Política
21 Abr, 2026

“Estoy llamado a ser el padre del futuro del centro”: Mauricio Lizcano, candidato a la Presidencia de Colombia

Mauricio Lizcano Arango habló de nuevo con LA PATRIA y explica por qué insiste en su candidatura, así no marque en las encuestas. Se refirió a varios políticos y a sus formas. Diálogo en Conversaciones con el director.

Mauricio Lizcano Arango dice que va hasta el final de la primera vuelta presidencial en Colombia. Y no revela a quién adheriría para segunda. 

Foto | Freddy Arango | LA PATRIA

Mauricio Lizcano Arango dice que va hasta el final de la primera vuelta presidencial en Colombia. Y no revela a quién adheriría para segunda. 

El exministro de las TIC del Gobierno Petro y ahora candidato a la Presidencia de la República por firmas, Mauricio Lizcano Arango, visitó Manizales. 

Aunque su nombre está muy abajo en las encuestas dice que irá hasta el final de la primera vuelta, porque se considera el padre del futuro centro. 

Les echa pullas a candidatos como Sergio Fajardo, de quien dice su ego le impidió liderar el centro, y Clara López, que se bajó de su candidatura antes de la primera vuelta para apoyar a Iván Cepeda. Aquí la entrevista completa: 

Por qué seguir

- La pregunta obligada para arrancar con usted y con lo que está sucediendo en las encuestas es ¿por qué insistir? 

Primero porque hay que pensar en Colombia. Y pensar en Colombia significa no dejarles este país a los extremos. Segundo, porque se necesitan otras voces. Se necesita construir un nuevo centro, un nuevo centro para los otros años. Fajardo, quien era el llamado a liderar el centro y quien tenía todas las posibilidades de haber hecho un trabajo enorme, pues no lo hizo, se cerró. Fajardo ya es el pasado. Y se necesita construir hacia el futuro un nuevo centro y un nuevo proyecto. 

Y porque estoy convencido que estamos proponiendo una Colombia real, no la Colombia de la polarización, sino la defensa de los colombianos, de ese colombiano medio que se tiene que levantar a trabajar y el gobierno de derecha e izquierda no le dice nada, que va a pedir una medicina y no se la entregan, que lo roban en la calle, que va a pedir empleo y no lo tiene. 

Ese colombiano medio que no tiene representación, no tiene voz en Colombia. Y es la que nosotros queremos representar. Créanme que si hubiera una mejor opción yo estaría apoyándola. Somos mucho mejor opción que quienes hoy están liderando las encuestas. Quienes están liderando las encuestas hoy son senadores, hablan muy bien, han estado en debates, pero nunca han gobernado, no han presentado resultados, no saben del gobierno, van a entrar en una curva de aprendizaje que les va a costar un montón. 

Casi que vamos a tener el mismo efecto de Duque, de un presidente con muy buenas intenciones, y eso que era más formado. pero que le costó un montón su curva de aprendizaje y eso le va a pasar a Colombia en gobiernos donde no hay reelección. Que quien llegue a gobernar de estos tres que están liderando las encuestas pueda empezar a enfrentar una oposición feroz, que no los va a dejar hacer nada porque lo que es rentable hoy para ganar las elecciones, que es polarizar y dividir, va a ser su principal condena, les va a tocar gobernar un país dividido. Ellos crean la división para ganar, pero sufren la división para gobernar. 

Entonces estoy convencido de que aquí hay una mejor opción, que tenemos cosas para decir, propuestas buenas. Esta generación que yo represento tiene el deber y el derecho de dar la pelea y vamos a insistir y persistir por Colombia, por Caldas. Estamos optimistas, animados, las cosas han mejorado en un mundo y una polarización, donde por supuesto navegar no es fácil, pero las cosas fáciles no llevan a ninguna parte. 

- Personas como Clara López decidieron antes de primera vuelta tomar su decisión para apoyar a un candidato. ¿Por qué esperar hasta segunda vuelta si se puede quedar sin con qué negociar? 

