El apoyo moral y psicológico
Señor director:
En la cotidianidad de la vida surgen momentos en los que el ser humano se siente sucumbir, muchas veces por diversas circunstancias, bien sea por caídas, errores de la misma naturaleza o sea contrarias a su voluntad. De ahí la importancia de tener al lado alguien que lo retroalimente, lo acompañe en esos instantes que nos hacen estremecer, prevalece la familia, también existen amigos o amigas. Para levantar anímicamente a una persona es necesario escucharlo, dejar que se desahogue; si llora, que llore cuantas veces quiera que eso ayuda a limpiar el alma para luego darle apoyo moral y psicológico. Evitar en lo posible hacer reproches o culpabilizar de lo ocurrido si dependió de él o ella. De ese modo cuando llegue la calma, se sentirán revitalizados, valorando intensamente el apoyo dado y es así como fortalecerá su autoestima.
Actuar así, sobre todo en la infancia y la adolescencia, que son etapas de trascendental connotabilidad, sin abandonar obviamente la adultez, ya que en todos habita un niño interior y el grado de sensibilidad es más fuerte en unas personas. Cuando los hijos en su crianza son inseguros, inestables, rebeldes, sin ganas de vivir y sin motivaciones, eso se debe a la carencia de afecto, de comprensión y de estar pendiente de sus necesidades básicas; siendo apáticos e irresponsables, como dejar de formarlos para que se enfrenten ante el mundo que los rodea.
Álvaro Alzate Ussma
Apoyo y solidaridad con la familia Orrego Arboleda
Señores LA PATRIA
En estos momentos de reinado y abuso de las redes sociales es bastante fácil denigrar de cualquier persona, exponerlo públicamente, aun sin pruebas y más aun muchísimos son los que simplemente replican lo que se publica sin contrastar y verificar las fuentes, he ahí lo peligroso, porque después del rumor, viene la calumnia y el descrédito y facilísimo se acaba con la reputación de cualquier persona y se destruyen familias enteras.
Me afecta en lo personal esta noticia dado que conozco desde hace muchos años a la familia Orrego Arboleda, de hecho uno de mis mejores amigos es Robin -el padre de Ricardo- y conociéndolo incluso desde niño, no puedo dar crédito a estas afirmaciones, que no dudo, esconden una mala intención, pues la formación y los valores inculcados por esos padres a sus hijos fue fundamentada en el respeto absoluto por la integridad ajena y los límites personales, y siendo yo sabedor de primera mano de la integridad y verticalidad de ese padre y de la personalidad amable y abierta de Ricardo, no dudo en brindarles mi apoyo y solidaridad en momentos en los que la supuesta “solidaridad con la víctimas” , opaca la de la contraparte.
Alejandro Giraldo Cuartas