Las requisas deben volver
Señor director:
Las requisas sorpresivas e identificación plena de los conductores de taxis y motos se va a tener que poner de mucha moda en Bogotá, pues muchos de los graves actos delincuenciales están siendo cometidos por personas que se disfrazan de taxistas y motociclistas. Es urgente capturar a esos colados, que tanto daño le causan a la honorabilidad de ambos conductores. Es obvio que con la necesaria medida “pagan justos por pecadores”, pero es que el grave problema hay que solucionarlo de raíz, con mucha seriedad. Las autoridades tienen que ser más pragmáticas. Lo supradicho, indiscutiblemente, aplica para las principales ciudades de Colombia, que también se les convirtió la vida en un clima angustiante por la abundancia delincuencial.
Rogelio Vallejo Obando
La feria del hierro y del metal
Señor director:
Cuando todos pensamos que el Bulevar de Chipre en Manizales iba a ser una obra de mucho relieve y que, por ende, iba a dimensionar aún más nuestra fábrica de paisajes, estamos viendo sorprendidos que nos están convirtiendo el lugar en una feria del hierro y el acero con grandes estructuras, gigantescos módulos y larguísimos pasamanos. Yo creo que por ahí no era la cosa y que poniéndole cortinas y vallas a los atardeceres le íbamos a mejorar la visual a la ciudad. Sumemos a esto el diseño y construcción de un puente, dizque panorámico, para que nos demos cuenta de que en estas obras se cometió un grave error. La feria del metal, pues, nos cambió los planes de subir a Chipre para alimentar nuestro espíritu de belleza y volver a casa repletos de emociones paisajistas.
Bernardo Molina Marulanda