Es que yo no estoy en esto para negociar. Si fuera para negociar yo sería jefe de debate de alguna campaña presidencial. Mi proyecto político no es de negociación con nadie. Ni yo estoy en venta, llevo un año trabajando duro. Clara López realmente nunca hizo campaña presidencial. Clara López no recogió firmas ni nunca fue a un debate, ni fue a una región. Era una estrategia de la izquierda para tener adhesiones de más candidatos. 

El caso nuestro es diferente. Somos un millón 800 mil firmas, nos hemos puesto en serio la campaña. Llevamos candidatos al Congreso y los elegimos. Tenemos el apoyo de partidos y de firmas. Y tenemos un programa de gobierno serio, estructurado, con ideas que yo he preparado. 

Pero le aseguro que estoy acá por convicción y no por conveniencia. Si fuera por conveniencia este no sería el lugar para estar, pero estoy totalmente, profundamente convencido que estamos haciendo lo correcto por Colombia. Y le puedo asegurar a la gente que lee este periódico que yo cero estrategia de negociación. 

-Usted dice representar el centro, pero parte del problema hoy es que justamente el centro es el más dividido. ¿Ha costado ponerse de acuerdo con estas otras personas? 

Totalmente. Si Fajardo hubiera tenido el liderazgo, la humildad y la capacidad para unir el centro, yo seguramente no sería candidato. Yo soy candidato porque Fajardo terminó representando el centro, pero de hace 20 años, lleva cuatro campañas. Nosotros representamos el futuro del centro y vamos a seguir apostándole y construyendo ese modelo hacia el futuro. 

Como hijo de una generación tengo el deber de construir, de ser el padre del centro del futuro y del presente, porque hoy quienes estaban llamados a ser los padres del centro terminaron llenos de egos, de pendejaditas y no buscaron a nadie, no unieron a nadie y el centro terminó dividido. Y esa es la realidad. 

Por eso digo, su pregunta de antes me da la razón. Si yo realmente quisiera tener algo de conveniencia, no estaría navegando en el agua más difícil que es el centro. Es que el centro es realmente hoy la apuesta más complicada para ganar las elecciones. Todos sabemos que en un mundo banal de la política, la polarización sería el elemento más fácil para llegar a ganar. Porque la gente no está viendo propuestas, no está viendo sensateces, está viendo prejuicios. 

El camino difícil es el que estamos tomando nosotros. Es que no somos de derecha, no somos de izquierda. Estamos construyendo propuestas, sensatez. Ese camino que no es muy rentable políticamente y todos sabemos que estamos haciendo una apuesta casi que quijotesca, pero es lo correcto, lo que pasa es que esa narrativa sí tiene que perdurar en el tiempo, porque en algún momento les vamos a poder demostrar a los colombianos, no sé si ahora, que las expectativas que están teniendo de ganar en la izquierda o la derecha van a ser igual de proporcionales a las frustraciones que van a tener. 

Cuando gane una izquierda Petro 2.0, ¿qué va a pasar con la empresa? ¿Qué va a pasar con la confianza inversionista? Pero cuando gane una derecha, ¿qué van a hacer con un Petro de oposición y con un Congreso 50% en el Pacto. ¿Cómo van a manejar los indígenas?, ¿Qué van a hacer con los paros?, o sea, están condenando a Colombia, como llaman los gringos a un cerramiento del país solamente por el ego de mantener sus propios prejuicios, entonces yo creo que sí hay espacio, hay más de 10 millones de personas que no han tomado la decisión de votar. 

Hay gente que no vota, que ese es el 50%. Entonces uno diría que hay más o menos de 20, 21 millones de personas que hoy no tienen candidatos. Sí hay un espacio, lo que pasa es que obviamente para los medios, para los grupos económicos, para el algoritmo de las redes y para mucha gente quisieran que fueran dos opciones. Eso es lo que les conviene a Uribe y a Petro, que haya dos opciones, porque eso les mantiene el poder 20 años más. Pero vamos a dar la lucha, estamos dando la lucha, estamos optimistas y esa es la propuesta que estamos haciendo Colombia. 

