Colombia debe jugar ajedrez con la economía
Señor director:
Colombia puede ponerse a jugar parqués con su economía, que eso es lo que se hace con los fundamentalismos ambientales.
Es claro que hay
que ponerle ojo al calentamiento global y otros desarreglos pero es que Colombia en ese asunto no es grande aportante, Viene con precisión inteligente y sabia afirmación del Diario LA PATRIA en su editorial del 30 de noviembre, cuando expresa que “Cuando países como el Reino Unido, Noruega y Estados Unidos han tenido que retroceder en decisiones ante el dilema de los combustibles fósiles y las energías renovables, Colombia no puede quedarse sola sacrificando sus finanzas más importantes. Además, de esa manera se estarían expulsando inversionistas que de todos modos encontrarían en otros lugares de América Latina o el mundo la manera de impulsar sus negocios, solo por cuenta del idealismo de dejar enterradas las inmensas reservas energéticas con las que cuenta Colombia.
Sin duda, hay que seguir impulsando la lucha contra el cambio climático, pero en esa misión también se requiere una alta dosis de realismo”.
Es claro que sí nos ponemos a manosear la economía con medidas radicales para hacerle frente a la crisis ambiental, le vamos a provocar el efecto dominó. Una empresa como Ecopetrol tiene que conducirse con sobriedad y respeto porque es una poderosa gallinita de los huevos de oro, No le podemos mandar el lobo para que haga “sancocho” la economía. Es de esperar que el presidente Petro lea con cuidado el valioso Editorial, que le dará muchas luces.
Rogelio Vallejo Obando
“Soldado avisado no muere en guerra”
Señor director:
El cambio acelerado ya no es sorpresa, pero este que viene, sí sacará a más de uno de su zona de confort, creando una de las migraciones vocacionales más grandes de la historia.
A inicios de la década pasada, se empezaban a vislumbrar los efectos escalables de investigación en análisis de imágenes, inteligencia artificial y automatización industrial. Han pasado no muchos años, y la automatización está casi al alcance de cualquier empresa, el análisis de información se ha vuelto tarea básica en las compañías de todas las envergaduras y el valor agregado cada vez cobra más protagonismo en las estrategias exitosas empresariales, en lugar del uso autoritario, repetitivo e indiscriminado del tiempo de los trabajadores.
Con la automatización, se han empezado a transformar algunos servicios y productos, sin embargo, la penetración de la misma es diferente entre los sectores comerciales. La automatización, vista cómo revolución, es semejante a la originada por la estandarización en el siglo pasado, cuando la era industrial empezó a tomar el protagonismo económico. Hoteles, restaurantes, transporte, agro, Son algunos de los sectores que están empezando a mostrar una alta tasa de automatización nunca antes vista, dónde en países como Japón ya se cuenta con hoteles totalmente manejados por robots o donde la cantidad de robots en una fábrica triplica a la de seres humanos.
Y es aquí cuando llega la pregunta: ¿qué pasa con esa fuerza laboral humana? ¿Cuál será el nuevo significado del trabajo si todo estará automatizado? ¿Qué haremos con esas sagradas 8 horas diarias de nuestro tiempo que entregamos a cambio de más tiempo y energía representado en billetes con “valor”?
¡Atención! La década por la que estamos pasando ha representado retos muy interesantes para la civilización humana: COVID 19, escasez de semiconductores, guerras, sobrepoblación, contaminación, entre otros. Retos que obligan a todos a tomar acción, y es por ello que se está gestando estrategias gubernamentales y corporativas para dar respuesta oportuna y eficaz, ¿pero realmente responden a las preguntas mencionadas anteriormente?
Remitiendo a un sector que por mi experiencia puedo conocer un poco más que los otros: el automotriz o transporte, hay toda una problemática ambiental generada por la contaminación de los autos y esto obliga a que la mayoría de empresas estén migrando fuertemente al uso de energía eléctrica como insumo básico para la automoción. Pero es cierto también que estás estrategias de electrificación también van acompañadas de planes de automatización de la conducción, que seguro desplazaran más de un “buñuelo” en las carreteras de nuestro país.
Vemos pues dos temas llamativos en este relato, que es la electrificación y automatización del transporte cómo cambios acelerados que están sucediendo -en solo una o máximo dos décadas. Y la cuestión aquí, es: ¿qué está haciendo Colombia ante semejante cambio de paradigmas?
