Bien importante que en Manizales se esté buscando elaborar un proyecto de acuerdo en el que participen sectores públicos, privados y la ciudadanía, para llevarlo a debate y aprobación en el Concejo. Ojalá fuera asunto de discusión en los otros 26 municipios de Caldas, porque es real que se necesita regular el uso de dispositivos móviles durante la jornada escolar.
La Unesco aprovechó el 19 de marzo, Día Internacional del Aprendizaje Digital, para informar que 58% de los países del mundo tiene restricciones nacionales al uso del celular en las escuelas, decisión que en los últimos tres años viene en aumento, puesto que en el 2023 solamente se registraba 24% de países con estas medidas. Sin embargo, Colombia está entre los que todavía no aprueban medidas generalizadas, dejan a las instituciones educativas la responsabilidad de diseñar normas para el uso de estos equipos.
Está claro que no es con prohibicionismo como se resuelve. La recomendación de expertos es asumir como desafío la enseñanza a los escolares del uso adecuado y responsable de la tecnología. Las últimas generaciones vienen creciendo y formándose rodeadas de tecnología, por lo que las medidas deben ir enfocadas a explicarles el rol transformador en la educación, desde que se promueva como un servicio universal, es decir que pueda llegar a todos, y que sea de calidad y útil como herramienta, no que lleve a depender de ella o someterse a ella.
Bien importante que en Manizales se esté buscando elaborar un proyecto de acuerdo en el que participen sectores públicos, privados y la ciudadanía, para llevarlo a debate y aprobación en el Concejo. Ojalá fuera asunto de discusión en los otros 26 municipios de Caldas, porque es real que se necesita regular el uso de dispositivos móviles durante la jornada escolar en todos los niveles, ya que muchas veces sirven, con seguridad, de apoyo educativo si se hace de una manera pedagógica y aprovechando todos los beneficios de sus funciones. Ocurre lo mismo con adultos para los que el celular se convirtió en la oficina. Lo negativo es cuando se incurre en uso excesivo y sin orientación. Está comprobado por expertos que un mal empleo genera distracciones, afecta la concentración y el descanso y la interacción social.
Algunos colegios en Manizales han hecho y desarrollan interesantes ejercicios reglamentando el empleo del celular para ciertos momentos de la jornada escolar y para el aprendizaje; al punto que ya son los mismos estudiantes los que han descubierto sus beneficios y piden que se mantengan las medidas. A ese punto es que se debe llegar, sin prohibirles acceder a un dispositivo que forma parte de su cotidianidad. Debe ser un proceso en el que también hay que involucrar de manera decidida a los padres de familia, enseñarles a hacerlo y formarlos en estos temas; porque no se hace nada con tener regulación en la escuela si al terminar la jornada escolar y llegar a casa las normas dejan de existir.
Pueda ser que tome forma y empiece a trabajar cuanto antes una mesa técnica en Manizales para todo este propósito, donde tendrán asiento rectores, docentes, estudiantes, padres de familia, autoridades y expertos. Lo que resulte de allí con seguridad servirá como experiencia mostrable y aplicable para el resto de Caldas, pensado primero para los colegios públicos, pero bien importante sería que se sumaran también los privados, porque el uso excesivo y a veces abusivo del celular no tiene diferenciación de estrato.