Lo tildan de traidor

-Uno habla con personas del uribismo y tratan a Mauricio Lizcano de traidor. Hablo con la gente del petrismo y tratan a Mauricio Lizcano de traidor. 

Es que están equivocados. Primero, eso es lo que demuestra mi independencia. Que los dos extremos hablen bien de mí, significa que yo estoy haciendo lo correcto. Y que los dos extremos hablen bien de mí, pues significa que esa es mi posición correcta, que soy un hombre independiente. Es que yo soy un rebelde de la política. 

Dígame: yo de qué me he beneficiado, excepto en el Gobierno de Petro porque fui ministro y cuánto le aporté, pero en el resto de los gobiernos yo no me he beneficiado, yo no he sido funcionario público…

Pero es que a los congresistas les va mejor…

Los congresistas nos elegimos con los votos propios. ¿A mí quién me eligió? ¿Óscar Iván y Adriana me eligieron senador?, ¿Uribe me eligió representante o senador?, ¿Santos me eligió? Hombre, eso es un error. Yo me he elegido incluso en contra de las grandes estructuras políticas del departamento. 

-Usted es un cacique en Caldas hoy.

A punta de esfuerzo y dedicación. Si hay alguien rebelde y si hay alguien realmente independiente en Caldas soy yo. Mi papá era yepista, me hubiera podido quedar en el yepismo. Incluso contra el propio partido de mi papá estando secuestrado, nosotros nos fuimos contra la coalición yepobarquista. 

Si alguien puede dar fe, incluso decirlo es Orlando Sierra, que en paz descanse, que nosotros fuimos los primeros que empezamos a darle duro a la coalición yepobarquista en Caldas. Y cuando el poder lo tenían Adriana y Óscar Iván, el primero que combatió contra ellos fui yo. Y cuando llegué a ser congresista y senador y presidente del Congreso, ¿cuál fue mi decisión? Retirarme de la política para irme a estudiar a las mejores universidades del mundo, Harvard y MIT. Si mi vocación y mi perfil fuera de cacique, yo estaría de senador todavía, aquí atendiendo los puestos y los contratos en la 22 o en la 23 como lo hicieron Barco y Ómar 50 años. 

Si yo hubiera querido seguiría en el Senado, acá estaría más fuerte que nunca, porque sin estar he ganado las elecciones. Me fui cuatro años a estudiar a los Estados Unidos. ¿Qué político en Colombia deja el poder para irse a estudiar? Hice a Harvard, MIT, después de ser senador y presidente del Congreso. Usted cree que los políticos que les da tanto miedo perder el poder se van a ir a Estados Unidos. ¿Yo qué poder podía manejar desde Estados Unidos viviendo en Boston? 

Dejé el equipo cuatro años solo. Eligieron al que quisieron, hicieron lo que quisieron. Y después de eso incluso renuncié a la U, después de haber sido fundador de la U, y fundé mi propia organización Gente en Movimiento, que me la quitaron injustamente. Y ahora me lanzo a la Presidencia en esta propuesta ambiciosa y quijotesca. Si algo les puedo mostrar a los caldenses y a los colombianos es que yo soy todo, menos la receta de un político tradicional. 

-¿No es un político tradicional? pero si lleva más de 20 años en la política…

Pero es que ejercer la política no es una deshonra. Ejercer la política es una deshonra para el que la ejerce mal y al que se queda amarrado al puesto. El Ómar Yepes que se quedó 50 años haciendo lo mismo en el Senado. O el que se quedó como Barco 50 años hasta que se murió. 

No, yo les he dado espacio a miles de generaciones que han ocupado nuestros cargos, desde Jairo Quintero, (Luz Adriana Moreno) Marmolejo y el mismo Manuel (Correa), que empezó de edil, hoy es representante, por una organización que le dio espacio para crecer. Wilder (Escobar) empezó de concejal de Samaná, hoy es senador de la República, por una organización que nos ha dejado figurar nuevas personas, nunca hemos cerrado los espacios. Nunca ha sido alrededor mío. 

