El cristianismo se hizo notar porque entre sus muchas novedades resaltó acontecimientos que dan luz donde hay oscuridad, día donde hay noche; la noche de Navidad y la de la Pascua son prueba de ello, y ambos amaneceres hacen de la existencia una luminosidad en el camino.
El Villancico arrullador y poético "Noche de paz" es testigo de estas realidades que hoy es posible vivir; es el canto a la Encarnación del Hijo del Padre y que el místico jesuíta Teilhard de Chardin resalta al anotar: "La esencia del cristianismo consiste en plantear este problema y responder a él: El Verbo Encarnado, Nuestro Señor Jesucristo, pues en la historia total sólo hay un acontecimiento: la Encarnación", que todo lo ilumina, lo hace proyecto, ideal, creatividad, encuentro decisivo entre Dios y la humanidad.
San Ireneo contemplando esta noche decía: "Cristo es la melodía de la Escritura", sus lloros de infante, sus primeras palabras y actos, sus enseñanzas y gestos, son canto y música para el diario acontecer de todo lo existente. Esta noche de Navidad justifica el gozo en medio de la rutina, el cansancio, las dudas, porque es mensaje universal hecho carne en el cuerpo del judío Jesús de Nazareth engendrado por obra del Espíritu Santo en el joven vientre de la bendita entre todos, la Virgen María.
Es verdad que nos hacemos infinitos en su abrazo, que en Navidad en medio de la noche, la pobreza, el silencio brota en canto, alabanza, y paz a los que tienen buena voluntad. Una noche como esta el escritor francés Michel Hubant dijo: "Quién es este, venido de lejos, que me ha hechizado en el camino," pensamiento que pudiera brotar de nuestros corazones rodeando el pesebre en el noveno día de la Novena de Navidad .
Alguien anotó meditando la grandeza de esta noche de Navidad, que Dios preparó la tierra en la historia como una cuna y se hizo hombre en una hecha por manos anónimas, humildes y llenas de esperanza y que hace posible que mi vida, mi hogar, mi trabajo, mi sufrimiento, mi gozo, mi historia se hagan albergue para Jesús.
Resaltando esta noche, un gran teólogo actual dice: "Fuera de Cristo, el hombre es un enigma insoluble: todo está en Él", Von Balthasar.
Cristo es el regalo enviado por el Padre, recibirlo es feliz Navidad, que la deseamos para todos; es navegar en el mar de la verdad.