Las fuertes lluvias de los últimos días en Manizales han generado dudas entre los ciudadanos. Aunque las autoridades nacionales y los organismos meteorológicos anuncian una temporada seca para Colombia, en varias zonas de la ciudad siguen cayendo aguaceros de gran intensidad.
El director de la Unidad de Gestión del Riesgo de Manizales, Diego Rivera Gutiérrez, explicó que el comportamiento del clima corresponde a una etapa de transición hacia el fenómeno de El Niño.
“Actualmente nos encontramos en un periodo de transición hacia una temporada de menos lluvias. Hay una probabilidad superior al 80% de que tengamos un fenómeno de El Niño”, señaló Rivera.
El funcionario indicó que el fenómeno climático comenzaría a sentirse con mayor fuerza entre julio y septiembre y podría extenderse hasta enero del próximo año. Según explicó, el aumento de temperaturas será progresivo, pero eso no significa que desaparezcan por completo las precipitaciones.
“Se van a continuar presentando precipitaciones. Indudablemente ya durante los meses de julio en adelante van a ser más prolongados los días calurosos”, afirmó.
Rivera recordó que las condiciones geográficas del Eje Cafetero favorecen la formación de lluvias incluso en temporadas de menor precipitación. En consecuencia, pueden presentarse aguaceros intensos acompañados de riesgos como deslizamientos, inundaciones y caída de árboles.
“Esas precipitaciones pueden generar afectaciones por movimientos en masa, inundaciones y otros eventos. Sin embargo, va a primar la temporada seca”, agregó.
Las autoridades también mantienen la alerta frente a otros riesgos asociados al aumento de las temperaturas, especialmente incendios forestales y posibles problemas de abastecimiento hídrico.
En redes sociales, varios ciudadanos se preguntan por qué no se almacena el agua de los aguaceros para enfrentar los meses secos. Rivera explicó que Manizales cuenta con una infraestructura estratégica de almacenamiento y distribución.
“Tenemos unas cuencas importantes que abastecen el acueducto municipal y varios tanques distribuidos en zonas estratégicas de la ciudad”, dijo.
Según la Unidad de Gestión del Riesgo, Aguas de Manizales desarrolla monitoreos permanentes y tiene activo un plan de contingencia para responder ante una eventual disminución de caudales.
“En este momento no hay ningún riesgo de desabastecimiento hídrico en el municipio de Manizales”, aseguró Rivera, aunque recomendó a la ciudadanía comenzar desde ahora a modificar hábitos de consumo de agua. Entre las recomendaciones están reducir el lavado de vehículos, tomar duchas más cortas y hacer un uso racional del recurso en hogares y fincas.
“Hay que generar un manejo responsable y evitar desperdicios, especialmente cuando entremos en la temporada plenamente seca”, manifestó.
Los organismos de gestión del riesgo también mantienen vigilancia sobre posibles emergencias derivadas de las lluvias intensas. Aunque la ciudad no reporta situaciones graves recientes, las autoridades piden no bajar la guardia debido a la variabilidad climática.
Expertos climáticos coinciden en que el comportamiento actual del tiempo responde al avance gradual de El Niño en el océano Pacífico. Las anomalías de temperatura registradas frente a las costas de Ecuador y Perú muestran un calentamiento sostenido que ya empieza a influir sobre el clima de Colombia.
Los especialistas advierten que el país podría enfrentar una reducción significativa de lluvias durante los próximos meses, además de olas de calor, presión sobre los servicios públicos y mayores riesgos para el sector agrícola y energético.
En Manizales, las autoridades reiteran que el hecho de que todavía se presenten fuertes aguaceros no contradice la llegada de la temporada seca. Al contrario, aseguran que estas variaciones son normales durante las fases de transición climática.
Recomendaciones para ahorrar agua
- Reducir el lavado de vehículos.
- Tomar duchas cortas.
- Revisar fugas en viviendas.
- Usar el agua de manera racional.
- Mantener reservas en zonas rurales.
Expertos advierten sobre impactos de El Niño
Especialistas de la Universidad Nacional señalaron que Colombia debe prepararse para un escenario de altas temperaturas, reducción de lluvias y presión sobre sectores estratégicos.
El profesor José Daniel Pabón, de la Facultad de Ciencias, afirmó que el país no debe concentrarse únicamente en discutir la intensidad del fenómeno.
“Las condiciones oceánicas ya muestran un calentamiento consistente en el Pacífico”, explicó. El experto alertó sobre posibles efectos en la salud, el abastecimiento de agua y la prestación de servicios públicos debido a las olas de calor.
Por su parte, el profesor Erasmo Alfredo Rodríguez Sandoval, del Departamento de Ingeniería Civil y Agrícola, recordó que fenómenos anteriores dejaron lecciones importantes para Colombia. “Las crisis climáticas evidenciaron vulnerabilidades en el sistema energético y en el abastecimiento de agua”, señaló.
El académico indicó que, aunque el país ha fortalecido algunos mecanismos de respaldo energético, persisten desafíos frente al costo de la energía y la vulnerabilidad social.
El profesor Eliécer Díaz Almanza insistió en que Colombia necesita políticas permanentes de adaptación climática. “El país necesita estrategias diferenciadas para cada territorio y no responder solo con medidas de corto plazo”, sostuvo.
Los expertos coincidieron en que El Niño no debe verse únicamente como una emergencia temporal, sino como una señal de la necesidad de fortalecer la planificación y la adaptación frente a eventos climáticos extremos.
* Esta información es producto de la alianza entre el periódico LA PATRIA y el Canal Regional Telecafé.
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