Ahora hablemos de la automatización del transporte, la cual, tardará más en venir que la electrificación, pero no será mucho el tiempo en que los conductores sean reemplazados por inteligencias artificiales que procesan imágenes y señales. Y el modelo de negoció será que alguien pueda comprar un carro, decirle que lo lleve al trabajo y en lugar de estar estacionado, que haga carreras como Uber -ya no habrá conductor para linchar. Colombia tiene un gremio de transporte muy fuerte, en el cual se ocupan más de 1,5 millones de personas (DANE 2019), con la llegada de los carros autónomos, ¿qué pasará con todos ellos y la economía que se mueve a su alrededor? ¿Cuál es el plan del gobierno? ¿Cuál es el plan de los ciudadanos, de las instituciones? Claramente, el sector del transporte debe empezar a capacitarse, por ahí estará la respuesta al futuro, si es que no estamos ya tarde.
Todas las anteriores aproximaciones superficiales al futuro del transporte eléctrico y autónomo, nos deja con el amargo sabor de qué pasará con 4% de los colombianos que podrían no tener un futuro claro en los siguientes años. La buena nueva es que siempre que hay un salto tecnológico se crean más trabajos como diría Oppenheimer en su libro “Sálvese quien pueda”.
Una discusión profunda y variada necesitaría más páginas, pero dejó este abre bocas por aquí para futuras reflexiones, despertar interés y conciencia en un cambio que se puede ver cómo una oportunidad o como una crisis, y feliz de conversar con los interesados sobre este tema en un futuro
Ricardo Arcila Vélez
Señorita y joven de hoy, ¿fuman?, mala cosa
Señor director:
¿Por qué fumo? Difícil saberlo. ¿Por familia, por causa social, por causa social y otras…? Realmente, tanto usted amable lector. Como yo, si fumamos es a causa de una circunstancia; y a la
hora de la verdad se es víctima porque si o porque no. Son muchos los estudios que se han hecho para erradicar tan grave mal; y las campañas no han sido pocas. El hecho es que las víctimas son por millones según las estadísticas.
Estimada señorita y joven, a quienes principalmente va este artículo, lo grave es la adicción que
causa; si no la hubiera, no habría mayor problema tanto en esto como en los demás vicios.
Pero no nos quedemos en estas consideraciones; pensemos en la estrategia a tomar para
liberarnos de tan grave mal. Para usted niña o joven que apenas se inician, tenemos las de ganar; basta querer si logran convencerse de los beneficios que trae el no fumar.
Si pensamos un solo instante en que somos capaces, estamos salvados.
Alimenta la idea, empuña la mano, mírate a un espejo, frunce el ceño, aprieta los labios y di: - Soy capaz de dejar el cigarrillo, - No fumaré más…, - Seré capaz de un día sin fumar. - Adiós al cigarrillo…etc., etc. Este es un camino y un buen método; ¿por qué no ensayarlo?
Ahora bien, no sobran consideraciones como éstas:
1. El mal tan grande que causa el vicio del cigarrillo (cáncer a no dudarlo, ataque grave a los
pulmones…)
2. La adicción en la sangre que lleva a una dependencia, de la cual, muchas veces, se llega a
maldecir.
3. Una costumbre social que, si en ocasiones nos enorgullece, en la mayoría nos esclaviza
4. Un acto social, que la mayoría de las veces, ni sabemos explicarnos por qué ni el cómo lo
adquirimos.
5. Un vicio que perjudica la economía; y la toca gravemente cuando la salud tiene que ver.
Conclusión. Jóvenes amigos y ciudadanos en general, quise tocar este punto o tema porque es un mal muy nuestro. Si en algo los ha hecho reflexionar, me doy por bien servido.
Ernesto Quintero Gil
Más fácil muertos que vivos
Señor director:
37 años de Armero. Con base en el libro “Avalancha sobre Armero” del periodista Javier Darío Restrepo realizó este escrito. El gobernador de Caldas, en marzo, solicitó ayuda a la embajada de Suiza. A los 10 días llegaron a Manizales John Tromblin (ONU), Dieter Mayer, sismólogo suizo, Jean Jacques Wagner, geólogo francés y Bruno Martinelli (comité Suizo). Visitaron el volcán y concluyeron: “Existe un riesgo elevado de erupción y continuará mientras sigan los sismos. La actividad es anormal y precursora de una erupción de magnitud”. Este informe quedó secreto para evitar pánico.
