Hay habilidades blandas. Las duras son las que has aprendido a usar, como herramientas, tecnologías u otras competencias.
Las blandas son valores que sabes cultivar como comunicación efectiva, credibilidad, compasión o empatía.
Son las competencias sociales que desarrollas y contribuyen a mejorar la comunicación y las buenas relaciones.
Habilidades blandas: Resiliencia, proactividad, actitud positiva, liderazgo, trabajo en equipo, manejo de conflictos.
Habilidades duras: Expresión oral, habilidad lingüística, pensamiento sistémico, manejo de tecnología, conocimientos específicos.
Amarte es conocerte sin excusas, y dar lo máximo para cultivar tus talentos y desarrollar las habilidades.
Para lograr lo que anhelas tienes que trabajar en ti mismo con pasión, disciplina, dedicación, tesón y entusiasmo.
Entusiasmo viene del griego “en theos”, o sea, estar en Dios, vivir en sintonía amorosa con Él.
@gonzalogallog