Tomó por sorpresa a la izquierda, desinfló al Centro Democrático y se ubicó en la delantera de la carrera presidencial.
El candidato Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria) rompió el techo que le pronosticaban la mayoría de encuestas en la primera vuelta y aceleró la fuga de votos por Paloma Valencia (Centro Democrático), quien vio caer sus números de 3 millones 236 mil 286 en La Gran Consulta por Colombia (8 de marzo del 2026) a 1 millón 640 mil 989 (31 de mayo).
La primera aventura electoral de De la Espriella le otorgó 10 millones 366 mil 143 respaldos y una llave de acceso al balotaje.
Los condimentos de su ascenso, según tres expertos, son:
- La radicalización de su campaña.
- Los apoyos silenciosos.
- Los errores estratégicos del uribismo.
- El voto útil para hacer frente a Iván Cepeda (Pacto Histórico), quien alcanzó 9 millones 703 mil 921 votos.
- La estocada de Sergio Fajardo (Dignidad & Compromiso) a Paloma Valencia.
El triunfalismo de Cepeda impulsó a De la Espriella
La convicción del Pacto Histórico pudo jugarle en contra.
Andrea Arango Gutiérrez, politóloga, analista y estratega en relacionamiento, considera que “el triunfalismo de Iván Cepeda de ganar en primera asustó mucho a Paloma y Abelardo. Eso causó un voto útil que se llevó los apoyos de Paloma a De la Espriella”.
Arango estima que los votos del uribismo migraron hacia el aspirante de Defensores de la Patria para fortalecerlo de cara a la segunda vuelta.
El excandidato Sergio Fajardo también jugó un rol clave en la debacle de Valencia. La experta asegura que el café que se tomaron en Cartagena el pasado 23 de mayo fue la “estocada final” para las aspiraciones del uribismo. Ella pidió mantener un puente abierto y Fajardo le replicó con una negativa, aclarando que tienen visiones contrarias del país: “Esa descolgada fue la estocada final de ella”.
Para rematar, Arango señala que hubo ‘voto vergüenza’ que consolidó la sorpresa de De la Espriella en la primera vuelta: “En Medellín hay vallas de Abelardo en las que sale con el dedo en la boca y dice: ‘El voto es secreto’. Saben que hay personas a las que les da vergüenza decir que votarán por él porque Paloma Valencia es una candidata de derecha que tiene mayor recorrido, ha sido una senadora juiciosa, con credenciales para ser presidenta, mientras que Abelardo tiene muchos cuestionamientos por violencia machista, animal, defender a paramilitares y a un testaferro del régimen de Maduro [Álex Saab]”.
Acertaron la tendencia, los sorprendió el ritmo
Las encuestas arrojaron luces y las urnas confirmaron las tendencias mostradas, según Juan Federico Pino Uribe, profesor titular de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) Ecuador y doctor en Ciencia Política.
Para él, las mediciones acertaron el comportamiento de los electores con su foto del comportamiento electoral. No son "una bola de cristal", advierte.
“No creo que se hayan equivocado las encuestas. Nos mostraban que Paloma bajaba y Abelardo subía. En términos de porcentajes exactos, que no creo que para eso sirvan las encuestas, podría decir que se equivocaron. Más allá de la de Invamer, la mayoría de las encuestas mostraban que Paloma se desinflaba. Nos equivocamos al suponer que no sabíamos a qué velocidad se desinflaba. Abelardo se fortalecía radicalizando su postura”, repasa
“Hubo un subregistro de la emoción política”
La contienda entra en un terreno en el que De la Espriella se siente cómodo, de acuerdo con Juan Camilo Arroyave, profesor del programa de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Manizales.
“La campaña se radicaliza y se vuelve más espectacular. Estamos viendo a barras bravas enfrentarse. Será más desde el espectáculo y el performance”, reseña.
Para llegar a la segunda vuelta, el abogado se aprovechó de la mala hora de su competencia directa. La caída del Centro Democrático, para Arroyave, se explica en que el partido no leyó el sentimiento del país.
A eso se suman los respaldos callados con los que la campaña de ultraderecha superó las expectativas: “Hay un voto silencioso. Soy partidario de la participación en todas sus expresiones. Las encuestas son un gran instrumento, pero muchas no coincidieron con un sentimiento. Hubo un subregistro de la emoción política del momento. Seguimos en el movimiento pendular que se vive en América Latina y el mundo. Quien tiene la ventaja es la derecha. El 7 de agosto se termina un gobierno de izquierda en Colombia. Es probable dar el giro en el péndulo”.
Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.
Síganos en Facebook, Instagram, YouTube, X, Spotify, TikTok y nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.