Conecta con el corazón que impulsa la vida; de él se expande un campo electromagnético.
Allí se aloja la semilla de energía, que es la conexión con nuestra esencia de vida.
Con el enfoque cuántico, allí se alberga la información esencial del ser y su sentido de la existencia.
Por eso, sientes, intuyes, y tienes presentimientos inexplicables para la razón.
Son las ‘corazonadas’, el dictado del corazón con su latido lento, acelerado o inquieto.
Meditar te sintoniza con la melodía de cada sensación o situación vivida. ¿La escuchas?
Tienes que desconectarte del celular y los programas mentales y creencias que te alejan de tu esencia.
Aunque parezca complejo, es fácil volver a la esencia.
Solo necesitas amor verdadero y estar con Dios.
@gonzalogallog