Siempre es estimulante leer al líder y obispo sudafricano Desmond Tutu, Nóbel de la paz.
El texto que sigue está en su libro “Dios tiene un sueño”, y es justo lo que necesita Colombia: “Una de las cosas que hemos aprendido de Sudáfrica es que con las armas nunca se alcanza la paz.
"Los líderes deben estar dispuestos a correr riesgos, hacer concesiones y a no ser radicales.
"No hay paz sin justicia y la seguridad empieza donde la desesperación termina. Las negociaciones no se hacen entre amigos, sino entre enemigos.
"Con amor, los enemigos descubren que pueden ser amigos, o al menos pueden trabajar por el bien común.
"Ya en paz se preguntan: ¿Por qué tardamos tanto en llegar a este punto? ¿Por qué tuvieron que morir tantas personas?”.
@gonzalogallog