Tromblin contactó al científico japonés Michio Hashizume (UNESCO) y le contó lo hallado en el volcán. Este se comunicó con instituto vulcanológico de Islandia y éste con el instituto Geofísico del Ecuador, Costa Rica y México. Se ofreció al gobierno colombiano un equipo técnico humano que sólo pedía recursos para su viaje a Manizales. El vulcanólogo Minard Hall del Ecuador no esperó, llegó y estudió el volcán por 4 días: “Hay señales de nueva actividad volcánica. Debe haber monitoreo permanente del volcán y plan de mitigación según el riesgo”.
Michio también logró que EE.UU. ofreciera ayuda a Colombia. El científico italiano Martinelli, en marzo, indicó la necesidad de una estación fija para el estudio del volcán. Regresó en agosto, se dio cuenta que ninguna recomendación había sido tenida en cuenta. Con rabia se iba a devolver, pero surgió una ceremonia para condecorarlo. Científicos de Islandia, París, Costa Rica, EE.UU. y Ecuador se ofrecieron; el gobierno colombiano nada.
Esto se mantuvo en secreto para evitar alarma pública. Sept. 17.1985, Ministerio de minas: hubo reunión de miembros de entidades de prevención de desastres. El jesuita Rafael Goberna (instituto geofísico los Andes), recordó las 2 erupciones anteriores, 1595-1845: “gran avalancha por erupción y recalentamiento de la capa de nieve. Un inmenso torrente de lodo espeso llega al cauce del Lagunilla, cubre y arrasa árboles, casas, sepulta hombres y animales. Todo esto en especial por la parte oriental del páramo”.
El director (Defensa civil Caldas) Guillermo de la cruz Amaya se unió al clamor del jesuita. Mostró video de lo que se hizo con la erupción del Santa Helena – Washington: evacuación a tiempo de modo que cuando hubo la erupción, de 30.000 personas murieron 70. Pero volvió a primar “más miedo a la explosión de pánico popular que a la del volcán”. Los representantes de Caldas, Hernando Arango Monedero y Jaime Ramírez Rojas, sept 24., citaron ministros al Congreso y les argumentaron lo pronto de una gran tragedia. Nada se hizo. Criminal negligencia.
Alirio de los Ríos Flórez
Ya no hay día...
Señor director:
Ya no hay día en que no tengamos una infeliz noticia sobre la administración municipal y nuestro alcalde: que los innumerables atrasos y las pueriles disculpas del bulevar de la 48, que el intercambiador de Los Cedros que no avanza, que los errores en la planeación del coliseo multipropósito que dejarán a Manizales por fuera de los juegos del 2023, que la ciudad está llena de huecos, que las graves denuncias del señor Espejo, que se abrieron investigaciones de la Procuraduría, que la cicloruta de la avenida es un despropósito.....y ahora el desaguisado (lindo nombre para una embarrada) del flamante acuerdo con Liberland, una finca con pretensiones de Estado, que convirtió a Manizales en el hazmereir nacional.
Leo siempre a Tite Pava y me parecía que exageraba en los adjetivos con que se refiere al alcalde. He llegado a la convicción de que se queda corto. ¿Qué nos pasa en Manizales?
Pablo Medina Jaramillo
Manzanares, centro turístico religioso
Señor director:
Está considerado como factor de desarrollo económico de las regiones, la llamada industria sin chimenea, como suelen recomendarlo personas expertas en esta materia, sobre todo en pueblos y ciudades, que cuentan con recursos naturales y de infraestructura, dignos de ser visitados por personas amigas de viajar en busca de lugares de atracción que los lleve a visitar lugares que sus intereses les atraen. El municipio de Manzanares cuenta con variados recursos, que merecen ser tenidos en cuenta, para quienes programan viajes turísticos; pero desafortunadamente, el pueblo carece de una oficina de turismo que promocione estos lugares. Valiéndome de este importante medio de comunicación, he tomado esa vocería, que en algo ha servido, pero que no llega al logro de los propósitos deseados. En este comentario, quiero recalcar sobre la necesidad de que el Concejo y la Alcaldía, incluyan en el presupuesto municipal una partida para publicitar, a todo nivel, los recursos que este territorio tiene para ofrecerles a quienes lo visiten.
