23 May, 2026

Hablemos de Libros: Cuentos de extraños e invisibles

El primero es una nueva voz manizaleña, el segundo es un escritor con más experiencias. Coinciden en temas que podrían estar en relatos de terror o fantásticos.

Fernando-Alonso Ramírez
Fernando-Alonso Ramírez

Periodista y abogado, con 30 años de experiencia en La Patria, donde se desempeña como director. Presidió el Consejo Directivo de la Fundación para la Libertad de Prensa en Colombia (Flip). Profesor universitario. Autor del libro Cogito, ergo ¡Pum! Correo: editornoticias@lapatria.com X (Twitter): @fernalonso

Los cuentos son una buena manera de entrar a la literatura, porque en pocas páginas los lectores encuentran la sorpresa, el nudo y el desenlace. Sin embargo, aunque gustan mucho, es una realidad que a las editoriales les cuesta arriesgar por la publicación de este género y más de personas jóvenes o de nuevos nombres.

Sin embargo, los autores encuentran la forma de escribir y de publicar sus historias, por lo que cada tanto caen en nuestras manos interesantes relatos que cumplen con los estándares de este género. Hoy les hablaré de dos de ellos.

El primero es una nueva voz manizaleña, mientras que el segundo es un escritor con más experiencias, pero coinciden ambos en meterse en temas que bien podrían estar en relatos de terror o fantásticos. En fin, creo que cada uno de estos autores, disfrutaría de los relatos del otro. Veamos.

Sembrando inquietudes

Eduardo Duque Dussan es un narrador manizaleño que ha dado a conocer su ópera prima: Relatos de sucesos extraños y transformaciones insólitas.

El libro empieza con dos historias que tienen algo de tenebroso, aunque lo interesante es que hacen recordar los relatos originales de los grandes cuentistas que han sido edulcorados en el estilo Disney.

Algunos de los relatos pueden entenderse como una metáfora de la naturaleza que cobra venganza al mayor depredador en la historia de la humanidad, el ser humano. El silencio de la peste o El señor maíz son buen reflejo de ello, mientras que Plumífero nos hace evocar muy rápido a Jekyll y Mr. Hyde.

El más largo de los relatos tiene una carga filosófica, Instrucciones para desaparecer lentamente. Tiene algo Lovecraftiana por aquello de encontrar un documento que te cambia la vida. El relato del relato.

Más allá de los 16 cuentos, encontramos a un nuevo narrador manizaleño sin miedo de enfrentarse a temas que no son muy frecuentes en nuestro medio. Siempre valoro esos riesgos que corren noveles narradores del país, que insertan mitos ajenos sin complejos de crear personajes, que pueden ser más cercanos a leyendas extranjeras.

Seguramente este abrebocas de Eduardo Duque será el comienzo de un camino en la escritura que podría resultar refrescante, porque lo más valioso es que son relatos de corte universal, cualquiera lo podrá leer en cualquier lugar y sentir las historias como propias.

Subrayados

  1. El dolor, cuando es demasiado grande para nombrarse , encuentra en el silencio su única morada.
  2. Él se acurrucaba ahí como un niño temeroso, queriendo creer que, si no la miraba, si no escuchaba, si no hablaba de ello, la muerte se distraería y se iría.
  3. El amor, a veces, era como ahogarse en aguas poco profundas: duele igual, pero nadie te cree cuando gritas.

A quien nadie ve

El título de este libro no es gratuito, Los invisibles, casi todos los relatos se enfocan en formas del desvanecimiento, reales, psicológicas o por mera la futilidad de las vidas intrascendentes que se llevan.

El colegio puede ser cruel para el diferente, para aquel que se imagina ser invisible, pero que termina siendo visto por el matón del plantel. Una narración que ahonda de manera potente en el gran problema del matoneo que sigue existiendo en las aulas.

El homenaje a Edgar Allan Poe no está solo en Cuentos para leer en el inodoro, sino en el compendio de los 11 relatos, que evocan esa oscuridad del narrador norteamericano, que influyó en la manera en que se escribió el terror para siempre.

Este trabajo de Sergio Ocampo Madrid tiene mayor variedad en las tramas, pero al final, el común denominador se encuentra en esos seres que buscan las razones de no estar presentes, que desaparecen sin que nadie los note, que encuentra simplemente que no dejan huella.

Sin embargo, un par de cuentos tienen ese toque que alguien podría llamar literatura juvenil aunque más bien cobran cierto tufillo a relato de misterio, pero trascienden porque usa los juegos al estilo Road Dahl, que no da a los jóvenes por tontos y por eso escribe complica la trama para hacerla más divertida.

Un libro que resulta un bálsamo de creatividad en las historias y que también tiene una atemporalidad en los relatos que los hará perdurables.

Subrayados

  1. Luego de siglos y siglos del mismo artificio, hoy el azar viene siendo barrido por los algoritmos.
  2. El amor era un ejercicio con muchos cálculos, grandes dilemas, demsaidas puntualizaciones y arreglos.
  3. Cuando nadie nos nombra ni nos recuerda, tendemos a desaparecer.