Tu cerebro te agradece que no te encierres, que no te aísles, no compartas y no estés inactivo.
Son acciones dañinas que muchos adultos mayores hacen. No son conscientes del mal que se causan.
No seas de aquellos que dejan de vivir antes de morir. Ámate y valora el milagro de estar vivo.
Hazte más amigo del ejercicio y el compartir, que de estar quieto viendo televisión.
Al cerebro le gusta la novedad, las relaciones, y detesta la rutina y el encierro.
El deterioro del cuerpo y las enfermedades te las creas tú mismo por no amarte.
Los estudios con personas longevas muestran que su mente activa y las buenas relaciones son vitales.
No te suicides lentamente. Elige vivir. La vejez no es el problema, es tu actitud.
@gonzalogallog