Para la mayoría de las personas empezar un año trae consigo los propósitos propios del Año Nuevo. Aunque se vale continuar el camino como se quiera, sin cambio alguno.
Esas decisiones son individuales, en lo personal prefiero hacer el balance, y poner el retrovisor de lo que me deja un año y de lo que se lleva. Me gusta trabajar en una mejor versión propia, por eso para mí es importante identificar claramente qué alcancé de lo que me propuse y qué no. Esos indicadores de vida, en mi caso, incluyen muchas aristas, empezando por las profesionales y llegando a las más íntimas y personales, ese es el quid del asunto. Mirar hacia adentro y poder precisar las necesidades reales que van más allá del éxito profesional, económico y los reconocimientos sociales.
El primero de enero del 2026, el capítulo del podcast “Ad Propositum”, del doctor en psicología Efrén Martínez, estuvo dedicado a “Propósitos 2026”. (https://cutt.ly/TtjhaVWJ). Se los recomiendo, ya que esta mirada es mucho más profunda, y trasciende los propósitos convencionales (bajar de peso, hacer ejercicio, estudiar, viajar, etc.).
En mi caso, empató perfecto con la identificación de algunas vulnerabilidades que debo superar para avanzar. Creo que reconocernos frágiles es fundamental para entender hacia dónde dirigir los esfuerzos, menos ruido externo y más lupa interna. Así que hacia allá enfocaré mis propósitos para el 2026, que me permitan reescribir mi historia. Yo no creo en los mapas de sueños, son muy nebulosos para mi gusto.
Creo en metas reales, así que a ustedes les deseo para este nuevo comienzo la identificación de propósitos alcanzables que los ayuden a crecer, con unos pocos planes concretos que los lleven de la intención a la acción, por que como decían las abuelas “el que mucho abarca, poco aprieta”. Seguro esto ayudará a tener un balance positivo al final del ejercicio.
Algunos recursos que les pueden servir en la planeación y ejecución de sus proyectos personales son el podcast “Mente Sana Tips” (https://cutt.ly/HtjjSbVp), de la escritora manizaleña, magíster en neurociencia, Blanca Mery Sánchez, y su libro: “Créelo, Créalo” donde explica, entre otras, que para alcanzar las metas hay que empezar por dar micropasos, pues estos son la base del modelo neurocognitivo.
Sin duda, otro libro infaltable en este tema es “Hábitos Atómicos”, de James Clear, que con todo el soporte científico, parte de una poderosa pregunta, ¿cómo podemos vivir mejor?
Hoy agradezco a Dios y a la vida por lo transitado en el 2025, que va desde las pérdidas que rompieron mi corazón y los logros alcanzados, hasta los momentos que me hicieron más feliz.
A ustedes les deseo un año lleno de propósitos cumplidos, pero sobre todo mucho autocuidado y paz en sus corazones. Como reza mi maestra de mindfulness, Lorena Osorio: “Que todos los seres sean felices, que todos los seres sean dichosos, que todos los seres estén en paz, libres de sufrimiento”.