Primeramente, está la emblemática basílica San Antonio de Padua, construida con el propósito de que fuera catedral, sede de la diócesis del Oriente Caldense, es una bella obra de estilos Románico, Republicano y con elementos modernistas, toda persona que la visita queda sorprendida al verse frente a la belleza de sus artísticos vitrales, sus históricas imágenes, entre las cuales se destacan el retablo del Niño Jesús de Praga, llevado a Manzanares, desde la ciudad de la República Checa. De esta imagen, réplica auténtica de la que se venera en Praga; solo existen en el mundo dos, una de ellas en Canadá y la de Manzanares, el santuario donde se venera la original, solo ceden estas réplicas, para ser llevadas a basílicas, en el almacén adjunto a ese templo, venden muchas copias, pero sin el valor artístico y religioso, que hacen de tanto interés religioso, la existente en Manzanares. También se cuenta con la foto certificada, en tamaño natural, de la Virgen de Guadalupe, llegada desde la ciudad de México y donada por un devoto a nuestra basílica. En uno de los costados del templo está la imagen del Señor de los Milagros de Buga. Como existe un hermanamiento entre las ciudades de Manzanares, ciudad Real de España y Manzanares, Colombia; el pueblo español, envió un cuadro con la imagen del Señor del Perdón, que es patrono de esa ciudad y que fue bendecida y entronizada, por el obispo de La Dorada-Guaduas, el 21 de octubre, del presente año.
Caso aparte es digno de mencionarse, el obsequio que los sacerdotes capuchinos de la ciudad de Padua (Italia) hicieron de una reliquia corpórea (Un hueso extraído del esqueleto de San Antonio), a la basílica, con la respectiva certificación de autenticidad. Gracias a gestiones realizadas por el obispo de la diócesis y por el ilustre párroco - rector de la basílica, sacerdote y doctor, Martín Emilio Ortega, este privilegiado pueblo Caldense, fue favorecido con esta donación. Por exigencia de las autoridades, que tienen bajo la custodia las reliquias de San Antonio en Padua; fue necesario que el sacerdote rector de la basílica, se presentara a recibirla, en solemne acto, hasta la ciudad italiana. Este levita, presenció, cuando se extrajo de los restos mortales, del santo más milagroso de la Iglesia Católica, parte de su venerable esqueleto, la depositaran en un cofre de plata, para luego sellarla, posteriormente le hicieron entrega al padre Ortega, quien, al llegar con ella a Manzanares, fue recibido por monseñor Hency Martínez y el clero, en pleno, de la diócesis. El templo parroquial de Manzanares es hoy Basílica menor y Santuario de San Antonio de Padua. Dejaré para otra ocasión referirme a los lugares naturales y a los eventos que, cada año, se realizan en este municipio, que lo hacen atractivo para los visitantes.
Fabio Ramírez Ramírez
Mínima autocrítica
Señor director:
Qué triste para los hinchas del Once Caldas ver como, por séptima vez consecutiva, nos quedamos por fuera de los cuadrangulares finales, con un equipo que al inicio nos ilusionó, como en otros torneos, pero que al final se quedó por fuera, por la mediocridad de sus jugadores y especialmente por la incapacidad de su técnico.
Es difícil encontrar en el país una afición más fiel que la del Once Caldas, con un promedio de asistencia que no se compadece con el rendimiento del equipo y que a pesar de ello, jugadores y técnico manifiestan que no se sienten apoyados. De los jugadores, muy poco para rescatar, solo Chaux, Torijano, Riquett, Dannovi Quiñonez (aunque poco lo tuvo en cuenta el técnico) y un poco la recuperación de Ayron del Valle; de resto, nada. Y qué decir del técnico, que no transmite nada, pero nada; un fútbol anodino, cicatero, maluco de ver, de oriente a occidente y de norte a sur; pareciera que no saben que la portería está adelante y que este jueguito es a hacer goles al frente.
A quién le cabe en la cabeza, en el partido definitivo con Santa Fe, perdiendo 2 a 1, minuto 90, entrar dos defensas (Camilo Mancilla y David Murillo) y nos remata diciendo que para él no es un fracaso. Entonces ¿qué es fracaso? Para un equipo con la historia reciente del Once Caldas, es una pena el rendimiento deportivo, además en un fútbol tan mediocre como lo es el fútbol colombiano.
Hasta finalmente me pareció mejor que no clasificaran, porque de alguna manera se tendrá que hacer un revulsivo, empezando por la salida del técnico. El 31 de octubre, “el día de las brujas”, me tope en la calle con un grupo de zombies y les pregunte de que estaban disfrazados… al unísono me contestaron “de hinchas del Once Caldas”… así quedamos.
