Poco se habla del ángel guía que hizo un pacto contigo, antes de encarnar, para orientarte.
Siempre está presto a servirte y te envía señales para vivir mejor, que quizás no percibes.
¿Por qué? Por tus afanes, tu actividad frenética, tus vacíos y lo poco que entras a tu interior.
Vas a muchas partes, pero ¿cuándo vas a lo íntimo de tu ser con el buen hábito de meditar?
En relax, en silencio y en sintonía con Dios captas esas señales que buscas afuera.
Basta que des gracias y digas: “Gracias ángel guía por las señales que me envías. Lo creo. Así es”.
Deja tanto movimiento y saca tiempo para tu ser. Al meditar hay calma para tu alma.
Ama a tu ángel protector y a tu ángel guía. Invócalos, pero pon siempre a Dios de primero.
@gonzalogallog