Gracias sin fin, amado Dios, por tantas bendiciones que no valoramos, como el regalo de estar vivos.
Gracias; puedo respirar, sentir, pensar y crear. Puedo amar y servir, aportar y dejar un buen legado.
El tiempo huye, corre veloz, y me engaño al aplazar para un mañana incierto lo que nunca voy a hacer.
El día para amar y perdonar es hoy, para cambiar es hoy. Sólo tengo el ahora, nada más que el ahora.
Señor, en este día cultivo fe para confiar, paciencia para insistir y amor para tratar bien a todos y ser feliz.
Lo que me mantiene bien es amor en el corazón, luz en la mente, fuego en el alma y sabiduría en mi obrar.
Dios madrepadre, me regalas un nuevo día porque confías en mí y me invitas a soltar de raíz hábitos feos.
Bendices Dios mío, mi vida y hogar, mis relaciones, mi labor y mis sueños. En ti confío y te amo. Gracias.
@gonzalogallog