Aprendes mucho cuando eres curioso como un niño y buscas la etimología de las palabras.
Un ejemplo: Queja, viene de la raíz indoeuropea kwet (sacudir), presente en las palabras: casco, concusión, discutir, percutir.
Es interesante porque, si tomas consciencia, quejarte te hace gran daño e impide que seas feliz y que te amen.
¿Quién quiere estar al lado de un quejumbroso? Si lo eres, notas que no le caes bien a los demás y que te evitan.
¿Lo haces porque te gusta posar de víctima?
¿Al quejarte manipulas a alguien que se cree bueno para que te mantenga?
Analiza eso y cae en la cuenta de que, al quejarte, en verdad sacudes a todos y a tu mismo ser.
Por lo mismo, ámate, valórate y deja de echar veneno a tu alma y de joder o molestar a los demás.
Cambia quejas por gratitud y todo mejora.
Mira videos de lisiados felices como Nick Vujicic y Adriana Macías. No se quejan.
@gonzalogallog