El cuclillo es uno de los animales más curiosos de la naturaleza y un pésimo ejemplo en la crianza.
Este pajarito, menor que una tórtola, pone su huevo en el nido de otras aves y se va.
Lo curioso es que los otros pájaros no perciben el hecho y empollan al intruso hasta que nace.
Un día el cuclillo pichón rompe el cascarón, arroja a los otros al suelo y se queda como dueño del nido.
Entonces un pajarito llamado carricero nutre y da calor a una “cría” que pesa 10 veces más.
Es un hecho extraño y muy oportuno para pensar en padres que son verdaderos cuclillos.
Sus hijos no les importan y se desentienden de su responsabilidad con una frescura que asusta.
La cruel realidad es que hay muchos “huérfanos de padres vivos” y ojalá no seas un padre cuclillo.
@gonzalogallog