Las cáscaras y podas de aguacate, café y plátano podrían convertirse en una gran solución para uno de los mayores problemas de la industria mundial: la corrosión metálica.
Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales desarrolla desde hace varios años una fórmula natural capaz de disminuir el deterioro de estructuras metálicas y extender hasta el doble su tiempo de vida útil.
El proyecto se adelanta en el Centro de Desarrollo Tecnológico Innterfaz, bajo la dirección de la profesora Elisabeth Restrepo Parra, y se enfoca en la creación de “inhibidores verdes de corrosión”, recubrimientos elaborados con residuos agroindustriales que buscan reemplazar compuestos químicos altamente contaminantes.
La corrosión representa una de las principales causas de deterioro de puentes, tuberías, maquinaria y estructuras industriales. Estudios internacionales señalan que cerca del 4 % del producto interno bruto (PIB) de los países desarrollados se destina cada año al mantenimiento o reemplazo de materiales afectados por el óxido.
“El problema de muchos inhibidores tradicionales es que son sumamente tóxicos y generan afectaciones ambientales importantes. Por eso hace décadas surgió la línea de investigación en inhibidores verdes de corrosión, que busca utilizar extractos naturales y residuos agroindustriales para disminuir esos impactos”, explicó el ingeniero físico Daniel Alejandro Pineda Hernández, encargado del Área de Electroquímica en Innterfaz.

El investigador es el ingeniero físico Daniel Alejandro Pineda Hernández, encargado del Área de Electroquímica en Innterfaz, dependencia de la U. Nacional sede Manizales.
La investigación utiliza residuos generados en Caldas, como podas de aguacate, café y plátano, además de cáscaras de plátano. Estos materiales contienen polifenoles y otros compuestos antioxidantes que ayudan a reducir el deterioro de las superficies metálicas expuestas a la humedad y al oxígeno.
Uno de los principales desafíos de este tipo de tecnologías había sido lograr que los compuestos naturales permanecieran adheridos al metal durante largos periodos. Según los investigadores, el avance alcanzado en Manizales permitió superar esa limitación.
“Logramos generar unos anclajes naturales que permiten que el inhibidor se adhiera mucho mejor al metal, haciendo posible aumentar considerablemente la vida útil de las estructuras”, señaló Pineda Hernández.

La formulación desarrollada recibió el nombre de LV-1720 y nació durante una tesis doctoral apoyada por el Semillero de Investigación en Electroquímica. Actualmente el producto avanza en procesos de protección industrial y validación técnica.
Las pruebas realizadas indican que una estructura metálica diseñada inicialmente para durar 50 años podría alcanzar hasta 100 años de vida útil si se aplican estos recubrimientos naturales.
El proyecto ya superó la etapa de laboratorio y ahora se encuentra en validaciones con empresas privadas de los sectores de pinturas y metalmecánica. Parte de los ensayos incluyen pruebas en cámara salina, consideradas estándar internacional para medir el comportamiento de materiales anticorrosivos.
Para proteger el patrimonio regional
Además del impacto industrial, la tecnología también busca aportar a la conservación del patrimonio histórico. Los investigadores trabajan en nuevas aplicaciones orientadas a proteger esculturas y estructuras metálicas patrimoniales en municipios como Aguadas y Manizales.
“El objetivo es desarrollar soluciones sostenibles que se puedan aplicar tanto en la industria como en procesos de conservación patrimonial”, agregó el investigador a Unimedios.
El trabajo científico comenzó hace varios años con investigaciones de pregrado y posteriormente avanzó en estudios de maestría y doctorado. Hoy estudiantes de diferentes niveles académicos participan en el desarrollo de nuevas formulaciones, fortaleciendo procesos de innovación y transferencia tecnológica dentro de la Universidad Nacional.
La iniciativa también plantea un aprovechamiento de residuos agroindustriales que normalmente terminan desechados, convirtiéndolos en materiales de valor para sectores productivos.
Con este avance, la investigación colombiana se suma a la búsqueda internacional de tecnologías más limpias y sostenibles para enfrentar la corrosión, un problema que continúa generando pérdidas millonarias en todo el mundo.

El proyecto se adelantó en el Centro de Desarrollo Tecnológico Innterfaz de la UNAL Sede Manizales.
¿Qué es la corrosión?
La corrosión es el deterioro progresivo de los metales causado por la exposición al agua, el oxígeno y otros agentes ambientales. El fenómeno afecta puentes, tuberías, maquinaria y estructuras industriales.
Otras fórmulas contra la corrosión
Entre los métodos más utilizados para evitar el deterioro metálico están:
- Pinturas anticorrosivas industriales.
- Recubrimientos con zinc o galvanizado.
- Uso de acero inoxidable.
- Protección catódica con corriente eléctrica.
- Recubrimientos epóxicos y poliuretanos.
- Aplicación de aceites y grasas protectoras.
* Esta información se elaboró con el aporte de Unimedios de la Universidad Nacional de Colombia.
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