La pregunta recurrente es ¿por qué se caen los fichajes del Once Caldas?

Muchos son los nombres que ingresan al sonajero de la Comisión Deportiva, pero un alto porcentaje toma otros rumbos, seducido por mejores ofertas, mayores ingresos y la posibilidad de mostrarse en la TV de alcance internacional, con participación en Copas con realce y premios.

Convierten los empresarios al Once Caldas en escalera. Filtran los nombres, despiertan con ello el interés de otros clubes, aumentan la cotización y cambian de recorrido.

En la guerra del dinero, con decenas de futbolistas en carpeta- no todos calificados, el Once mueve el mercado, con el convencimiento de que más importante que la cantidad es la calidad. Premisa ausente en el pasado cuando se pagaron costosas indemnizaciones ante la culminación adelantada de los contratos.

Lo que se pretende ahora con Ibargüen y Déinner Quiñones.

Queda en evidencia, que una alternativa válida, ampliamente reconocida, es trabajar y promover con valentía y riesgo, las divisiones inferiores. Es el secreto del mercado y la garantía del negocio.
Es competitivo Jaime Alvarado, el primer fichaje anunciado. Tiene recorrido a sus 26 años, con experiencia en Europa como medio centro. Antes de su viaje de vacaciones a Estados Unidos, Herrera ajustó detalles por algunos de sus recomendados.

Entre ellos, Jader Quiñones libre del Tolima con registro escarlata. Es un proyecto de fichaje. Por un mediocampista veterano con trayectoria en Colombia y el exterior, de calidad comprobada, cercano a la firma.

Los críticos obsesivos, algunos con razones justificadas, exigen refuerzos. Calientan el ambiente. Los directivos admiten que los números en las finanzas no asfixian pero proceden con prudencia para evitar equivocaciones.