Entre el mito de la maternidad
y la banalización de la violencia
Señor director:
Desde la Fundación Milagro de Abril y la comunidad Mujeres con Ideales celebramos los espacios de reflexión de este diario. Sin embargo, tras analizar la columna “El gran desafío de las madres contemporáneas” (publicada hace nueve meses) y la caricatura “VIP” (del 9 de febrero, que alude a la red de Jeffrey Epstein) sugerimos un cambio urgente hacia enfoques de derechos y equidad de género.
Aunque la columna describe las cargas de la maternidad, no aborda las causas estructurales. No se trata solo de percepciones individuales, sino de dinámicas históricas de poder que han ubicado a las mujeres en posiciones de sobrecarga, desigualdad, discriminación e invisibilización. Según el DANE, la jefatura femenina alcanza el 46% de los hogares colombianos. Al presentar el cuidado como una responsabilidad “natural” de la mujer, se refuerzan estereotipos que ignoran la necesidad de una paternidad activa y la corresponsabilidad del estado. La realidad es clara: las mujeres dedican más de 7 horas diarias al trabajo de cuidado no remunerado, frente a escasas 3 horas de los hombres. Además, la brecha de desempleo (15,8% en mujeres vs. 8,6% en hombres a inicios del 2025) demuestra que “querer es poder” es insuficiente sin estructuras de apoyo. El cuidado es una responsabilidad colectiva, no una carga inherente al género.
Por otro lado, en relación a la caricatura de Hómez, invitamos a reflexionar sobre la corresponsabilidad ética del humor. Trivializar figuras asociadas a la explotación sexual como estrategia satírica resulta revictimizante para sobrevivientes de violencias basadas en género, quienes pueden sentir que su historia es reducida a una expectativa social que exige fortaleza silenciosa sin reconocer sus derechos.
Los medios no solo informan, modelan percepciones; usar el abuso sistemático como recurso humorístico normaliza dinámicas de poder que la sociedad busca erradicar.
Incorporar un enfoque de derechos y de género no limita la creatividad ni la crítica, lo que se busca es un periodismo que reconozca que la equidad no es un ideal abstracto, sino una condición para el bienestar colectivo que amplía la mirada y contribuye a una sociedad más consciente, equitativa y respetuosa con la dignidad humana.
Angela María Salazar Arias, lideresa social
Llamado a la cultura vial
Señor director:
Manizales, ciudad referente y cultural de América. Pero ¿realmente tenemos esa cultura? ¿Dónde está la cultura vial? No respetamos los pasos de cebra, no respetamos los andenes, no respetamos al peatón ni a la persona mayor que necesita cruzar una calle o una avenida. Pero hago énfasis en la falta de cultura vial. En otros países es prohibido usar el claxon o pitar cerca a lugares de reposo, clínicas, hospitales o centros médicos. A diario veo esta película junto a la Clínica de La Presentación; carros, taxis, motos, busetas, todos pitando a la vez, formando un caos acústico. No entendemos que en estos lugares no se debe pitar, hay gente en recuperación, recién operada, necesitando descansar. Por favor, respetemos estos lugares, no usemos el pito, seamos pacientes, respetuosos y culturales.
Julio Latorre