Educación
15 May, 2026

Un espacio para liberar estrés y aprender a manejar emociones llega a colegio de Caldas

Santa Teresita estrena gimnasio emocional en Chinchiná, el espacio busca ayudar a estudiantes, docentes y familias a regular emociones, fortalecer la convivencia y cuidar la salud mental dentro de la comunidad educativa.

Estudiantes participaron en la decoración y ambientación del gimnasio emocional

Foto | Prensa Escuela | LA PATRIA

La Institución Educativa Santa Teresita de Chinchiná abrió un gimnasio emocional con cinco espacios para trabajar salud mental, convivencia y manejo de emociones en estudiantes y docentes.

La Institución Educativa Santa Teresita de Chinchiná abrió un espacio poco común dentro de sus instalaciones: un gimnasio emocional pensado para promover la salud mental, el manejo de las emociones y la convivencia pacífica entre estudiantes, profesores y familias.

El proyecto, denominado “El lugar de las emociones”, nace con el propósito de enseñar que en la escuela no solo se aprende matemáticas, ciencias o tecnología, sino también habilidades para reconocer, expresar y regular sentimientos en medio de las presiones diarias que viven niños, jóvenes y adultos.

El gimnasio emocional cuenta con cinco rincones diseñados para trabajar distintas áreas de la inteligencia emocional. Allí se desarrollan actividades guiadas por docentes, psicoorientadoras y miembros del consejo estudiantil, en un ambiente seguro y libre de juicios.

Uno de los espacios es el rincón de la liberación corporal, equipado con un saco de boxeo que permite canalizar emociones y liberar tensión mediante el movimiento físico controlado. Otro es el rincón de la calma, creado para reducir el estrés y la ansiedad por medio de ejercicios de mindfulness, aromas relajantes y objetos sensoriales.

También está el rincón del amor propio, donde estudiantes y docentes trabajan el reconocimiento personal y la gratitud mediante dinámicas frente a un espejo. El recorrido continúa con el rincón de la expresión emocional creativa, un espacio para exteriorizar sentimientos por medio del dibujo, la escritura y la lectura terapéutica.

El gimnasio incluye un rincón de resolución de conflictos, una mesa redonda en la que se practican la empatía, la escucha y la comunicación asertiva. Allí, las personas involucradas en algún desacuerdo pueden construir acuerdos con el acompañamiento del consejo estudiantil y del equipo de psicoorientación.

La iniciativa se desarrolló gracias a la convocatoria “Reto CRESE” del Ministerio de Educación Nacional, entidad que aportó recursos para adecuar el lugar. La idea fue liderada por Andrea Tabarquino Zuluaga, tutora del Programa Todos a Aprender (PTA), quien desde el año pasado impulsó la creación de un espacio enfocado en el bienestar emocional de toda la comunidad educativa.

Según la institución, el objetivo es que el gimnasio no sea solo un sitio físico, sino una herramienta permanente para enseñar a manejar emociones en medio de situaciones cotidianas como la ansiedad, la frustración, el estrés o los conflictos escolares.

El proyecto también contó con el respaldo de docentes, directivos y estudiantes. Entre ellos se destacan Sofía Sánchez y Sofía Olaya, quienes participaron en la ambientación artística del lugar para convertirlo en un entorno acogedor y tranquilo.

La propuesta se articuló además con iniciativas lideradas por las estudiantes Manuela Arcila y María Paz Loaiza, actuales personera y contralora de la institución, quienes incluyeron acciones relacionadas con la salud mental y la convivencia dentro de sus campañas estudiantiles.

Desde la comunidad educativa consideran que el gimnasio emocional representa una respuesta a las necesidades actuales de niños y jóvenes, especialmente en temas relacionados con el bienestar psicológico y la gestión de emociones.

La expectativa es que esta experiencia pueda replicarse en otros colegios de Chinchiná con apoyo de la Alcaldía municipal. La institución asegura que quienes han participado en las actividades reconocen cambios positivos en la manera de afrontar sus emociones y relacionarse con los demás.

“Nadie entra al gimnasio emocional y sale siendo el mismo”, afirman integrantes de la comunidad educativa que ya han utilizado el espacio.

Con este proyecto, Santa Teresita busca abrir una conversación sobre la importancia de cuidar la salud mental desde la infancia y convertir la escuela en un lugar donde también se aprenda a vivir en equilibrio emocional.

El gimnasio emocional tiene cinco espacios para trabajar manejo de emociones y convivencia

Cinco espacios para las emociones

1. Rincón de la liberación corporal: Con un saco de boxeo que sirve para liberar emociones y
canalizar la energía acumulada a través del movimiento físico controlado.
2. Rincón de la calma: Lugar perfecto para relajarse, por medio del mindfulness, aceites
esenciales y objetos que ayudan a reducir el estrés, la ansiedad y la sobre estimulación.
3. Rincón del amor propio: En él se fortalece la gratitud, el reconocimiento y los vínculos con
nosotros mismos, viéndonos y reconociéndonos a través de un espejo.
4. Rincón de la expresión emocional creativa: En este lugar se facilita la expresión emocional
a través del dibujo, la escritura y la lectura terapéutica.
5. Rincón de la resolución de conflictos: Una mesa redonda en la que se practica la empatía,
la comunicación asertiva y la construcción de acuerdos firmados por ambas partes, con
apoyo del consejo estudiantil y/o de las psicoorientadoras.

Nadie entra al gimnasio emocional y sale siendo el mismo

Una apuesta para todo Chinchiná

La institución espera que el modelo pueda llegar a otros colegios del municipio con apoyo de la Alcaldía y de la comunidad educativa.


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