Foto l LA PATRIA No espere a que caiga en mora su saldo, revise sus deudas y sepa qué hacer 

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Un informe pone bajo la lupa las cuentas que más están restándole aire a las finanzas de las familias en Caldas y las tres señales que conviene atender inmediatamente. 

Según el informe de la firma de contabilidad pública y consultoría Crowe Co, el desorden financiero no siempre empieza cuando una persona deja de pagar. “Muchas veces arranca antes, cuando la tarjeta ya no baja, cuando una cuota se vuelve más pesada de lo normal o cuando cualquier gasto inesperado obliga a mover otra cuenta para no quedarse corto”.  

En muchos hogares la alerta no es la mora, sino una sensación mucho más cotidiana, según la encuesta. 

“La plata rinde menos, la quincena dura menos y cada mes queda menos margen para respirar”. En ese apretón, según Crowe Co, conviene mirar las finanzas del hogar con más atención.

Más que mirar cuánto debe una persona en total, el análisis propone enfocarse en algo más útil para el día a día: 

  1. Identificar cuál es la cuenta que hoy más le está quitando aire al bolsillo.
     
  2. Revise la tarjeta de crédito. Esta suele ser la primera deuda que merece atención. Pagar solo el mínimo puede dar un alivio rápido, pero casi siempre alarga el problema.
    Mes tras mes, buena parte de ese pago se va en intereses y muy poco baja realmente el saldo.
    La señal de alerta es clara: si la tarjeta ya se usa para mercado, transporte o gastos básicos, dejó de ser una ayuda puntual y empezó a comerse una parte fija de la quincena.
     

¿Qué hacer? 

La recomendación es revisar el extracto con calma, mirar cuánto bajó de verdad la deuda y frenar nuevas compras si el saldo no está cediendo.
 

  1.  Crédito de consumo o de libre inversión que se pidió para salir de un apuro: Este tipo de préstamo muchas veces se toma para ordenar otras cuentas, cubrir una urgencia o ganar algo de caja.
    El problema aparece cuando esa cuota, que parecía manejable, termina convertida en otra presión fija del mes.
     

¿Qué hacer? 

La pregunta práctica aquí no es solo si la cuota se paga, sino cuánto espacio deja después para vivir tranquilo.
Si después de cubrirla el hogar queda muy apretado para mercado, servicios o transporte, esa obligación ya merece revisión. Lo importante es preguntarse si ese crédito ayudó a resolver el problema o simplemente lo aplazó. 

 

  1. Refinanciación pendiente o mal planteada. Refinanciar puede servir, pero no siempre significa un alivio real.
    A veces baja la cuota mensual, sí, pero alarga demasiado la deuda o hace que al final se pague mucho más. 

¿Qué hacer? 

Por eso no conviene mirar solo el valor de la nueva cuota. También hay que revisar plazo, tasa, seguros, comisiones y costo total. 

La clave es no dejarse llevar solo por el aparente respiro del corto plazo.
 

  1. Revisas cuando se hacen compras a cuotas que parecen pequeñas, pero juntas ya se comieron parte del sueldo.
    Aquí está una de las fugas más comunes del presupuesto. Un celular, un electrodoméstico, una suscripción, ropa, algo para la casa o una compra “por esta vez” rara vez parecen graves por separado.
    El problema aparece cuando todas esas cuotas se suman. 

¿Qué hacer? 

Aquí muchas familias descubren que no tienen una deuda grande, sino varias pequeñas que juntas ya les comprometieron una parte importante del ingreso antes de empezar el mes. La recomendación útil es hacer una sola cuenta con todas las compras financiadas que siguen activas. Verlas juntas ayuda a entender por qué el dinero se esfuma tan rápido. 

 

  1. Revise los avances, cupos rotativos o sobregiros que se usan para tapar huecos con las tarjetas.
    Esta suele ser una de las alertas más delicadas, porque a veces pasa desapercibida. Sacar un avance o usar un cupo rotativo para completar mercado, pagar servicios o llegar al final de mes puede parecer una salida rápida, pero cuando eso se repite ya no es un apuro aislado: es una señal de que la caja del hogar viene demasiado apretada.
    El riesgo aquí no es solo el costo de esa plata, sino lo que revela: que ya se está financiando gasto corriente con recursos caros. 

¿Qué hacer? 

En un entorno en el que el crédito de consumo sigue siendo costoso y la inflación todavía presiona el gasto diario, esa costumbre puede volver más frágil cualquier presupuesto familiar.

El mensaje del informe de Crowe Co es claro: no hay que esperar a caer en mora para reaccionar

“Revisar a tiempo estas deudas puede hacer más por el bolsillo que seguir confiando en que el alivio llegará solo. Porque cuando la plata deja de rendir, ordenar las finanzas deja de ser una tarea técnica y se convierte en una forma concreta de recuperar tranquilidad”, indican desde Crowe Co. 

*Con información de Crowe Co

 


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