Imagina que estás en la playa, y escribes los elogios en tu alma y las críticas en la arena húmeda.
Visualiza como el oleaje borra lo negativo y que tú sueltas en el agua lo que cargas.
Deja ir odios, culpas, rencores, tristezas y rabias. Así tu pasado es liviano y no pesado.
Cuando miras todo con buenos ojos, casi todas las cosas te parecen bonitas.
Ten claro que “bueno” y “malo” son rótulos que dependen de tu sistema de creencias.
Fuiste programado desde niño y te hace bien cuestionar todo lo aprendido.
El humano suele creer lo que le enseñaron, y rige su vida apoyado en creencias de otros.
Ámate y libérate. No seas uno más del gran rebaño que los poderosos y los credos manipulan.
@gonzalogallog