Alianza del sector público y privado
Señor director:
Cuando se entra a un supermercado o tienda en Colombia lo primero que vemos es que todos los estantes están plenos de productos muy indispensables para preparar las familias en casa desayunos y comidas. Lo importante es que todos los productos son elaborados por la empresa privada, no hay allí ningún rastro del Estado como productor. Es claro que lo que hace el Estado es brindar atmósferas estimuladoras e incentivantes para que los empresarios se animen a crear empresas, librándolos además de anticívicos que los puedan extorsionar o secuestrar. Hasta aquí hemos llegado a conocer dos primordiales funciones de un gobierno central dentro de una república. Sí esas funciones no se cumplen en abundancia periclitan los países. Es evidente en el escrito, el papel tan importante y crucial que cumple el sector privado dentro de la economía. Al sector público le corresponde la función de expandirlo y brindarle excelencia con el orden público. Hay que decir que en nuestro país siempre ha existido una alianza público-privada, que no debe desmontarse porque lo que encontraremos al final es un caos muy bien organizado. Rogelio Vallejo Obando
Por qué mueren tantos
Señor director:
No hemos podido entender con claridad, pero creemos que alguien nos debe responder a la pregunta principal del presente comentario: ¿por qué en Manizales mueren a diario tantísimas personas? Es que si uno abre las páginas del periódico cualquier día de la semana se encuentra un listado de desaparecidos realmente sorprendente. Y viene en seguida el interrogante: ¿por qué y de qué muere nuestra gente aquí? Luego repetimos para nosotros: preguntémosle a la red hospitalaria, al respetable cuerpo médico, a quienes manejan el sistema funeral; en fin, a cualquiera que científicamente sepa algo sobre el tema, incluida además la parte farmacéutica y las EPS e IPS regionales. Debe haber una respuesta seria y contundente porque no nos pueden salir con el cuento de que es que ya estamos demasiado viejos y que qué más podemos esperar. Bernardo Molina Marulanda
Alianza del sector público y privado
Señor director:
Cuando se entra a un supermercado o tienda en Colombia lo primero que vemos es que todos los estantes están plenos de productos muy indispensables para preparar las familias en casa desayunos y comidas. Lo importante es que todos los productos son elaborados por la empresa privada, no hay allí ningún rastro del Estado como productor. Es claro que lo que hace el Estado es brindar atmósferas estimuladoras e incentivantes para que los empresarios se animen a crear empresas, librándolos además de anticívicos que los puedan extorsionar o secuestrar. Hasta aquí hemos llegado a conocer dos primordiales funciones de un gobierno central dentro de una república. Sí esas funciones no se cumplen en abundancia periclitan los países. Es evidente en el escrito, el papel tan importante y crucial que cumple el sector privado dentro de la economía. Al sector público le corresponde la función de expandirlo y brindarle excelencia con el orden público. Hay que decir que en nuestro país siempre ha existido una alianza público-privada, que no debe desmontarse porque lo que encontraremos al final es un caos muy bien organizado. Rogelio Vallejo Obando
Por qué mueren tantos
Señor director:
No hemos podido entender con claridad, pero creemos que alguien nos debe responder a la pregunta principal del presente comentario: ¿por qué en Manizales mueren a diario tantísimas personas? Es que si uno abre las páginas del periódico cualquier día de la semana se encuentra un listado de desaparecidos realmente sorprendente. Y viene en seguida el interrogante: ¿por qué y de qué muere nuestra gente aquí? Luego repetimos para nosotros: preguntémosle a la red hospitalaria, al respetable cuerpo médico, a quienes manejan el sistema funeral; en fin, a cualquiera que científicamente sepa algo sobre el tema, incluida además la parte farmacéutica y las EPS e IPS regionales. Debe haber una respuesta seria y contundente porque no nos pueden salir con el cuento de que es que ya estamos demasiado viejos y que qué más podemos esperar. Bernardo Molina Marulanda