Once Caldas y Luis Fernando Montoya

Foto I Cortesía I Luis Fernando Montoya

El profe Montoya, con Adriana, su esposa, y José Fernando, su hijo, ayer, en el mensaje que publicaron en redes sociales.

El 22 de diciembre no deja de ser un día determinante en la vida del profesor Luis Fernando Montoya.

Ese miércoles, 10 días después de haber jugado la Copa Intercontinental con el Once Caldas ante el Porto FC en Yokohama (Japón), fue atacado por delincuentes en su casa de Caldas (Antioquia). Los ladrones siguieron a doña Adriana, su esposa hasta su casa y cuando abrió la puerta para entrar, fue empujada hacia adentro con violencia.

El profe Montoya, que estaba adentro, salió asustado y como se dio cuenta que era un asalto, se mandó la mano al bolsillo para sacar la plata que tenía y dárselas. Los delincuentes creyeron que iba a sacar un arma y le dispararon.

Desde entonces, el técnico paisa ganó con el Once Caldas la Liga del 2003 y la Copa Libertadores del 2004, quedó cuadripléjico. Vive en su casa-finca de Caldas (Antoquia).

A lo largo de estos 21 años ha sido asesor de varios equipos, entre ellos Once Caldas y Millonarios. También columnista de El Espectador.

El Profe Montoya, ayer, 21 años después del atentado, envió este mensaje: "Un día como hoy, hace 21 años, mi familia y yo atravesábamos momentos difíciles, marcados por la incertidumbre de lo que vendría después. Hoy agradezco a Dios por la vida y por el privilegio de estar rodeado de las personas que más amo".

Incluso, los últimos días se le ha visto en eventos públicos, como el concierto de J Balvin en Medellín y el clásico paisa por la final de la Copa BetPlay entre Independiente Medellín y Atlético Nacional que terminó con hechos violentos.

Dos días antes del atentado, Luis Fernando Montoya se había desligado del Once Caldas. Él y su cuerpo técnico integrado por Carlos ´Panelo´Valencia, Juan Carlos Ángel, Darío Vélez y Alfonso Sossa, tenían acuerdo para dirigir un equipo en el exterior.

 

Temas Destacados (etiquetas)