Si mi política fuera pensando en mí, yo sería senador, o sería gobernador, o alcalde. Yo hace no sé cuántos años, desde el 2016, no me hago elegir. Duré viviendo cuatro años en Estados Unidos, fui ministro. Coherente es defender ideas y propuestas. ¿Incoherente es quedarse en una sola línea a pesar de que comentan errores? Entonces, ¿qué querían? ¿Que se quedara porque era uribismo? Entonces, ¿así se roben, hagan lo que han hecho y entonces hay que quedarse ahí? ¿O si es petrismo, entonces que sigan robando en la UNGRD y entonces tengo que quedarme ahí? No, no, no, uno tiene que estar es en las ideas. 

Lo que pasa es que en Colombia nos criaron en una cultura del bipartidismo. Entonces, el que era hijo de liberales tenía que ser liberal porque si no, era un traidor. Y el que era hijo de conservadores tenía que quedarse conservador si no, le decían traidor en el pueblo o lo mataban. Y esa cultura es la que nos quieren vender hoy de derecha a izquierda. Esa sí es la verdadera incoherencia de la política. La coherencia de la política es trabajar por la comunidad, independientemente de las ideologías, y estar en los momentos de la historia del país donde uno lo necesita. 

Me necesitaron para la seguridad democrática cuando mi padre estaba secuestrado, los acompañé como representante de la Cámara. Necesitaba la paz este país, los acompañé porque la paz era lo que se necesitaba. Se necesitaba abrir la democracia, no dejar que las élites siguieran solo gobernando y que hubiera otros escenarios en la política, acompañamos el Ministerio y además conectamos mucha gente. 

Yo soy hombre de Estado, y he estado donde el país necesita el lado correcto de la historia. Me puedo haber equivocado en conceptos, obviamente uno no tiene la razón, pero yo he estado donde mis convicciones profundas me han hecho, por eso he estado construyendo independencia en Caldas. Y si hay algún movimiento rebelde e independiente en este departamento es el nuestro, que ha estado independiente de los grandes caciques, que sí hemos llegado a ganar muchas elecciones, sí, pero con esfuerzo y dedicación, también hemos perdido otras. 

Pero la gente, por lo menos en mi caso, usted lo sabe, Fernando, dígame quién puede acusarme a mí de haberme robado un peso o de haber hecho algo incorrecto en este departamento. Cuando estaban los otros líderes como Barco y Ómar, las páginas de este periódico y las páginas de Semana y todas estaban llenas de corrupción. Cuando estaba Mario Castaño liderando este departamento, las páginas estaban llenas de corrupción. 

Cuando Óscar Iván lideró este departamento, ¿dónde terminó Óscar Iván? Si algo le hemos dado a este departamento es honestidad y transparencia, obviamente no somos exentos de errores, yo no gobierno este departamento, no tengo el tiempo, pero por lo menos hemos tratado de darle al Movimiento que tenemos nosotros coherencia con Caldas, resultados.

Hoy tenemos un buen gobernador, un hombre decente, limpio, tranquilo, de buenas maneras. Hoy tenemos un buen alcalde. No, la política de Caldas ha mejorado. Nosotros no tenemos los problemas que tienen otras regiones, ni las que tuvimos hace 20 años. 

Reducir el Congreso

-Usted viene de una época en que teníamos 6, 4, 3 senadores y hoy solamente uno. Es una realidad del país. ¿Cuál sería esa reforma que se requiere para que unos departamentos dejen de perder presentación y aparezcan otro departamentos con poblaciones un poquito mayores que la de Caldas y con 6, 7 senadores? 

Lo primero es que hay que reducir el Congreso en un 30%. Colombia tiene un Congreso excesivamente grande, costoso, burocrático y mañoso y ya estamos proponiendo la reducción del 30%. Y dos, creo que si uno realmente quisiera resolver la política en Colombia, no va a pasar, porque los políticos no se van a reformar a sí mismos. 

