Se supone que toda exaltación que recibe nuestra ciudad debe ser celebrada y acogida; más en el caso reciente del Centro Sostenible, hay varios aspectos que llaman la atención. Yo, como manizaleño y dueño de algo de sentido común, quisiera llamar la atención sobre esa certificación, en cuyos inicios, durante la Administración de Octavio Cardona, tuve contacto con las personas que la expidieron.
Uno de los puntos sobre el cual conversé con los certificadores fue el asunto de los vendedores ambulantes, y obtuve como respuesta que en ese caso se le asignaba a la Administración un plazo para subsanar ese tema. Pasaron muchos años y los vendedores siguen ahí en condiciones deplorables, referente a lo laboral, y su presencia entorpece el desarrollo del turismo.
Supongo que ese punto sigue en la fase de "subsanación", apoyado por unos certificadores bastante condescendientes.
Otro exabrupto de esa certificación, exaltación que es publicitada por la Administración Rojas, es la pronta demolición total de una de las casas más bellas del Centro: la de la calle 22 entre carreras 20 y 21, la cual se había incendiado hace un año.
La empresa certificadora le expide a Manizales un documento, a pesar de que la ciudad no cuente con una legislación de cómo proceder a rescatar un patrimonio en esas deplorables condiciones. Me pregunto: ¿qué se está certificando? Parte de la respuesta la da el jefe de la Promotora de Eventos y Turismo de Manizales cuando le da, en un video, las gracias a las empresas de aseo, agua y alumbrado, ya que gracias a ellas, y su eficiente desempeño, se "obtuvo" esta certificación.
¿El Centro Histórico de Manizales sufre una gran pérdida, porque carece de herramientas legales para defenderlo, y la ciudad es aplaudida porque tiene luz, agua y aseo?
Pienso que con ese certificado el alcalde Rojas instrumentó una perfecta cortina de humo, pero que a los manizaleños que nos duele y enamora el núcleo histórico, esto significa más una burla que un logro.
Concluyo: Salió bien la operación; lamentablemente, en letra chiquita, el paciente murió.