voz del lector

Campeones o nada
Señor director:

Muy difícil la tiene el dueño del Once Caldas con la disyuntiva que le ha planteado la barra Holocausto: “No más Arriero. O campeones o nada”. Dado que sólo un equipo puede salir campeón y en Colombia los hay tan encopetados y mucho más poderosos que nuestro amado blanco blanco -por lo cual es improbable que semejante exigencia pueda cumplirse-, entonces no queda más que empezar, ya mismo, a contactar con Jürgen Klopp, Xabi Alonso (que están sin equipo) o Marcelo Gallardo (éste más familiar). Pero si estos técnicos u otros mejores son personas serias, dudo que se comprometan a cumplir lo que Holocausto pide.
Ahora bien, si tal ultimátum aplica solamente para el Arriero, entonces estamos ante una evidencia más de lo hondo que ha calado la campaña de desprestigio sistemático que recae sobre este técnico, impulsada desde hace ya un buen tiempo por un medio radial local y bien conocida por una parte de la afición.
Una salida más promisoria para el Once Caldas es promover su venta a un poderoso que por fortuna -a juzgar por los alardes- lo tenemos a la mano haciendo de implacable verdugo del Arriero.
Jorge O. López V.

La belleza
Señor director:

Luis Felipe Molina R., columnista de La Patria, es un pensador profundo. Recientemente escribió: “la belleza no es eliminación, es relación; no es homogeneidad, sino tensión armónica y siempre será experiencia viva”. Dice que “Platón no entendía lo bello como superficie impecable sino como participación en una armonía más profunda. Kant propuso que lo bello surge de un libre juego entre imaginación y entendimiento”.
Podemos complementar estos conceptos con la filosofía escolástica, según la cual la belleza es el esplendor de las partes proporcionadas, el esplendor de la proporción.
Aristóteles y Santo Tomás de Aquino sostienen que la belleza es uno de los atributos trascendentales del ser. Todo ente es bello, en alguna medida. Los otros trascendentales son la unidad, la verdad y la bondad.
Padre Jaime P.