Calos Alberto Villegas Isaza
Escribir: ciencia y arte
Señor director:
Hace poco, en este espacio periodístico, alguien anotó que hay corresponsales y columnistas sabedores de lo que escriben pero que no lo son tanto para expresarlo correctamente porque les falta la pericia o la preparación para lograrlo. En efecto, la gramática es ciencia, y la literatura arte, arte que supone ciencia, arte cimentado sobre ciencia, sobre conocimiento. Parafraseando al de Aquino, a Santo Tomás, digamos que la ciencia es “recta ratio scibilium”, capacidad para saber, y el arte es “recta ratio agibilium”, capacidad para hacer.
En este orden de ideas, otro amigo -que también se asoma, y con frecuencia, a Voz del Lector- explica el porqué de lo siguiente: en Papel Salmón salen más comentarios de novelas que de poesía. Sostiene, en efecto, que la novela cuenta con más adeptos y adictos que el arte poética (o poético), y concluye observando con acierto que la poesía es la quintaesencia de la literatura.
Atentamente,
Don Cecilio Rojas
“Soldado avisado no muere en guerra”
Señor director:
El cambio acelerado ya no es sorpresa, pero este que viene, sí sacará a más de uno de su zona de confort, creando una de las migraciones vocacionales más grandes de la historia.
A inicios de la década pasada, se empezaban a vislumbrar los efectos escalables de investigación en análisis de imágenes, inteligencia artificial y automatización industrial. Han pasado no muchos años, y la automatización está casi al alcance de cualquier empresa, el análisis de información se ha vuelto tarea básica en las compañías de todas las envergaduras y el valor agregado cada vez cobra más protagonismo en las estrategias exitosas empresariales, en lugar del uso autoritario, repetitivo e indiscriminado del tiempo de los trabajadores.
Con la automatización, se han empezado a transformar algunos servicios y productos, sin embargo, la penetración de la misma es diferente entre los sectores comerciales. La automatización, vista cómo revolución, es semejante a la originada por la estandarización en el siglo pasado, cuando la era industrial empezó a tomar el protagonismo económico.
Hoteles, restaurantes, transporte, agro, Son algunos de los sectores que están empezando a mostrar una alta tasa de automatización nunca antes vista, dónde en países como Japón ya se cuenta con hoteles totalmente manejados por robots o donde la cantidad de robots en una fábrica triplica a la de seres humanos.
Y es aquí cuando llega la pregunta: ¿qué pasa con esa fuerza laboral humana? ¿Cuál será el nuevo significado del trabajo si todo estará automatizado? ¿Qué haremos con esas sagradas 8 horas diarias de nuestro tiempo que entregamos a cambio de más tiempo y energía representado en billetes con “valor”?
¡Atención! La década por la que estamos pasando ha representado retos muy interesantes para la civilización humana: COVID 19, escasez de semiconductores, guerras, sobrepoblación, contaminación, entre otros. Retos que obligan a todos a tomar acción, y es por ello que se está gestando estrategias gubernamentales y corporativas para dar respuesta oportuna y eficaz, ¿pero realmente responden a las preguntas mencionadas anteriormente?
Remitiendo a un sector que por mi experiencia puedo conocer un poco más que los otros: el automotriz o transporte, hay toda una problemática ambiental generada por la contaminación de los autos y esto obliga a que la mayoría de empresas estén migrando fuertemente al uso de energía eléctrica como insumo básico para la automoción. Pero es cierto también que estás estrategias de electrificación también van acompañadas de planes de automatización de la conducción, que seguro desplazaran más de un “buñuelo” en las carreteras de nuestro país.
Vemos pues dos temas llamativos en este relato, que es la electrificación y automatización del transporte cómo cambios acelerados que están sucediendo -en solo una o máximo dos décadas. Y la cuestión aquí, es: ¿qué está haciendo Colombia ante semejante cambio de paradigmas?