Habría que volver al Senado regional e inclusive a las cámaras como en Estados Unidos por regiones: el occidente tenga su cámara con circunscripciones unipersonales, es decir, luchen por la Cámara el occidente, todos los partidos por la Cámara del norte. Eso sería lo ideal como en Estados Unidos, circunscripciones electorales y un senado regional, eso sería lo ideal. Y lista cerrada. Eso cambiaría y limpiaría la política en Colombia. Eso es soñar despiertos porque hoy con el 80% de los congresistas con votos nacionales, pues no nos van a dejar elegir. 

Lo de Caldas, mire usted, si hay alguien responsable con la política de Caldas fuimos nosotros el único grupo político que presentó senador Caldense y Juan Sebastián (Gómez). El resto de los representantes a la Cámara que hoy se vanaglorian de sus grandes resultados, lo que hicieron fue traer senadores de afuera, el Partido Liberal, el Partido Conservador, el Partido de la U. Nosotros luchamos porque Caldas no perdiera la representación. 

Si no hubiera sido por nosotros, lo digo ahí sí con orgullo, yo era feliz que hubieran sido más senadores caldenses, es a los que más nos conviene. Los grandes perjudicados de que los senadores en Caldas sean de afuera somos nosotros, porque lo que hicieron esos candidatos de afuera fue traer plata. Si la competencia hubiera sido con caldenses, que en eso sí tengo yo que decirlo históricamente, cuando yo era senador: acá los senadores tenían estructura, tenían maña, pero la política en Caldas no estaba costeñizada.

Aquí Ómar Yepes hacía la política con austeridad, Barco con austeridad, Luis Emilio Sierra con austeridad, Jaime Alonso con austeridad, Óscar Iván con austeridad, Luis Alfonso Hoyos con austeridad. Unos con más estructura y más mañas que otros, pero con austeridad. Los grandes perjudicados de las campañas de senadores de afuera somos nosotros, porque llenaron esto de plata. O por qué cree que Octavio votó por una senadora de Antioquia y la otra, Juana Carolina, por un senador de Santander. No por nada diferente que ellos les ayudaron a financiar las campañas. Pero eso obviamente trae una cantidad de recursos a una elección en Caldas que no estamos acostumbrados a vivirla. 

Mi primera campaña a la Cámara con mi papá secuestrado valió 60 millones de pesos, mi segunda campaña al Senado valió 260 millones de pesos y la tercera sí me valió un poquito más, como 1.500, pero hoy ya hay campañas de 10 mil o de 20 mil, como están al Senado yo no tendría como ser senador en ese tipo de campañas, por eso seguramente no lo soy, y eso nos perjudicó mucho y hoy el gran perjudicado es Caldas porque no tenemos gente que nos defienda en el Senado, imagínense. 

Ustedes saben que los senadores van por comisiones y en el Senado no vamos a tener sino, un senador en una sola comisión. ¿Cómo va a ser para defender todo en Caldas? De verdad Caldas está en una crisis de representación y de liderazgo enorme. Cuando yo era, competía con cinco, hasta con dos en el mismo partido mío. Con Jaime Alonso me tocaba pelear, éramos dos senadores en el mismo partido. 

Éramos dos representantes en el mismo partido. Hoy ya no, hoy realmente la falta de liderazgo y la falta de representación de Caldas deja mucho que hablar, pero también porque la gente se va a votar a las urnas, no es solo culpa de los políticos, porque yo prefiero votar Pacto Histórico, no me importa si no hay nada de Caldas, yo prefiero votar Centro Democrático. y vota porque la misma polarización está quitando representación a las regiones. 

-Si tiene la oportunidad de llegar a la Presidencia, ¿cuál sería el primer acto de gobierno que haría? 

Mi primer acto de gobierno se llama declarar una emergencia humanitaria para girar la plata a los hospitales. Mi primer acto de gobierno es un corredor humanitario para que en los primeros 100 días ordene a la Cruz Roja, a la Defensa Civil y a los bomberos a que entreguen todas las medicinas que hay que entregar en Colombia. 

-Usted formó parte de este gobierno, ayer vino el ministro a prometer una cantidad de obras y la gente decía socarronamente en la calle, si acabaron con lo poquito que había van a entregar cosas en dos o tres meses que les faltan?

