El pasaporte como derecho
Es muy casual que esto esté pasando cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores comenzó a aplicar desde inicios de este mes de abril un nuevo modelo
Son muchas las personas que dependen del pasaporte para salir de Colombia por motivos académicos, laborales, comerciales, turísticos, de salud, familiares, deportivos entre muchos otros. Que la Nación deje de expedirlo y que haya problemas para hacer otros trámites consulares, así sea un solo día, no puede entenderse como un problema mínimo o de poca importancia, puesto que acceder a este documento se debe entender como un derecho. Ya son muchas las ciudades capitales, como Manizales, y consulados en el mundo que reportan desde el martes una falla técnica en el Sistema Integral de Trámites al Ciudadano (SITAC) que tiene suspendida la expedición de pasaportes, ocasionado aglomeraciones y congestiones en las oficinas y multitud de problemas a los ciudadanos.
El Gobierno Petro no puede salir a tranquilizar con el pobre argumento de que el sistema sigue operando y lo que sucede son problemas de conectividad “habituales”. Es muy casual que esto esté pasando cuando el Ministerio de Relaciones Exteriores comenzó a aplicar desde inicios de este mes de abril un nuevo modelo para la producción de pasaportes, dentro de lo que inició en varios consulados (Madrid, Barcelona, Nueva York, Miami, Orlando) una jornada especial para evacuar las existencias de pasaportes que todavía están a cargo de la firma Thomas Greg & Sons, con la que el Gobierno nacional ha tenido tropiezos contractuales y demandas millonarias porque prefirió declarar desierta una licitación para la expedición de pasaportes, aún cuando esta firma cumplía con los requisitos. Sin embargo, tuvo que ceder y permitir que continuara vía prórroga.
A pesar de todo, la Cancillería nunca informó del problema de conectividad desde que fue identificado para tomar medidas de choque. Lo que hay que decir es que todavía no ha hecho las inversiones suficientes para modernizar la plataforma que se emplea y actualizar los sistemas de expedición de estos documentos. Al Gobierno le ha faltado agilidad y oportunidad con este proceso. Nada más en Caldas la Oficina de Pasaportes agenda diariamente entre 400 y 550 personas que no solo son de este departamento, también llegan aquí buscando hacer este trámite ciudadanos de Antioquia y del Valle del Cauca. La Gobernación ha optado por reagendar las citas correspondientes a todos estos días de suspensión y tratar de evacuarlas de aquí a la próxima semana.
Está tan complicado el asunto que la Procuraduría General de la Nación pidió suspender los pagos del nuevo contrato mientras el Tribunal Administrativo de Cundinamarca resuelve una acción popular para establecer si se hizo correctamente, puesto que desde el comienzo han habido fallas del sistema para la atención de los usuarios, muchos se han tenido que quedar sin pasaporte y hay dudas con la elección del contratista, que se hizo de forma directa y sin estudios previos. Mientras tanto son muchas las personas que están teniendo que desechar negocios, viajes de turismo, entre otras actividades; hasta el ciclista Egan Bernal cayó entre los afectados y está en riesgo su participación en el Giro de Italia. Nada de esto debería estar pasando si se hubiera actuado consecuentemente.