Ahora hablemos de la automatización del transporte, la cual, tardará más en venir que la electrificación, pero no será mucho el tiempo en que los conductores sean reemplazados por inteligencias artificiales que procesan imágenes y señales. Y el modelo de negoció será que alguien pueda comprar un carro, decirle que lo lleve al trabajo y en lugar de estar estacionado, que haga carreras como Uber -ya no habrá conductor para linchar. Colombia tiene un gremio de transporte muy fuerte, en el cual se ocupan más de 1,5 millones de personas (DANE 2019), con la llegada de los carros autónomos, ¿qué pasará con todos ellos y la economía que se mueve a su alrededor? ¿Cuál es el plan del gobierno? ¿Cuál es el plan de los ciudadanos, de las instituciones? Claramente, el sector del transporte debe empezar a capacitarse, por ahí estará la respuesta al futuro, si es que no estamos ya tarde.
Todas las anteriores aproximaciones superficiales al futuro del transporte eléctrico y autónomo, nos deja con el amargo sabor de qué pasará con 4% de los colombianos que podrían no tener un futuro claro en los siguientes años. La buena nueva es que siempre que hay un salto tecnológico se crean más trabajos como diría Oppenheimer en su libro “Sálvese quien pueda”.
Una discusión profunda y variada necesitaría más páginas, pero dejó este abre bocas por aquí para futuras reflexiones, despertar interés y conciencia en un cambio que se puede ver cómo una oportunidad o como una crisis, y feliz de conversar con los interesados sobre este tema en un futuro
Ricardo Arcila Vélez
Mínima autocrítica
Señor director:
Qué triste para los hinchas del Once Caldas ver como, por séptima vez consecutiva, nos quedamos por fuera de los cuadrangulares finales, con un equipo que al inicio nos ilusionó, como en otros torneos, pero que al final se quedó por fuera, por la mediocridad de sus jugadores y especialmente por la incapacidad de su técnico.
Es difícil encontrar en el país una afición más fiel que la del Once Caldas, con un promedio de asistencia que no se compadece con el rendimiento del equipo y que a pesar de ello, jugadores y técnico manifiestan que no se sienten apoyados. De los jugadores, muy poco para rescatar, solo Chaux, Torijano, Riquett, Dannovi Quiñonez (aunque poco lo tuvo en cuenta el técnico) y un poco la recuperación de Ayron del Valle; de resto, nada. Y qué decir del técnico, que no transmite nada, pero nada; un fútbol anodino, cicatero, maluco de ver, de oriente a occidente y de norte a sur; pareciera que no saben que la portería está adelante y que este jueguito es a hacer goles al frente.
A quién le cabe en la cabeza, en el partido definitivo con Santa Fe, perdiendo 2 a 1, minuto 90, entrar dos defensas (Camilo Mancilla y David Murillo) y nos remata diciendo que para él no es un fracaso. Entonces ¿qué es fracaso? Para un equipo con la historia reciente del Once Caldas, es una pena el rendimiento deportivo, además en un fútbol tan mediocre como lo es el fútbol colombiano.
Hasta finalmente me pareció mejor que no clasificaran, porque de alguna manera se tendrá que hacer un revulsivo, empezando por la salida del técnico. El 31 de octubre, “el día de las brujas”, me tope en la calle con un grupo de zombies y les pregunte de que estaban disfrazados… al unísono me contestaron “de hinchas del Once Caldas”… así quedamos.
Carlos Alberto Villegas Isaza
¿Por qué migrar hacia las energías limpias?
Señor director:
El pasado 6 de octubre se realizó en mi institución educativa una actividad pedagógica llamada “La muestra científica”. Los estudiantes socializaron sus proyectos, algunos con cierto grado de invención, y llamó la atención que el 30 % de estos se focalizaran en energías alternativas.
El discurso estudiantil se centró en la necesidad de dejar atrás los combustibles carburados y migrar a otras fuentes no contaminantes de energía para detener el deterioro ambiental y el calentamiento global. El pensamiento ecológico de los jóvenes, heredado de la escuela, está haciendo carrera y coincide con el llamado a la reflexión de algunos líderes mundiales de países que han tomado la delantera y comenzaron a recorrer el camino de migración a energías limpias. De hecho, algunos países europeos han legislado para que a partir del 2030 se prohíban los vehículos que utilizan gasolina.
Las empresas de Elon Musk en los Estados Unidos tienen el mismo propósito. Tesla ensambla carros movidos por energía solar mientras que Solarcity suministra la recarga de sus baterías. Además, hoy se encuentran en el mercado paneles solares desde los más pequeños para cargar un celular hasta los grandes que cubren las necesidades energéticas de un edificio de apartamentos. La creciente utilización de la energía eólica, química y térmica está recorriendo el mismo camino.
