al periodista que es imparcial. Los activistas son unos mercaderes de la información. La Flip es un directorio político que no me merece ninguna consideración ni respeto. 

 

¿Quién dice quiénes son activistas y quiénes son imparciales?

Mira las entrevistas de Daniel Coronell en sus programas. Ha dicho que prefiere votar por un zapato que por mí y que prefiere votar por [Iván] Cepeda. El director actual de la Flip ha tenido una controversia judicial conmigo que yo le he ganado. El señor Gonzalo Guillén, que no es periodista, sino un activista, no me baja de mafioso sin que haya un fallo judicial que diga eso contra mí. La señora Ana Bejarano dice mentiras, se las pruebo y sale a decir que yo la estoy persiguiendo. Ustedes, los periodistas, también son sujetos de obligaciones, no solamente de derecho. ¿Ustedes creen que por el hecho de ser periodistas están blindados contra todo y que los demás somos entonces ciudadanos de tercera? Están equivocados. El periodista tiene que trabajar con imparcialidad frente a la verdad, no inventando ni extorsionando ni haciendo militancia. Esos que hacen lo anterior son unos farsantes, unos mercaderes que no merecen ningún respeto. Los voy a enfrentar siempre. ¿Cuál es el mecanismo legal y constitucional que me entrega el ordenamiento jurídico colombiano? Una demanda civil o una denuncia penal. Resulta que ellos pueden decir mentiras sobre mí, pero yo no puedo reclamar con las herramientas que me entrega la Constitución. Entonces, “nos están persiguiendo, nos están matando”. ¿Qué quieren que haga? ¿Que llame a un director de un medio para que bote a un periodista, cosa que no he hecho nunca ni voy a hacer en mi vida? ¿Qué quieren que haga entonces? ¿Que los amenace? Recurro al mecanismo que me da la Constitución porque soy un demócrata. Lo que no puede pasar es que periodistas que no son periodistas, sino militantes, farsantes y politiqueros se quieran escudar en las mentiras y en un carnet de periodista para hacer lo que les da la gana. Conmigo eso no funciona. Respeto a la gente respetable y siempre voy a enfrentar a los bandidos y farsantes donde quiera que estén, escondidos como pseudoperiodistas, posando de señores en el Congreso, tirándoselas de serios en una asociación o desde una iglesia abusando de la gente. Donde sea que estén los bandidos, los voy a corretear y les voy a hacer caer el peso de la ley, que es lo que indica la democracia que se debe hacer.

 

Esos juicios debería emitirlos un juez. Decir quién es un periodista imparcial o no.

¿Viste? Es muy complicado cuando tú tienes ese sesgo. Te estoy diciendo que revises si el señor de la Flip anunció que tuvo un litigio conmigo. ¿Te parece que es ético que una persona que ha tenido un litigio salga a decir que yo le estoy persiguiendo, máxime cuando el litigio fue resuelto a mi favor? Te estoy diciendo lo que ha dicho Daniel Coronell. Daniel Coronell ha inventado 30 mentiras contra mí. Tú mencionas el caso de Murcia. El señor Coronell nunca dijo que había un fallo judicial a mi favor. Tampoco dijo en el último artículo que había otra decisión judicial a mi favor. Si para ti no son suficientes, porque veo que no lo son… Tu pregunta es clara. Tú has opinado en esta entrevista y eso es válido.

 

Pregunto, no juzgo.

A pesar del sesgo que puedas tener conmigo y a pesar del sesgo que puedan tener Coronell y la gente que vaya a votar por Cepeda, voy a ser tu presidente y el de ellos y voy a garantizar tus derechos. Que no pienses como yo no te hace mi enemigo, bajo ninguna circunstancia, eso es válido en la democracia. La única manera de atraer a la gente que está con Cepeda y con Petro no es con discursos, es resolviéndoles y cumpliéndoles lo que Petro y otros gobiernos nunca le cumplieron. Se los voy a cumplir y me los voy a traer acá porque necesitamos cohesionar a Colombia. Voy a ser tu presidente y el de Daniel Coronell. Les voy a proteger sus derechos, pero yo también tengo derechos y los voy a defender, sobre todo el de la honra, porque yo tengo cuatro hijos a los que le voy a decir que cada vez que un seudoperiodista trató de mancillar mi nombre, mi honra y trató de vulnerar mis derechos, yo como buen demócrata acudí al mecanismo que me entrega la Constitución y la ley y presenté la demanda y que sean los jueces lo que decidan. Tengo en mi haber fallos judiciales contra seudoperiodistas que están en firme. Les han ordenado indemnizarme porque mintieron, porque fueron unos mercaderes de la información y por qué no tienen ética. Me llevo ese orgullo. Nunca me voy a dejar maltratar, nunca voy a dejar que se instalen mentiras contra mí y siempre, como buen demócrata, voy a recurrir a los mecanismos que la Constitución y la ley me entregan.

 

Candidato, muchas gracias por acompañarnos en LA PATRIA.

Gracias a ti. Acuérdate de que así no pienses como yo, te voy a defender y te voy a hacer sentir orgulloso de ser tu presidente. 

 

Si gana, que así sea. 

¡Firme por la patria!


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