Hay un problema estructural en el sistema, que no es solo responsabilidad de este gobierno, sí por ponerse a pelear, pero también responsabilidad de los otros gobiernos. El sistema tiene un problema y es que sí se necesitan EPS porque administran el sistema, referencia contra referencia, sino seríamos el Seguro Social, que es peor. Se necesita un privado que intermedie entre el Estado y los hospitales para que administre el sistema. 

El problema es que el sistema lo hicieron mal, porque lo hicieron con una cosa que se llama unidad de pago por capitación. Y esta es un pago mensual del Estado a las EPS por usuario. ¿Qué pasa cuando usted tiene una empresa sobre la cual le pagan una mensualidad independientemente de pase lo que pase? Pues que usted presta un mal servicio, porque así preste un mal servicio, así no atienda a nadie, así no haga prevención, así no haga atención de medicamentos, igual a usted le sigue entrando la misma plata. 

Entonces el sistema tiene un incentivo perverso para que el dueño de la EPS entre más restrinja el servicio, entre más le ponga barreras, entre más lo demore, más gana. Entonces, eso no funciona, porque eso nació de un modelo supuestamente de aseguramiento. Y era que la EPS era una aseguradora, entonces trabajaba con riesgos. Pues pura mentira. O sea, en Colombia las EPS no han puesto un peso, las EPS no ponen nada de su plata, las EPS han vivido desde la UPC. Entonces ese modelo no sirve. 

¿Yo qué estoy diciendo? Hay que cambiar el modelo de UPC por un modelo de indicadores: atiendo, hago prevención, entrego medicamentos, y por indicadores se le paga la EPS. Usted lo está haciendo bien, le pago, pero no me está atendiendo, no le pago. ¿Por qué voy a ganar una mensualidad? ¿En qué país del mundo a usted le pagan por no hacer nada? A la EPS. Entonces, por eso es que el sistema no funciona, y eso es lo que yo quiero proponer, el cambio del sistema.

-Cualquier gobierno que llegue, cualquiera, va a tener que tomar decisiones serias en temas fiscales. Ya lo acabamos de hablar, en temas de seguridad, ¿qué pueden esperar los colombianos de ese presidente que llegue si fuera un gobierno serio? 

Primera decisión que hay que tomar en un gobierno serio es acabar la paz total, esto es una recocha que tiene acabado este país. No se sabe que están negociando, con quién están negociando y por qué están negociando, es el proceso de paz más opaco que ha existido en la historia de Colombia, con menos resultados en la historia de Colombia y que más ha insistido en la violencia y el aumento del narcotráfico. 

Eso es impopular, esta gente controla zonas, lo pueden matar a uno. La segunda decisión es recortar el gasto, porque tenemos un déficit fiscal del 7,5, tenemos un PIB del 60%, Colombia si sigue así va a entrar en un default. Y responsablemente veo que siguen haciendo leyes de mesada 14 para no sé quién, de para el otro, de para el otro. O sea, yo estoy de acuerdo con los soldados y los militares, pero veo mucho aumento de gasto y pocos ingresos. 

Toca realmente reducir ministerios, hay que bajar contratistas, especialmente corbatas. Hay que hacer eficiencia en el gasto y hay que recortar funcionamiento para que no sufra la parte social. Y hay que entrar a renegociar la deuda externa que está inmensamente alta y tomar decisiones que nos ayuden a controlar la inflación y bajar las tasas de interés, porque con esas tasas de interés tan altas, con la mayoría de la deuda en Colombia, con la deuda externa que tenemos hoy, con el déficit fiscal, estamos en una bomba atómica. Colombia si no se pone las pilas puede entrar en un default en dos o tres años. 

El default es que no tenemos con qué pagar la deuda. Y además con las calificadoras de riesgos ya poniéndose en BB-. La deuda externa más cara de América Latina, la tienen Argentina y Colombia. Entonces si no nos ponemos las pilas esto puede entrar en una crisis económica enorme. Estamos viviendo hoy del consumo y del gasto. 