El mundo está viviendo un rediseño en la matriz energética debido a la preocupación por el cambio climático. Por eso, los países que han alertado sobre el inminente riesgo para la salud del planeta y la supervivencia de la humanidad han hecho una lectura ambiental y económica acertada, y comienzan a legislar al respecto. La incursión en la utilización de energías limpias reducirá la emisión de gases de efecto invernadero y parará el calentamiento global.
Por otra parte, las regiones que con cortinas de humo pretenden continuar con la explotación y comercialización del crudo, de la cual depende su estructura productiva y económica, se verán enfrentadas a dos grandes problemas. Primero, los recursos energéticos fósiles serán menos demandados y entonces sus reservas de petróleo empacados en barriles no tendrán compradores. Y segundo, los hidrocarburos y el carbón son recursos naturales no renovables, y esto significa que en un futuro no muy lejano se agotarán.
En conclusión, los países que se suban al bus del futuro energético serán los ganadores y a ellos, los que no viajan, tendrán que rendirles cuentas.
Orlando Salgado Ramírez
Simón Bolívar, mítico
Señor director:
Se han escrito sobre Simón Bolívar cualquier cantidad de páginas; seguidores y contradictores se trenzan históricamente en ‘batallas’ –tal vez como la de Boyacá- que dejan títeres sin cabeza en torno de un hombre casi mítico. Leyendo al escritor caldense Adalberto Agudelo Duque que ha publicado el libro “Simón Bolívar, la más grande mentira de la historia”, (2020), donde se ocupa de situaciones non santas de don Simón, me anima a agregar algunas reflexiones que contribuyen al debate en torno al caraqueño.
Cualquier párrafo del libro del autor mencionado puede ser objeto de análisis, de la página 54: Lucas Ochoa, el personaje de Fernando González, describe así al amo de San Mateo: ‘…los órganos genitales pequeños, los testículos duros y los cordones de que penden cortos. Así es su excelencia pues hoy nos bañamos juntos en el rio…’ ¿Era Bolívar hermafrodita como se describe en los documentos dedicados al síndrome de Klinefelter? Renglones adelante: “El monumento de Rodrigo Arenas Betancur, en la plaza principal de la ciudad de Manizales, es todo un discurso: el escultor supo aunar los conceptos de hermafroditismo y locura en la alegoría de Simón Bolívar: la gorguera del cóndor es privativa de las hembras”. Finalizando la página escribe “… y describen la disforia de género o intersexualidad”.
El concepto de hermafrodita está mal usado, pues en los seres humanos no existe el hermafroditismo, éste corresponde a otros organismos, y, que stricto sensu como decía ‘mi maestro’ Helí Alzate, es aquel organismo que en su proceso de reproducción puede fecundar y ser fecundado, simultáneamente, como pasa con la ameba y el caracol. Tampoco es cierto que los conceptos disforia de género e intersexualidad sean el mismo fenómeno, el primero es “la condición de inconformidad que tiene la persona con su sexo, queriendo modificarlo y lo hace realidad”, y, el segundo, la intersexualidad, es la ambigüedad en los órganos sexuales, por ejemplo un hombre que teniendo testículos desarrolla un útero y trompas de Falopio, o el de una adolescente que desarrolla un micro pene, un testículo y un ovario; a éste fenómeno se le llamaba en el pasado hermafroditismo.
Del mismo autor en La Voz del Lector de La Patria del lunes 19 de septiembre: “Simón Bolívar, el carnicero de Pasto, se tomó a sangre y fuego a Santafé de Bogotá el 18 de septiembre de 1819 poco después de la supuesta ‘batalla’ de Boyacá”. Fuerte aparte donde don Simón queda desacreditado de un plumazo. Manifiesta aquí el escritor tener un odio visceral por El Libertador, que poco contribuye al buen acontecer de las sociedades que construimos, preferimos acciones o conductas que permitan sobreponerse a las dificultades que por estos tiempos pasan. Aquí no hay apologías aduladoras, todas las personas tenemos en nuestras vivencias, situaciones que pueden reñir con los códigos de ética, tienen un cierto relativismo, y siendo de conocimiento público, se les hace juicios de valor que de alguna forma afectarán a los implicados. A manera de información el nombre completo de Bolívar era Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacio Sojo y Blanco.
“Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás, es la única”. Einstein
Rigoberto Escudero Osorio