A la pregunta, ¿usted o algún miembro de su hogar tuvo que comer menos de tres comidas diarias porque no había suficientes alimentos?, el 15% de mil consultados respondió que sí para la Encuesta de Percepción Ciudadana 2024 de Manizales Cómo Vamos. Es un porcentaje bajo si se compara con el 50% de los que contestaron afirmativamente en Cartagena a la misma pregunta o el 28% en Medellín y el 27% en Bogotá. Pero lo que se encontró en la capital de Caldas es que en un solo año (2023-2024) hubo un incremento de 12 puntos porcentuales en este concepto.
Este resultado en Manizales representa dos puntos porcentuales menos que el encontrado en el 2022, y ocho menos que en el 2021; pero no pueden ser elementos de comparación porque fueron años de pandemia y pospandemia, cuando el mundo padecía la falta de alimentos debido a la escasez, al confinamiento y al desempleo. ¿Lo del año pasado es entonces una repercusión de la situación nacional, que ha impactado directamente en la economía y en la sociedad?, o ¿tiene que ver con la carencia de políticas públicas municipales dirigidas a resolver el hambre en la ciudad?
La Alcaldía de Jorge Eduardo Rojas tiene una seria tarea por cumplir. Él mismo quedó sorprendido y aseguró que “es un indicador crítico en el que seguramente hay que trabajar con mucha determinación”. Este aumento debe remitir a todas las entidades, públicas y privadas, a buscar cuáles son las razones de esa respuesta en un periodo tan corto. Pero además que haya sido tan arraigada en los estratos bajos (1 y 2) de la ciudad, en los que se encontró que el 24,8% consume menos de tres comidas al día, y sobre todo, que sean las personas de más de 55 años las más afectadas por esta situación con un 18,4%.
Mantener una nutrición adecuada también tiene mucho que ver con la calidad de vida. Se trata de población adulta y adulta mayor que, al parecer, estaría dejando de alimentarse bien; quizás relacionado con hombres y mujeres sin pensión, sin ingresos y sin cómo acceder a un oficio que les permita derivar un sustento. Esos son casos que abundan en la ciudad y en todos los estratos. Personas que no aparecen en ningún registro de ayudas ni subsidios oficiales, ni nacionales ni locales y eso es parte de lo que hay que establecer.
Es esencial garantizar que se cumpla con la alimentación de la primera infancia y de los escolares, pero con el cambio demográfico en Manizales hay que empezar a preocuparse más por la nutrición de los mayores. Una vez se logre confirmar qué es lo que está sucediendo a nivel nutricional y cuántas son en realidad las personas que están afectando su salud con una alimentación inadecuada y carente, la Alcaldía podría acudir a convenios, con entidades como el Banco de Alimentos que maneja la Arquidiócesis, para empezar a superar las fallas que se identifiquen. Este indicador no puede seguir creciendo.