Es decir, hoy la economía colombiana se está viviendo desde el gasto público, que se ha disparado, a pesar de que la ejecución es muy alta, pero el gasto público se ha disparado, en algunas zonas de la coca, que están manteniendo la economía, en el Cauca, en el Pacífico. 

En parte la coca es la que está liderando la economía, pero no tenemos inversión. Entonces, vivir una economía de gasto público y consumo sin inversión es una bomba atómica. 

Es decir, lo que estamos produciendo es la Hiroshima de la economía en los próximos dos años, que hoy no se ve mal, que gastamos y gastamos, pero que va a llegar un momento en el que las empresas se van a sobreendeudar, el gobierno se va a sobreendeudar y los colombianos se van a sobreendeudar porque con un exceso de capital, pero con alta inflación, por el aumento del salario mínimo, pues nos va a llevar a una crisis financiera. 

-Usted va por la calle en Manizales y se encuentra a la gente diciendo: toca votar por este porque o si no esto se va a acabar, de un lado y del otro ¿Usted qué cuento le echa para que vote por usted? 

La ventaja es que la mayoría de la gente en Caldas me conoce, entonces son muy queridos conmigo, son muy afectuosos y quieren votar por un presidente caldense. Acá yo siento afecto en la calle. Ahora, que el afecto se transmuta en votos, no lo sé, porque no tengo cómo meterme en el tarjetón. 

Lo que le digo a la gente es: mire, hay que defender la Colombia real, que es nada más y nada menos defender a ese colombiano medio que independientemente que el presidente sea de derecha e izquierda, necesita una representación, que hay que votar por un presidente caldense. Cómo le iría a Caldas de bien con un presidente caldense. Yo sí estoy convencido que Caldas le iría muy bien si tuviera un presidente caldense. Hay que defender lo nuestro, aquí tenemos el síndrome de provincia. Y la provincia en Roma eran las regiones que se daban por derrotadas antes de ir a la guerra, era todo lo que Roma ya tenía derrotado y que se entregaba porque no lograba dar la pelea contra el imperio. 

Y muchas veces en Caldas tenemos mentalidad de provincia. Creemos que el que se baja del avión de Bogotá es más importante que nosotros. Creemos que las soluciones están en los hijos de los expresidentes o los nietos de los expresidentes o en los de allá, porque los de allá son más inteligentes que nosotros. Aquí tenemos gente importante, aquí tenemos grandes líderes, grandes intelectuales y grandes políticos en la historia de Colombia. Entonces yo estoy convencido de que aquí podemos construir unos Gilberto Alzates Avendaño, unos Fernando Londoño Londoño. 

Aquí hemos tenido gente muy importante en la historia de la política colombiana, Humberto de la Calle. Tenemos que creer en lo nuestro y apostarle, y aquí hay una gran opción para apostarle a lo nuestro. Yo le digo a la gente eso en la calle, les cuento mis propuestas, les cuento mis resultados y eso es en lo que estoy. Mucha gente cree en mí y me apoya en la calle, otros me dicen: pero es que usted, se va a ir a votar por Cepeda. Mentira, yo no voy a ir a votar por Cepeda. O que usted se va a ir a votar por Paloma, porque es que la gente cree que todo es anticepeda. No, hombre, me pasa un montón. Yo le digo en la calle, venga es que yo no voy a votar por nadie. 

Estamos en un mundo polarizado, entonces prefiero ya ni decirlo. Porque la gente quiere que uno esté de un lado o del otro. Yo hoy no tengo acuerdos, yo quiero defender a Colombia, tengo un proyecto de vida de largo aliento. Aquí hay Lizcano para rato. La gente cree que mi vida política está terminando, todo lo contrario, está empezando. Yo ya el tema regional lo trabajé muchos años, ahora estoy construyendo por primera vez un proyecto nacional. 

Lo que pasa es que construirlo es difícil, este es un país con mucha estructura, con muchos intereses, con mucha plata, pero este es mi primer paso en mi proyecto nacional, me quedan 20 años para consolidarlo, entonces estoy sin afán, estoy contento de empezar. 


Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.

Síganos en Facebook, Instagram, YouTube, X, Spotify, TikTok y nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.