Cafeteros

El objetivo fue conocer los procesos y manejos en las fincas y participar en la Feria de Maquinaria e Insumos Agrícolas, considerada entre las más grandes del mundo.

Mirar más a Brasil y aprender de sus procesos de transformación, tecnificación y áreas comerciales.

Esta es parte de la nueva tarea que comenzaron a revisar los caficultores de Colombia, como una forma de adoptar algunos de los ejemplos exitosos del principal productor de café del mundo.

Esto motivó una visita de algunos delegados del Comité de Cafeteros de Caldas del área comercial y técnica, no solo para conocer los procesos y manejos en las fincas y estimativo de producción este año, sino para participar en la Feria de Maquinaria e Insumos Agrícolas, considerada entre las más grandes del mundo.

 

También le puede interesar: Café en Caldas, a ganar más terreno: se fortalecen convenios para aumentar las áreas, estas son las cifras

 

¿Para qué?

De acuerdo con Eugenio Vélez Uribe, delegado por Caldas al Comité Nacional y directivo, un hecho para destacar es que Caldas y su área cafetera es de las más tecnificadas de Colombia, por lo que el interés fue referenciarse y aprender más de una nación que ha adoptado una serie de cambios a lo largo de su historia.

Aunque no se trata de aplicar todo lo que hoy tiene Brasil, el objetivo fue conocer varias de las experiencias para producir a un menor costo. "Es necesario entender que si no nos ponemos las pilas para aumentar la productividad con tecnificación y mecanización, pronto estaremos fuera del mercado", sostuvo el delegado. Estos son los retos.

 

Máquinas para todo

Los expertos destacan que Colombia es ejemplo en calidad y cuenta con el grano más suave del mundo, pero parte del reto es adaptar la tecnología existente, basados en esa experiencia externa.

"No hacer lo contrario de desarrollarla para nuestras condiciones topográficas, porque nos estaríamos años mirando cómo diseñar una cosechadora y demás equipos, cuando hay países como Brasil con máquinas para todo", consideró Vélez Uribe.

Otro reto es desmitificar que en Brasil solo hay caficultura plana. "Allí hay un gran porcentaje en ladera por lo que hacen terrazas y crean una topografía propicia para incluir tijeras, podadoras, neumáticas, fumigadoras eléctricas y demás herramientas para controlar malezas y hacer aspersiones. Entonces hay que cambiar la mentalidad, mecanizar y bajar los costos", dijo.

 

También le puede interesar: Café, el mayor jalonador del crecimiento de la economía colombiana en el 2024

 

Cambio de chip

Aunque parte del llamado y de la tarea queda en manos del Centro Nacional de Investigaciones del Café (Cenicafé), el primer paso es evaluar esas herramientas disponibles en el mercado.

Sin embargo, el primer recorrido sirvió para empezar a cambiar el chip, mejorar la eficiencia de la mano de obra y tener herramientas para ser más eficiente en las labores del campo, con el fin de aumentar la productividad y bajar costos.

Para Vélez Uribe el llamado es mayor este año para Colombia que no solo espera una baja cosecha, por debajo de los 12 millones de sacos por las intensas lluvias y bajas floraciones, sino que está trabajando en los límites de los costos de producción, de $2 millones 250 mil por carga.

 

Recolección con máquinas

De acuerdo con Cenicafé dentro de esa nueva búsqueda también piensan en otros cambios, como hacer sistemas de producción donde puedan entrar con máquinas para ahorrarse los problemas de disponibilidad de mano de obra y costos de recolección.

“Todo tiene que encajar en que tenemos variedades mucho más productivas, con mejor resistencia a las condiciones climáticas, pero también tener calles más amplias para que podamos usar mecanización y ganarle a todos estos problemas de disponibilidad de mano de obra que a vece se presentan en Colombia”.

 

Lea además: Café de Colombia: Huila se mantiene de líder en producción y Caldas ocupa el 5.º lugar, según la Federacafé

 

¿Y la calidad?

Aunque Brasil también es cuestionado por su forma de recolectar el café, incluyendo el maduro y sobremaduro con el verde, y además recogen granos del suelo, contaminados de tierra, de acuerdo con Vélez Uribe, el interés de no es cambiar esas condiciones en Colombia.

"Nuestra gran ventaja competitiva tiene que seguir siendo la calidad. En eso no podemos bajar la guardia porque eso lo reconoce el mercado internacional y por ende, tenemos una prima o un sobreprecio del café que sigue estando en 30 o 35 centavos de dólar por libra sobre el precio de bolsa, contra un café brasileño con primas negativas. Entonces no podemos bajar la guardia, pero siendo, indudablemente más productivos y con más tecnología, que es lo queremos aprender de Brasil", sostuvo.

 

¿Qué paso con la derribadora?

Aunque desde el 2018 la Federación de Cafeteros anunció con bombos y platillos la denominada derribadora de café para hacer más eficiente la recolección, de acuerdo con el sector, si bien fue comprobada esa eficiencia, también se determinó que hay un impacto negativo, ya que si se deja unos segundos más en el árbol no solo tumba el grano maduro sino el verde.

Aunque en Brasil les ha funcionado por la alta concentración de la cosecha que les permite tumbar todo el grano por completo, en Colombia es más delicado, ya que se tiene que entrar varias veces al cafetal.

A la pregunta de si esto significa que la derribadora no funcionó en Colombia, según el delegado por Caldas, lo que se puede decir es que: "es muy eficiente y efectiva, el problema es que son muy pocas las oportunidades en las que se puede usar porque tiene que estar muy concentrada la cosecha y eso se presenta muy pocas veces en los cafetales de Colombia, excepto en la zona norte del país donde sí hay una concentración importante", dijo.

 

Le puede interesar además: La producción de café sigue por encima de los 14 millones de sacos entre mayo 2024 y abril 2025 en Colombia

 

Nueva variedad

A la par con los nuevos cambios que se hoy se plantean en materia tecnológica, Cenicafé destacó su nueva variedad Umbral, para volver a zonas bajas, cerca de los mil metros sobre el nivel del mar.

El reto no es buscar zonas alejadas de las cafeteras, como se ha cuestionado, sino volver a tener la posibilidad de que aquellos productores que en el pasado tenían fincas de menor altura puedan recuperar esas áreas que dejaron al ser improductivas por el efecto de plagas y enfermedades.

Eso además del reto de aumentar la producción ante el incremento del consumo mundial de 2 o 3 millones de sacos por año, donde Colombia tiene que ser parte activa para suplir ese consumo consumo que hoy bordea los 176 millones de sacos por año contra una oferta de unos 170 millones de sacos.

 

Le puede interesar además: Café de Colombia, listo para volver a las zonas más cálidas: tiene características del robustas y del arábigo


Haga clic aquí y encuentre más información de LA PATRIA.

Síganos en FacebookInstagramYouTubeXSpotifyTikTok y nuestro canal de WhatsApp, para que reciba noticias de última hora y más contenidos.

Temas Destacados (etiquetas)