Cuando no perdonas, le das poder al pasado para oscurecer y entorpecer tu presente.
El poder lo tienes tú, y lo empleas bien cuando sanas viejas heridas emocionales.
Con un perdón compasivo logras soltar odios, culpas, rencores y resentimientos.
La clave está en ver claro que, quienes agravian, hacen lo que pueden en inconsciencia y desamor.
No los juzgues como “malos”. Míralos como entrenadores de perdón, aceptación y desapego.
Por ley de polaridad llegan a tu vida para que practiques esos valores del amor.
En una aparente imperfección lo ves como injusto y dices: “¿Por qué si yo soy bueno?”.
Piensa en Jesús en la cruz para que lo aceptes, comprendas, y digas con él: “No saben lo que hacen”.
@gonzalogallog
25 Abr, 2026
OASIS
Cuando no perdonas, le das poder al pasado para oscurecer y entorpecer tu presente.