Primero fue Jhon Jairo el que llegó al campo del golf del Campestre y se transformó en caddie. Les cargaba las tulas a los golfistas mientras estos hacen su recorrido por los 18 hoyos del campo. Detrás suyo siguieron Jhon Fredy, Luz Helena y Johana.
Johana, la menor, arribó a los 15 años, siendo aún una niña, motivada por sus hermanos. Hoy tiene 45 y no se arrepiente: "Quise estudiar odontología, pero no se pudo, empecé a trabajar y acá estoy, feliz".
A lo largo de todo este tiempo, no solo les ha ayudado a los golfistas que juegan allí, sino también, ha aprendido sobre este deporte, sus reglas, sus exigencias técnicas y los asesora.
"Claro, cómo no, es mucho tiempo, uno aprende y cuando hay torneo les doy consejos a los jugadores", dice la mamá de Isabela y Nicolás.
Incluso, los caddies tienen la posibilidad de jugar todos los jueves.
En 25 años les ha cargado las tulas a cientos de jugadores, entre ellos, figuras nacionales como Jesús 'Estrellita´Amaya, Camilo Villegas, Santiago Rivas, más Tomás Restrepo, recientemente consagrado como campeón del mundo.

Con sus hermanos.
Hace dos semanas, en el Campeonato de Nutrir, acompañó a Pablo Felipe Gómez, que fue campeón en su categoría.
Sin embargo, Juan Carlos Arango tiene sitio especial en su carrera deportiva como caddie: "Hace 23 años que le cargo o lo acompaño en el campo y eso habla también del trabajo que uno hace en el campo", cuenta la señora residente en el barrio Porvenir de Chinchiná.
"Nuestra tarea es de miércoles a domingo, hoy - viernes- le cargué a un señor de Bogotá que estaba de vacaciones y vino a jugar".

Con sus hijos.